Sonus Faber Olympica V G3
Sonus Faber Olympica V G3 a prueba
Fecha 27 Julio 2026 Autor ada Tags Sonus Faber

La Colección Olympica, inspirada por el bellísimo y en su momento altamente innovador Teatro Olimpico, la obra maestra arquitectónica creada por Andrea Palladio y definida por su icónica estética asimétrica en forma de laúd, ha sido uno de los principales pilares de la identidad de Sonus Faber desde que fue lanzada inicialmente al mercado en 2013. En 2019, la gama Olympica Nova tomaba el relevo de unas de las familias de la legendaria firma transalpina que definió con más brillantez el concepto de High End asequible en términos de equilibrio entre clasicismo y modernidad.

Sonus Faber Olympica V G3

Siete años después, los progresos técnicos continuados de Sonus Faber, plasmados en el extraordinario conjunto Suprema o la exquisita columna Amati Supreme, han hecho posible el nacimiento de la “colección” Olympica G3. Una tercera generación de un “superclásico” cuyo modelo superior, la esbelta caja acústica de suelo Olympica V G3, protagoniza el presente Blog, demostrando el enorme grado de madurez alcanzado, con más de 10 incorporaciones clave con respecto a su predecesora inmediata. Una propuesta que en el ámbito sonoro brilla por ofrecer un combinado de baja distorsión, resolución superior, dinámica mejorada y transparencia realzada que sin ninguna satisfará las expectativas de quienes buscan excelencia con mayúsculas en la reproducción de música y cine.

 

Apostando por la sofisticación técnica sin renunciar a un espíritu artesanal único

Sonus Faber se ganó sus “galones” en el universo de la reproducción sonora con mayúsculas gracias a una filosofía en la que la idea de naturalidad sonora entendida a la manera de un instrumento musical reinaba en todos y cada una de sus realizaciones, desde las primeras generaciones de monitores compactos hasta columnas tan elaboradas como la Stradivari Homage.

Sonus Faber Olympica V G3

La fabricación artesanal respetuosa con la tradición italiana se daba la mano con una creciente sofisticación en ingeniería que se dejaba ver en múltiples y poderosos detalles: geometría del recinto, altavoces hechos a medida siguiendo especificaciones muy estrictas, uso sistemático de materiales nobles distribuidos de tal modo que la forma esté siempre al servicio de la función o filtros divisores de frecuencias ejecutados con componentes de grado audiófilo y afinados a oído, por citar los más significativos. Todo ello, insistimos, en el contexto de una construcción 100% a mano en Italia.

Sonus Faber Olympica V G3 a prueba

Este espíritu sigue formando el núcleo de la “ideología” y la manera de actuar de Sonus Faber, pero, desde hace ya más de una década y media, ha sido reforzado por una apuesta por la innovación tecnológica al más alto nivel, con desarrollos propios, y a menudo muy audaces, en el grueso de elementos antes mencionados. Lo corroboran nuevas y completas topologías en las circuiterías de filtrado, en los puertos bass-reflex, en la configuración interna de los recintos y el empleo de transductores cuya concepción y construcción desvela unos avances en ingeniería que van mucho más allá de simples exigencias marketing.

 

Olympica V G3: el High End que se beneficia de la élite de Sonus Faber

Buque insignia de la declinación más reciente de la “colección” Olympica, la Olympica V G3 representa a la perfección la introducción de avances relevantes en los ámbitos acústico y visual, al integrar soluciones de ingeniería importadas del buque insignia de Sonus Faber, el sensacional conjunto Suprema, con el fin de obtener una expresión renovada de la obsesión de la marca transalpina por aunar sonido de excepción y belleza estética. Conservando su inconfundible silueta y la configuración bass-reflex, la Olympica V G3 incorpora una llamativa chapa de madera auténtica, elaborada a mano con una concepción en espiga de 45 grados que bebe de la emblemática Stradivari, que pone de relieve la maestría de la empresa de Arcugnano en el trabajo de la madera, mientras que detalles en aluminio impolutamente mecanizados aportan un nuevo nivel de exquisitez contemporánea.

Sonus Faber Olympica V G3 a prueba

En el corazón de la Olympica V G3 encontramos en primer lugar el imaginativo altavoz de medios Camelia basado en la geometría de la flor del mismo nombre, cuyo característico aspecto contribuye a minimizar las resonancias no deseadas, al tiempo que ofrece una claridad, una transparencia y un realismo fabulosos en la transcripción de las voces. Hecho de materiales de fibra, este complejo transductor de 165 mm de diámetro, que refleja el compromiso de Sonus Faber por lograr la reproducción más pura y natural del sonido, está equipado con una suspensión periférica de tela que redefine las prestaciones de la zona media, incrementando la velocidad de respuesta, el control y la linealidad. A ello hay que añadir un chasis de última generación construido en material orgánico e influido por el patrón natural de las colmenas a fin de maximizar el flujo de aire y obtener una estabilidad mecánica fuera de lo común.

Sonus Faber Olympica V G3

En combinación con una tapeta de aluminio equipada con un novedoso esquema de absorción, se reduce la compresión y las turbulencias de aire, incrementándose en paralelo la dinámica y la claridad. Otro elemento clave de la Olympica V G3 es el uso de corcho en su cámara de medios/agudos interna, una solución importada de las antes mencionadas Suprema y Amati Supreme que minimiza las resonancias y reflexiones no deseadas y por tanto realza la resolución, la pureza tonal y el realismo global. En lo que concierne a las octavas inferiores del espectro, es confiada a tres woofers de cono de papel de 165 mm, mientras que de los agudos se encarga un tweeter de cúpula de seda de 28 mm DAD de Sonus Faber. La gestión de este conjunto de altavoces es confiada a uno de los vanguardistas filtros divisores de frecuencias “Phase Coherence” con IFF, sustitutos de los celebrados “Paracross” y un verdadero prodigio de inventiva al servicio de la autenticidad sonora.

 

Un sonido que cautiva por su capacidad para emocionar

Probamos las Olympica V G3 atacadas por un amplificador integrado a válvulas MA2375 de McIntosh, utilizando como fuentes un giradiscos Pro-Ject Xtension 12 EVO con cápsula de bobina móvil Ortofon MC X50 y un reproductor de música en red HiFi ROSE RS451, todo ello cableado por In-Akustik. Dejando aparte la obvia belleza plástica de unas cajas acústicas creadas por una compañía que ha hecho del buen gusto uno de los pilares sobre los que se cimenta su reputación, la escucha de las mismas con un vasto espectro de contenidos no deja lugar para la duda. ¿Por qué?

MA2375 de McIntosh,

Pues porque se percibe de inmediato que los ingenieros de Sonus Faber se han empleado a fondo para preservar intactas las reconocidas bondades de las Olympica V originales y de sus sustitutas, las Olymplica Nova V, y complementarlas con astucias minuciosamente ideadas para que “sumen”. Es el caso de la estructura de corcho que figura en el “subrecinto” correspondiente a los altavoces de agudos y medios, conocido como “The Voice of Sonus Faber”, responsable último de unos medios que son transmitidos con una presencia física holográfica sobresaliente, ya se trata de voces solistas como de grupos instrumentales. En paralelo, los graves exhiben una opulencia y una precisión tonal tales que da la sensación de que la curva de respuesta en frecuencia subjetiva que tenemos es virtualmente plana. La dinámica, por su parte, encaja con la evolución al respecto de las nuevas generaciones de Sonus Faber, armonizando magistralmente agilidad y sentido del ritmo sin dejarse llevar en ningún momento por la impetuosidad que caracteriza a realizaciones menos equilibradas.