Wilson Audio Sasha DAW

19 de Enero de 2019 Sarte

La columna de referencia absoluta más compacta del mundo

La nueva columna “compacta” de referencia absoluta de Wilson Audio es mucho más que una versión puesta al día de su antecesora, la brillante Sasha Serie 2, a su vez mejora de la celebrada Sasha, el sistema de tres vías que tomó el relevo al legendario conjunto WATT/Puppy de la firma estadounidense.

La Sasha DAW  incorpora tantas novedades con respecto a la Sasha Serie 2 que prácticamente merece ser considerada como una caja acústica completamente nueva. Una caja acústica en la que se fusionan los refinamientos técnicos y los materiales más novedosos de la firma de Utah para ofrecer unas cotas de expresividad armónica, transparencia y dinámica que la sitúan directamente dentro de la categoría de las referencias absolutas.

 

El colofón de una historia que empezó… ¡en 1985!

Aunque a primera vista pueda parecer un poco extraño, la realidad es que no se puede entender la Sasha DAW sin retroceder a 1985, cuando David Wilson creó el monitor compacto WATT para disponer de un sistema de monitorización portátil capaz de reproducir sin limitaciones toda la dinámica de sus grabaciones audiófilas, que era una de sus principales ocupaciones mientras desarrollaba el que sería el primer producto disponible comercialmente de Wilson Audio: el “supersistema” –formado por un total de cuatro bloques, dos de los cuales dedicados en exclusiva al extremo grave- WAMM, siglas de “Wilson Audio Modular Monitor”.

Pero, casualidades de la vida, cuando en enero de 1986 la firma estadounidense presentó oficialmente en sociedad el citado producto, resulta que en una sala contigua a la utilizada para dicha presentación la esposa de David Wilson Shery Lee tenía una pareja de monitores WATT para que los asistentes pudieran escuchar los títulos más recientes de Wilson Audiophile (que así se llamaba el sello discográfico del fundador de Wilson Audio). Una casualidad que a la postre demostró ser una idea genial porque la excepcionalidad sonora de las pequeñas Wilson sedujo a no pocos propietarios de empresas importadoras y tiendas especializadas en High End, que animaron al creador del conjunto WAMM para que las produjera en serie. Parece ser que a David Wilson la cosa no le hizo mucha gracia, pero al final aceptó fabricar unas cuantas unidades para un selecto grupo de especialistas en audio High End. Fue precisamente la adición del subwoofer dedicado para la WATT, de nombre Puppy, lo que realmente propulsó a Wilson Audio como empresa, hasta el punto de que un total de ocho ediciones convirtieron al conjunto WATT/Puppy  en el sistema de altavoces de High End más vendido de la historia del audio. La lógica hizo que el siguiente paso a dar por el conjunto WATT/Puppy fuera convertirse en una caja acústica genuinamente de tres vías: había nacido la Sasha W/P, que seis años más tarde fue sustituida por la Sasha W/P Serie 2. La desaparición de David Wilson, que había pasado ya el testigo de la dirección de Wilson Audio a su hijo Daryl hizo, junto con las incesantes mejoras tecnológicas puestas a punto por la marca, que a la relativamente joven Sasha Serie 2 se le diera una vuelta de tuerca espectacular: la Sasha DAW.

 

Mucho más que una Sasha 2 

Antes de entrar en materia con la Sasha DAW, es muy importante decir que la Sasha Serie 2 incorporaba las ideas más recientes de David Wilson en el campo de la reproducción sonora y la tecnología más reciente de la compañía que fundó.

El equipo de diseño de Wilson Audio comenzó desarrollando un nuevo woofer basado en el modelo de 203 mm utilizado en la Alexia Serie 2, a lo que siguió el completo rediseño del correspondiente recinto mediante el uso de paneles más gruesos construidos en el exclusivo material X de Wilson Audio. Gracias a ello, el volumen del mencionado recinto se incrementó en un 13’3%, lográndose de este modo una superior autoridad en la reproducción de las octavas inferiores del espectro y reducir todavía más la distorsión. En lo que respecta al módulo superior, es decir, el que alberga los altavoces de medios y agudos, se incorporaron de manera sistemática paneles de grosor superior para reducir todavía más las resonancias estructurales, a la vez que se rediseñó la configuración del interior del módulo para mitigar las reflexiones allí presentes. De nuevo, el volumen global también fue incrementado, en este caso un 10’2%, con los pertinentes beneficios en términos de gama dinámica (léase naturalidad) y eficiencia (léase versatilidad). En lo que respecta a los transductores de medios y agudos empleados, son los mismos que podemos encontrar en la monumental WAMM Master Chronosonic, mientras que el filtro divisor de frecuencias es un diseño de nueva generación pensado para maximizar la linealidad y reducir aún más los niveles de distorsión y ruido, incrementando la dinámica.

 

Una construcción con materiales también de referencia absoluta

Como no podía ser de otro modo en un producto firmado por Wilson Audio, la Sasha DAW también sobresale en el ámbito de los materiales utilizados en la construcción de los paneles que soportan los diferentes altavoces, con el exclusivo material X para los woofers y el tweeter y el más reciente e igualmente exclusivo material S para el altavoz de medios.

El resultado de toda esta atención obsesiva por los detalles es un recinto que contribuye de manera sustancial a la musicalidad de la nueva Sasha. Otro elemento a destacar tiene que ver con la que sin duda es una de las principales señas de identidad de Wilson Audio: el alineamiento de los diferentes altavoces en el dominio del tiempo mediante la disposición de los mismos por un lado y la de los módulos que los albergan por otro, lográndose de este modo la configuración requerida para una integración óptima en cada sala. En este sentido, la ligera inclinación hacia atrás del panel que soporta los woofers contribuye adicionalmente a afinar el citado alineamiento.

Ya para finalizar, señalemos que la Sasha DAW incorpora otra innovación muy interesante desde el punto de vista práctico: la cubierta de la icónica placa de resistencias de protección y ajuste de los altavoces puede ahora retirarse sin ayuda de ninguna herramienta, facilitando de este modo el afinado del conjunto formado por los mismos en el contexto de cada ambiente de escucha, un afinado que en cierta medida constituye la seña de identidad de Wilson Audio al permitir el perfecto “enfoque” del sonido hacia el usuario.

 

Una naturalidad sonora única en una caja acústica de este tamaño

Pese a sus dimensiones incrementadas con respecto a sus predecesoras, la Sasha DAW continúa siendo una columna relativamente compacta, con una sensibilidad bastante alta y con una curva de impedancia controlada, lo que nos lleva a unas exigencias en materia de electrónica de ataque que, sobre el papel, son bastante asumibles.

Decimos “sobre el papel” porque, como siempre, para que una Wilson rinda al cien por cien hay que atacarla con une electrónica “musculada” a todos los niveles, motivo por el que finalmente decidimos combinar la Sasha DAW con un amplificador integrado estereofónico D’Agostino Momentum. Como fuente optamos por el fabuloso Marantz SA-10, y para las conexiones por un Transparent Ultra de 5ª Generación balanceado en modulación y un Transparent Reference en cajas.
¿Qué decir de la Sasha DAW? Pues de entrada, y como no podía ser de otro modo, que mejora a la Sasha Serie 2. Decimos “como no podía ser de otro modo” porque la combinación de las innovaciones incorporadas con la operativa de trabajo de Wilson Audio, que no comercializa nada si no suena mejor que lo anterior, no podía tener otra conclusión. El resultado es una curva de respuesta en frecuencia subjetiva perfecta acompañada por una resolución, una precisión en la reproducción de los microcontrastes dinámicos, una transparencia, una pegada –los 200 vatios por canal sobre 8 ohmios del D’Agostino son cosa seria- y una calidez abrumadoras. Tenemos, en definitiva, musicalidad en su más alta y noble expresión a partir de un formato de caja muy “amable” que revolucionará muchas ideas prefijadas.
 

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