Sonus Faber Principia

22 de Mayo de 2016 Sarte

Sonus Faber revoluciona la relación c/p en cajas acústicas 

Punto de partida de la novísima “Colección Principia” de Sonus Faber, la Principia 1 es el nuevo “portal” para entrar en el universo sonoro del legendario fabricante italiano de sistemas de altavoces. Se trata de una caja acústica compacta y muy atractiva -¡cómo no!- que, en términos de tecnología, toma las soluciones incorporadas en la gama Chameleon para ofrecer un sonido increíblemente lúcido por un precio verdaderamente ajustado.

Y, además, con un guiño a esa polivalencia que demandan quienes utilizan sus cajas acústicas tanto para escuchar música como para ver películas. En definitiva, un producto acorde con los nuevos tiempos que agradecerán especialmente los amantes de lo exclusivo que no quieren complicaciones y que buscan el mejor precio posible.

 

Un punto de partida basado en décadas de pasión por la excelencia

Parecía que con la serie Chameleon Sonus Faber había llegado ya a la máxima expresión de su particular interpretación del concepto de caja acústica de High End asequible. No hay que olvidar nunca que la compañía de Arcugnano tiene, como se dice coloquialmente, “una reputación que mantener” y, como hemos visto tantas y tantas veces a lo largo de tres buenas décadas al servicio del sonido de excepción, hay un punto de inflexión a partir del cual todo el edificio se desmorona.

Decimos esto porque con las Chameleon nos dimos cuenta de que Sonus Faber está en perfectas condiciones de hacer economías para ajustar los precios, sin que ello implique realizar sacrificios en parámetros clave. Pero con la familia Principia, presentada con el elocuente lema “Pasión por la Música”, ha quedado claro que todavía era posible dar una vuelta de tuerca más en términos de reducción de costes –actuando sobre los acabados, la cadena de producción, la supresión de los paneles intercambiables si comparamos con la gama Chameleon-, manteniendo una calidad sonora inconfundiblemente “Sonus Faber”, y también esa polivalencia a las que nos referíamos al principio. Y así llegamos a la “Principia Collection” que, tanto en términos de nombre como de forma, representa, como señalan una y otra vez quienes la han creado, la idea de principio, fundamento, elemento primario: líneas puras y esenciales y un nombre que determina un punto de partida y la entrada en el mundo del audio High End.

En lo que concierne a los modelos que la constituyen, la gama Principia está compuesta por dos monitores de estantería, dos columnas y una caja acústica para el canal central que comparten, tanto en tecnología, como en diseño y construcción, muchos elementos con la mencionada serie Chameleon, a la vez que constituyen una sólida conexión con no pocos de esos modelos históricos de Sonus Faber que contribuyeron a conformar la firma transalpina. Así llegamos a la protagonista del presente Blog: la Principia 1. Un monitor compacto bass-reflex (con puerto en el panel posterior) diseñado para ser montado en una estantería o, en especial si se busca optimizar su potencial sonoro, en un soporte opcional fabricado expresamente para ella por Sonus Faber. Con un aspecto clavado al de la Chameleon B, aunque sin los paneles intercambiables de esta última y una terminación más sencilla, aunque francamente lograda, la nueva “benjamina” de Sonus Faber utiliza una configuración de dos vías con altavoces fabricados a medida para la compañía italiana. Vale la pena destacar el perfil inclinado del panel frontal, que además de identificar el “ADN Chameleon” de la Principia 1 y darle un potente ”punto” de distinción estética, aporta mejoras obvias en términos de linealidad de la fase y, por lo tanto, de imagen/escena sonora. Volviendo a los altavoces, señalemos que se utiliza el reputado tweeter de cúpula textil pre-tratada de 29 mm de diámetro que equipa a las Chameleon y un “midwoofer” con cono de polipropileno de 150 mm de diámetro, tratado térmicamente para conseguir una respuesta óptima en términos de linealidad y dinámica. En suma, el mismo concepto que se aplica en todos y cada uno de los modelos comercializados por Sonus Faber con el fundamental “plus” de un filtro divisor de frecuencias ejecutado con componentes de grado audiófilo y afinado a oído. El resultado es una caja de poco menos de 30 centímetros de alto y 5 kilos de peso que es capaz de “bajar” hasta 50 Hz y “subir” hasta 25.000 Hz, lo, que por un lado, significa que está en condiciones de dar unos graves lo suficientemente decentes para poder prescindir de subwoofer y, por otro, que la Principia 1 está perfectamente preparada para lidiar con el mejor audio digital de alta resolución del momento.

 

Un sonido clásico por encima de todo

Tomando en mente que los 87 dB de sensibilidad de la Principia 1 exigen disponer de una potencia de ataque del orden de 50 vatios por canal para garantizar un mínimo de presión sonora “realista”, combinamos la pequeña Sonus Faber con un amplificador integrado Marantz PM6005 (2x60 vatios continuos a 4 ohmios, que es justamente la impedancia de la Principia 1) y un reproductor de música en red NA6005, también de Marantz. Todo ello cableado por Van den Hul. En consonancia con lo que insinuábamos en su momento, colocamos las cajas sobre sus soportes de pie dedicados.

Y, sí, las Principia1 demuestran desde el primer momento que tienen una personalidad sonora genuinamente Sonus Faber… que tienen carisma, por decirlo con otras palabras. Quizá un poco menos que sus hermanas mayores, lo que por otro lado tiene su lógica en un producto tan asequible dentro de su categoría, pero la verdad es que con cualquier grabación musical (y probablemente también audiovisual si nos atenemos a lo que ya hemos experimentado con los modelos Chameleon) las Principia 1 se encuentran muy a gusto. Hablamos de música “fácil” –rock, pop, voces solistas- pero también de composiciones interpretadas por formaciones con muchos músicos, tanto si se trata de una “big band” de jazz, como de una orquesta de cámara o incluso una orquesta sinfónica. En cierto modo puede decirse que el punto clave de las Principia 1 es, considerando sus modestas dimensiones, la sorprendente linealidad de su curva de respuesta en frecuencia subjetiva, una linealidad que no se tuerce ni siquiera cuando nos ponemos “agresivos” con el control de volumen (sólo en situaciones extremas se produce un desplazamiento hacia la zona media/alta del espectro). A la citada linealidad se suma una gran capacidad de análisis en la que, como siempre en Sonus Faber, lo puramente clínico es siempre dominado por la visión de conjunto de la pieza reproducida, algo que sin duda alguna constituye una excelente noticia para los aficionados más puristas. También la dinámica está en consonancia con el carácter musical de las sorprendentes benjaminas de Sonus Faber, lo que por otro lado tiene toda la lógica del mundo habida cuenta del rigor de las especificaciones técnicas establecidas por los ingenieros de Sonus Faber en los altavoces empleados. La conclusión de esta intensiva y excitante primera toma de contacto con las Principia 1 es bien simple: estamos ante unas cajas acústicas que suenan muy bien… en realidad fantásticamente bien si se cuida mínimamente la electrónica de ataque, y, además, sin necesidad de añadirles ningún subwoofer. Son, además, unas pantallas con un toque de exclusividad audiófila de la mejor escuela, que resultan fáciles de atacar–aunque, insistimos, poniendo siempre por delante un mínimo de 40-50 vatios-  y, además, están concebidas para permitir una robusta expansión al universo multicanal, ya sea sólo para música o también para cine.

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