Qobuz llega a España

23 de Diciembre de 2017 Sarte

Qobuz vs Tidal vs Spotify: cuál elegir y por qué

La entrada en nuestro país del servicio de música online Qobuz hace que ahora mismo el panorama de los servicios de música online de alta calidad resulte particularmente excitante para quienes buscan disponer de contenidos de música virtualmente ilimitados con el plus de una calidad técnica genuinamente “Hi-Res”.

Es por ello que vamos a dedicar el presente Blog a comparar tres plataformas que consideramos especialmente atractivas para quienes la música y la calidad técnica de la misma realmente importan: Qobuz, Tidal y Spotify. Son todas ellas plataformas de pago, aunque en el caso de la tercera, que por otro lado es la más popular, se dispone de una versión gratuita –aunque con audio comprimido- en la que se intercalan cuñas publicitarias. Insistimos: las líneas que siguen están destinadas a quienes valoran la calidad por encima de todo.

 

Repasamos las opciones de calidad técnica

Si queremos suscribirnos a un servicio de música online, lo primero que debemos saber si consideramos prioritaria la calidad es lo que podremos encontrar en términos de formatos de grabación/codificación tanto para “streaming” como para descargas. Y decimos “lo primero” porque en lo que a oferta de contenidos se refiere las tres plataformas que analizaremos están más que surtidas al respecto. Así, pues, para establecer un buen punto de partida no está de más recordar que nuestro sistema auditivo nos permite oír sonidos de frecuencia comprendida entre 20 y 20.000 Hz, aunque en la práctica algunas personas perciben hasta 25.000 Hz. Lo que se conoce como “calidad CD” corresponde a una emisión con una frecuencia máxima de 21.000 Hz como consecuencia de una grabación en la que se han tomado 44.100 muestras de música por segundo (esa cifra es lo que en audio digital se llama frecuencia de muestreo). En consecuencia, la calidad CD es suficiente para la mayoría de personas, aunque no para todas. Aún así, tal calidad implica manejar archivos bastante grandes y por lo tanto no siempre fáciles de manejar; de ahí que se recurra la compresión –que puede ser con o sin pérdidas, lo que implica respectivamente que se pierda o no información con respecto al original- de los datos musicales y disponer de archivos más cómodos de manejar (quí todo depende también de la aplicación que nos interese). Veamos rápidamente las opciones más utilizadas en los servicios de música online:

AAC (Advanced Audio Coding): Este tipo de compresión elimina ciertas señales para aproximarse lo máximo posible al archivo original, ocupando 8 veces menos espacio –la versión a 192 kb/s- que el formato CD. Es el mejor formato en términos de relación ”calidad/peso” y lo utilizan varias plataformas.

MP3: Permite obtener un archivo 7 veces –a 192 kb/s- más pequeño que el original. En el nuevo archivo se perderán las frecuencias superiores a 19.000 Hz, así como bastante calidad en la franja que va desde 14.000 hasta 18.000 Hz. este formato es utilizado, entre otros, por Deezer y Google Music.

OGG Vorbis: Esta compresión permite obtener un archivo 7 veces más pequeño que el original –a 192 kb/s- aunque provoca  varias modificaciones entre 10.000 y 19.000 Hz. Es el formato utilizado por Spotify.

WMA: Esta compresión permite obtener un archivo 7 veces más pequeño que el original –a 192 kb/s- aunque el nuevo archivo no podrá reproducir las frecuencias superiores a 19.000 Hz y perderá algo de calidad entre 13.000 y 19.000 Hz. Este formato es utilizado por Napster, por ejemplo.

FLAC: (Free Losssless Audio Coding): Aquí la compresión es más ligera y no se pierden datos musicales –de aquí que sea de tipo “sin pérdidas” o “lossless”- por lo que la calidad sonora –aunque también el “peso” de los archivos- es excelente. Es la utilizada por los servicios que más apuestan por la calidad técnica de nivel audiófilo, caso de Qobuz, Tidal y Deezer, por tanto por lo que se conoce como alta resolución “Hi-Res”.

 

Las codificaciones de audio y los títulos disponibles

Aquí hay que diferenciar, como decíamos anteriormente entre “streaming” y descargas puesto que el primero, al ser la reproducción en tiempo real, implica una mayor complejidad en materia de trasmisión mientras que las segundas son más simples a nivel forma ya que lo que descargamos se guarda en un ordenador, por ejemplo, y el usuario lo reproduce cuando le viene en gana. Dicho esto, veamos lo que nos ofrece cada una de las tres plataformas que hemos seleccionado para la presenta comparativa:

Qobuz

Recientemente desembarcada en nuestro país, es sin ninguna duda el servicio de “streaming” de música que satisfará a los audiófilos. Y es que mientras otros servicios similares están lejos de alcanzar una calidad sonora óptima, Qobuz ha elegido marcar diferencias en este punto. El catálogo es muy completo –más de 40 millones de títulos con calidad CD “de verdad” y más de 70.000 álbumes en Hi-Res a 24 bits- y en cuanto a contenidos las hay para todos los gustos. Podemos elegir, en función del tipo de suscripción que nos interese, “streaming” básico con MP3 a 320 kb/s hasta FLAC a 24 bits/192 kHz, pasando por FLAC de 16 bits/44’1 kHz.

Tidal

Propiedad del popular músico Jay-Z, la vocación de esta plataforma es pagar derechos a los artistas que la han elegido para promocionar su música. En consecuencia, ciertos títulos del propio Jay-Z y Beyoncé sólo están disponibles en Tidal, lo que por otro lado es uno de los puntos fuertes de una oferta generosa (más de 25 millones de títulos musicales y más de 75.000 vídeos). El otro punto fuerte es la calidad sonora, para la que utiliza el formato de compresión sin pérdidas FLAC (16 bits/44’kHz), al que a principios de 2017 se añadió el MQA (Master Quality Authenticated), creado especialmente para facilitar el “streaming” de alta calidad desde dispositivos móviles.

Spotify

Fue el primero y ahí sigue, con una base de suscriptores muy potente –más de 40 millones- y aumentando y una oferta que supera los 30 millones de títulos. En un principio, este servicio no tuvo la calidad sonora –codificación OGG Vorbis para entre sus objetivos primordiales pero con su progresiva consolidación este año está ofreciendo una versión –de pago, por supuesto- para puristas con contenidos en FLAC a 16 bits/44’1 kHz, es decir calidad CD, llamada Spotify Hi-Fi.

 

Precio: quienes quieran calidad deberán pagar por ello

Los tres servicios que hemos seleccionados compiten fuertemente entre sí, hasta el punto de ser los precios de las diferentes opciones que proponen muy similares. Las tarifas se disparan cuando se busca calidad técnica, en especial “Hi-Res” digna de tal nombre, léase superior a la no obstante más que solvente “calidad CD”.

Qobuz

Cuatro son aquí las opciones disponibles. La más asequible es la Premium (MP3), a 9’99 euros mes ó 99 euros/año. Le sigue la Hi-Fi (FLAC con calidad CD)  a 19’99 euros mes ó 199 euros/año. Luego viene la Sublime (FLAC con calidad CD y descuentos en descargas “Hi-Res” a 24 bits) a 219’99 euros/año, que se abonan en un único pago. La cuarta opción se llama Sublime + (FLAC con calidad “Hi-Res” y descuentos en descargas “Hi-Res” a 24 bits) a 349’99 euros/año, que se abonan en un único pago. Qobuz no ofrece versión gratuita aunque sí 30 días de prueba con las dos suscripciones básicas.

Tidal

Aquí las opciones son dos. La primera, de nombre Premium, cuesta 9’99 dólares al mes (14’99 dólares/mes para una familia de 5 miembros y 4’99 dólares/mes para estudiantes) y combina sonido comprimido con vídeos en alta definición. La segunda se llama HiFi y cuesta 19’99 dólares al mes (29’99 dólares/mes para una familia de 5 miembros y 9’99 dólares/mes para estudiantes) y combina sonido de calidad CD con vídeos en alta definición. Al igual que Qobuz, Tidal no dispone de versión gratuita aunque sí de un período de 30 días gratuitos para prueba.

Spotify

Aparte de la versión gratuita, se dispone de varias opciones para la popular Spotify Premium: 9’99 euros/mes, 15 euros/mes para una familia de 6 miembros y 4’99 euros/mes para estudiantes. Todo ello con audio comprimido y posibilidad de escuchar música fuera de línea en smartphones o tabletas (importación vía MP3). Por su parte, Spotify Hi-Fi (calidad CD) está todavía en pruebas –de hecho, es una especie de experimento- y sólo en algunos países con el objetivo de valorar cuántos suscriptores de la opción Premium están dispuestos a pagar entre 5 y 10 dólares extra para acceder a un sonido superior.

 

¿Cuál elegir?

A la vista de lo comentado en estas líneas, no cabe la menor duda que el amante del sonido perfecto encontrará en Qobuz el servicio de música online de sus sueños, con el “plus” un montón de títulos de música “culta”. Eso sí, pagando, y el caso de la Hi-Res de verdad, una cifra que, sin ser elevada a tenor de lo que se ofrece, no se podrán/querrán permitir muchos aficionados. Esto hace que el número de suscriptores sea bajo, pero si a ello se añade el hecho de que los fundadores de Qobuz tienen muy claro que buscan hacerse con un “nicho” de mercado muy concreto, pues perfecto. Por su parte, la interfaz del servicio es potente, elegante e intuitiva. En cuanto a Spotify, ofrece la solvencia de una “marca” que pese a no dar beneficios posee un valor potencial en bolsa excepcionalmente elevado como consecuencia de su disponibilidad en todo tipo de aparatos –entre ellos las consolas de videojuegos Playstation 4 y Xbox One- y las posibilidades de compartir contenidos entre aficionados a través de las redes sociales, todo ello rematado por una interfaz de usuario muy práctica. Su valor entre los puristas aumentará si Spotify Hi-Fi se consolida y pone en manos de sus suscriptores sonido con calidad CD. Ya para finalizar, de Tidal, cuya interfaz de usuario es prácticamente idéntica a la de Spotify (aunque la destinada a dispositivos móviles iOS es muy vistosa, destacando la funcionalidad que permite capturar, vía micro, cualquier música que estemos escuchando no importa donde y acceder a ls misma en el servicio) habría que destacar sobre todo la potencia de su “streaming” de vídeo.

 

Reproductores en RED (streamers) recomendados:

Marantz ND8006: CD + Streamer + Amplificador de auriculares + DAC  (PVR 1249€)

Marantz NA6005: Streamer + DAC   (PVR 599€)

Pro-Ject Stream Box DS2T: Streamer + DAC  (PVR 699€)

Electrocompaniet RENA S1: Streamer + DAC  (PVR 659€)

Electrocompaniet ECM1: Streamer + DAC  (PVR 2990€)

 

Reproductor portátil:

Astell&Kern AK70 MKII: 

 

 

 

Fabricantes: