Wilson Audio Loke
Wilson Audio Loke a prueba
Fecha 7 Abril 2022 Autor ada Tags Wilson Audio

El lanzamiento al mercado de un nuevo producto por parte de Wilson Audio siempre es una gran noticia para los amantes de la excelencia en la reproducción del sonido, ya sea estereofónica o multicanal. Porque la mítica firma estadounidense sólo presenta una novedad cuando considera que tiene algo tangible que aportar, léase una mejora en tecnología que redunde directamente en las prestaciones finales. Y esto sucede tanto si nos referimos a una evolución de un modelo ya existente como a uno completamente nuevo, categoría esta última a la que pertenece el Loke, un subwoofer activo con gestión por DSP que se beneficia de algunas de las innovaciones técnicas más recientes y significativas de la marca fundada por Dave Wilson, desde la composición de los materiales empleados en el recinto hasta el transductor y la electrónica de control y amplificación.

Wilson Audio Loke

El resultado es una caja acústica de subgraves notablemente compacta (de hecho la más compacta de las realizaciones de su clase jamás puestas a punto por Wilson Audio) y muy elegante (la oferta de acabados disponibles es sencillamente espectacular) a la vez que extraordinariamente versátil gracias a la potencia de un sistema de menús de configuración que permite lograr una adaptación sin fisuras con las cajas acústicas asociadas.

 

Subwoofers y musicalidad: una ecuación posible

No hay una regla contundente y fácil para definir lo que es un subwoofer, pero si exigimos un poco de rigor podríamos decir que un auténtico subwoofer es una caja acústica diseñada para reproducir frecuencias situadas por debajo de 150 Hz, con una respuesta perfectamente lineal que se extiende significativamente a valores inferiores a 40 Hz (que por lo general suele ser la nota más grave de un bajo eléctrico). Un buen subwoofer debe ser también capaz de entregar niveles de presión sonora sustancialmente altos (mínimo de 90 dB) en una sala de dimensiones intermedias. Lejos de ser el complemento esotérico que una vez fue, el subwoofer goza desde hace años el status de componente obligatorio, en buena parte gracias al “boom” experimentado por el Cine en Casa desde el advenimiento -¡de esto hace casi 25 años!- del DVD.

wilson audio loke

Prácticamente cada una de las firmas importantes dedicadas a la construcción de cajas acústicas ofrece en estos momentos uno o más subwoofers en su catálogo, de forma que hay un montón de modelos entre los que elegir. Sobra decir que es perfectamente posible diseñar una genuina respuesta al extremo grave en una caja acústica (por lo general de tipo columna… ahí están Wilson Audio, JBL, Wharfedale, Sonus Faber o MartinLogan para corroborarlo) de gama completa. Sin embargo, la separación de los woofers del resto de altavoces puede aportar varias ventajas. Una de ellas es que los tweeters no tienen que trabajar cerca de los woofers, hecho que debería traducirse en una menor distorsión y una transparencia superior. Por otro lado, el alejamiento de los woofers y los transductores encargados de reproducir las frecuencias medias debería servir para mejorar la estabilidad y profundidad de la imagen. Pero el mejor de los argumentos “pro-subwoofer” tiene que ver con algo mucho menos técnico: la flexibilidad de instalación.

wilson audio loke

La ubicación de los woofers en un recinto independiente hace posible que las cajas acústicas de nuestro equipo (da igual que sea estereofónico o multicanal) sean pequeñas y poco aparatosas, y además mucho más fáciles de colocar. Así, dichas cajas pueden ubicarse en estanterías o pies para conseguir una imagen sonora óptima, mientras que el subwoofer se instala para conseguir las mejores prestaciones posibles en términos de respuesta en graves. Es extremadamente difícil  para el oído humano detectar con precisión la fuente desde la que se emiten frecuencias muy bajas (inferiores a 80 Hz), por lo que la salida de un subwoofer parecerá ser emitida por nuestras cajas acústicas incluso en el caso de que el mismo esté instalado en el otro lado de la habitación. Por  lo demás, el hecho de que la inmensa mayoría de subwoofers disponibles en el mercado sean activos, es decir, autoamplificados, permite descargar a la electrónica de ataque de nuestro equipo de la exigencia de disponer de los habitualmente generosos vatios requeridos por un subwoofer para realizar su cometido tanto a nivel cualitativo como cuantitativo.

 

 

Loke: un excepcional “mix” de flexibilidad operativa y musicalidad

La conclusión de lo que acabamos de decir es que un subwoofer, ya sea activo o pasivo, debe diseñarse teniendo en cuenta dos ámbitos bien distintos que por otro lado se complementan: por un lado, la parte acústica/electroacústica y, por otro, la electrónica interna. En el primer caso, la operativa a seguir es la que se aplica a la concepción de una caja acústica teniendo en cuenta la especificidad del subwoofer en términos de respuesta en frecuencia. En el caso de la electrónica, tenemos la de amplificación por un lado y la de gestión/control por otro,  esta última responsable de que la “fusión” entre el subwoofer y las cajas acústicas asociadas se realice de forma fluida, sin discontinuidades. Pues bien: un subwoofer activo verdaderamente bueno (en el caso de uno pasivo habría que contar con un amplificador y una circuitería de filtrado aparte) debe brillar en los dos ámbitos comentados.

wilson audio loke

El Wilson Audio Loke, protagonista del presente Blog, es un ejemplo de libro de texto de lo que acabamos de decir… no en vano, está firmado por una marca para la que la búsqueda de la excelencia absoluta en la reproducción del sonido está incrustada en su ADN. Puesto a punto por el departamento de Aplicaciones de Ingeniería Especiales de Wilson Audio, conocido por sus siglas WASAE, el Loke es un elegante y sofisticado subwoofer activo con gestión por DSP que además pasa por ser el producto de su clase más compacto jamás creado por la firma estadounidense. Concebido para complementar el ecosistema basado en el monitor ultracompacto TuneTot de la firma de Utah, el Loke es un producto en cuyo desarrollo se tuvieron en cuenta una serie de parámetros críticos con el fin de lograr mucho más que la mera extensión en graves del minimonitor en cuestión. Como consecuencia de ello, el Loke también se combina a la perfección con las cajas acústicas de suelo más pequeñas de Wilson Audio, es decir, la SabrinaX, la Yvette, la Sasha DAW y, por supuesto, sus respectivas antecesoras.

wilson loke

Entremos ya en los detalles de la ingeniería del Loke, siendo el primer elemento considerado por los creadores la construcción del recinto, a menudo minusvalorada por muchos fabricantes. De ahí la elección del extremadamente amortiguado y ampliamente contrastado Material X de Wilson Audio para el exterior y una estudiada combinación de dicho material y HDF (aglomerado de alta densidad) para la estructura de refuerzos internos, con el fin de lograr un fundamento lo más robusto posible para el transductor empleado, este último un robusto diseño con cono de 254 mm de diámetro con carga bass-reflex frontal y puerto laminar para controlar el flujo de aire. Hasta aquí la parte acústica/electroacústica del Loke. En paralelo, el equipo del WASAE adoptó ideas aplicadas en los subwoofers de mayores dimensiones –todos ellos pasivos- de Wilson Audio para adaptarlas a una caja acústica de subgraves que fuese muy fácil de configurar y gestionar.

wilson loke

wilson loke

Es por ello que en la electrónica interna del Loke, que también alberga un amplificador de 500 vatios continuos, se han incorporado las funciones más utilizadas de la reputada electrónica de filtrado para subwoofer ActivXO de Wilson Audio, entre ellas los ajustes para parámetros tan relevantes como la frecuencia de corte, la pendiente de corte, la fase y el nivel de volumen. Vale la pena detenerse en este aspecto del Loke, porque el sistema de menús que lo gobierna es realmente muy completo por cuanto permite realizar ajustes tan finos como sea necesario para que esa “fusión” con las cajas acústicas de nuestro equipo sea virtualmente perfecta. Además se dispone de una ecualización paramétrica muy potente que resulta particularmente útil, en combinación con el ajuste continuo de la fase, para adaptar el Loke a estancias “difíciles”. Sobra decir que todos los ajustes realizados se pueden memorizar. El Wilson Audio se completa con una conectividad muy generosa encaminada a optimizar su funcionamiento en sistemas preferentemente estereofónicos pero también multicanal/Cine en Casa.,

 

 

Grave y extremo grave genuinamente Wilson Audio

Probamos el Loke con una pareja de minimonitores Wilson Audio TuneTot, un amplificador integrado estereofónico PrimaLuna EVO 300 y un reproductor de CD con conectividad a redes CD15 Prisma de Primare, estando el conjunto cableado por Transparent Ultra de 6ª Generación en cajas e In-Akustik en electrónicas. Lo primero que hay que tener en cuenta del Loke es que su puerto bass-reflex frontal y sus compactas dimensiones facilitan mucho su ubicación. Aún así, vale la pena entretenerse con los ajustes que ofrece el menú de gestión porque permiten unos niveles de personalización espectaculares.

wilson tune tot

Cierto que llevan su tiempo (hay que probar porque las combinaciones son numerosísimas) pero la recompensa está a la altura de las expectativas generadas por un subwoofer de Wilson Audio ya que, simple y llanamente, las TuneTot pasan de ser unos minimonitores ultramusicales a unas columnas ultramusicales sea cual sea el espacio en que estén instaladas. Esto significa una curva de respuesta en frecuencia subjetiva perfecta -¡el Loke “baja” hasta 20 Hz!- y, por supuesto, una dinámica genuinamente “Wilson”, esta última cortesía de la combinación del un transductor muy bien dotado en términos de motor magnético con un amplificador de gran potencia y, muy importante, un recinto fabulosamente “neutro”. Estamos, que nadie lo dude, ante una nueva e incuestionable referencia en subwoofers.