Sonus faber Amati Futura
Fecha 25 Marzo 2014 Autor Juan Tags Sonus Faber

Pasión por la música y el conocimiento

Envidiada como pocas y mil veces copiada, Sonus faber no sólo es la marca italiana que más éxito ha tenido en toda la historia del audio High End –a la altura de los grandes nombres anglosajones, centroeuropeos y japoneses- sino también una de las poquísimas de su sector que ha conseguido brillar por igual en ámbitos como son la estética y el sonido. Aparentemente, la receta que aplica la compañía radicada en Arcugnano, un plácido pueblecito situado en una zona idílica del próspero e industrioso nordeste italiano, no tiene mayores misterios: diseño pensado por y para la música, búsqueda de los mejores ingredientes –a menudo fabricados por especialistas que son obligados a seguir unas especificaciones muy precisas de los ingenieros de Sonus faber-, afinado a oído de cada prototipo y fabricación semiartesanal e individualizada a cargo de un personal muy motivado y comprometido.

Cada Sonus faber se construye como si de una pequeña obra de arte se tratara, un producto único. Con más de tres décadas sobre sus espaldas, la compañía de Arcugnano no sólo mantiene el listón muy alto, sino que desde hace poco más de cuatro años incluso lo ha elevado todavía más como consecuencia de la entrada de poderosos recursos financieros en la compañía, unos recursos que sin embargo se han cuidado muy mucho de no interferir lo más mínimo en una filosofía que ha dado satisfacción a miles de melómanos (y también cinéfilos) de todo el mundo. De ahí que esta semana dediquemos nuestro Blog a un producto que representa como pocos la quintaesencia de Sonus faber: la columna Amati Futura, “reinvención” de la mítica Amati Homage, a su vez perteneciente a la legendaria familia de cajas acústicas con la que la firma italiana quiso rendir su particular homenaje a los grandes maestros cuya pasión hizo posible los instrumentos musicales más extraordinarios que jamás hayan visto la luz.

 

 

Revisando a fondo un genuino “instrumento musical”

Estilizada, vistosa y dotada con ese porte aristocrático que desde siempre ha caracterizado a las realizaciones de Sonus faber, la Amati Futura (Amati, al igual que Guarneri y Stradivari, fue uno de los grandes genios de la mítica escuela de Cremona, referencia histórica en el campo de la fabricación de instrumentos musicales) es una excitante y muy honesta declinación del diseño de sistemas de altavoces que se aprovecha de las innovaciones únicas incorporadas en las monumentales “The Sonus faber” para llevar la reproducción del sonido a un nuevo y superior nivel de naturalidad y precisión.

La referencia al que sigue siendo el buque insignia de Sonus faber es ineludible para comprender el alcance de las innovaciones que posteriormente se han ido incorporando de manera progresiva a las diferentes generaciones de cajas acústicas que han venido detrás. Unas innovaciones muy originales, algunas de ellas brillantes  y altamente sofisticadas –en línea con lo mejor del High End anglosajón, para entendernos- en lo que a ingeniería y selección de materiales se refiere.
 

De ahí que podamos decir sin temor a exagerar que la Amati Futura es fruto de un esfuerzo sin precedentes en materia de investigación y desarrollo. En términos de configuración, se trata de un sistema de 3’5 vías/4 altavoces que destaca en primer lugar por incorporar un exoesqueleto metálico que interconecta los paneles superior e inferior del recinto (igual que en el modelo “The Sonus faber”) con el fin de incrementar de manera drástica la rigidez del mismo y evitar de este modo que se produzca la más mínima vibración incluso en las condiciones de funcionamiento más exigentes.A ello hay que sumar dos “aletas” situadas en el panel posterior que tienen por objeto absorber, evacuar y suprimir potenciales vibraciones parásitas. Y también tres refinamientos derivados asimismo de los empleados en las “The Sonus faber”: el sistema LVT(“Low Vibration Transmission”/Transmisión de Baja Vibración), el puerto bass-reflex “Stealth” y el esquema TMD (“Tuned Mass Damper”/Amortiguador por Masa Sintonizada), todos ellos encaminados a reducir a la mínima expresión la influencia de fenómenos mecanoacústicos internos y externos en el comportamiento de las Amati Futura.

Gracias a ello, los transductores utilizados, en todos los casos diseños de baja distorsión y muy alta linealidad altamente sofisticados hechos a medida para Sonus faber con los materiales más avanzados del momento, pueden expresarse sin limitaciones (tweeter Ragnar Lian, altavoz de medios con cono de fibra de celulosa no prensada secada al aire y bobina libre de corrientes turbulentas, woofers con cono de aleación de aluminio y magnesio).
 

Unos altavoces que como conjunto están perfectamente integrados entre sí gracias a un filtro divisor de frecuencias que, como es norma en la firma italiana, combina una topología destinada a maximizar la coherencia espacial y temporal de su respuesta con los mejores componentes del momento (condensadores Mundorf Supreme, bobinas Jantzen) y un afinado final a oído, práctica esta última que hemos visto en directo y, podemos asegurarlo, recibe la máxima atención; de hecho, por encima de los rigurosos registros de laboratorio y las “orientaciones” de diseño proporcionadas por sistemas informáticos equipados con software a medida.

La construcción de las Amati Futura, prodigiosa, entronca con la mejor tradición de Sonus faber y, como no podía ser de otro modo, con la de esos instrumentos musicales que tanta inspiración han aportado a la marca: recinto con madera multicapa de diferentes grosores, varias capas de barnices… el propio Amati estaría orgulloso.

 

 

Musicalidad con el sello inequívoco de Sonus faber

Evaluar con ganas una caja acústica como la Amati Futura da su trabajo en materia de selección y ajuste final, pero la recompensa está a la altura de las promesas de un producto que tiene que sonar divinamente “sí o sí”. Y no ya porque sea un producto elitista, sino porque está obligado a superar a la Amati Homage, una caja acústica que no está en absoluto pasada de moda porque cuando se concibió la idea que había detrás era mucho más que añadir otro precioso modelo al catálogo de Sonus faber. La combinación finalmente elegida fue la siguiente: preamplificador de línea Audio Research SP20 (novísimo: acaba de llegar), preamplificador de fono Audio Research PH6, etapas de potencia monofónicas Audio Research Reference 150  y giradiscos Transrotor ZET 3 con cápsula de bobina móvil van den Hul The Canary. El cableado, Transparent Audio Reference en su totalidad, aunque la opción Ultra también habría encajado muy bien.

 

La escucha de las Amati Futura es de las que no dejan indiferente a nadie.
Por un lado, es evidente que las bellas Sonus faber son unas cajas acústicas muy estrictas. Escuchando grabaciones bien conocidas (única manera de apreciar y evaluar potenciales diferencias) resulta fácil llegar a la conclusión de que las renovadas Amati no regalan nada. Dan “lo que hay” y además con la elegancia de quien sabe que está arriba de todo, algo en absoluto fácil.

La música fluye con facilidad a través de ellas y además con fuerza, humanidad y un irreprochable sentido del ritmo, la precisión y la espacialidad. La respuesta en frecuencia subjetiva, un parámetro de valoración clave, nos parece virtualmente perfecta puesto que toda la paleta de armónicos exigible está ahí, y además sin pérdidas de nivel. Es también importante destacar que las Amati Futura no son aptas para los amantes de esas coloraciones que redondean muchas grabaciones pero desvirtúan la esencia de la música, lo que entronca con la tradición de Sonus faber.
Por otro lado, la combinación de los transductores empleados con la soberbia electrónica de ataque –la “entente” Audio Research/Sonus faber es incuestionable- hace que las Amati Futura llenen de música el espacio que las separa, consiguiéndose de este modo una perfecta dimensionalización de voces e instrumentos. En suma, la reproducción musical en auténtica Alta Fidelidad, que es de lo que se trata. A modo de corolario, nos gustaría repetir una reflexión que ya hemos hecho antes: el propio Amati estaría orgulloso de estas cajas.  Más información>>