
En esta ocasión, el protagonista de este espacio es un producto del que ahora mismo circulan en el mercado “toneladas” de versiones. ¿De qué se trata? Pues de lo que coloquialmente se llama “Bluetooth Speaker”, léase una caja acústica activa con conexión inalámbrica mediante el popular protocolo Bluetooth. Dicho con otras palabras, de un producto que se está haciendo cada vez más popular entre esas generaciones de consumidores jóvenes que utilizan su teléfono móvil o dispositivo de audio portátil para escuchar su música favorita, pero que se dan cuenta cuando desconectan los auriculares que el sistema de sonido de los aparatos en cuestión es muy limitado en términos de calidad sonora y virtualmente “nulo” en la reproducción de los graves. En suma, un producto que bien podría considerarse como una especie de extensión de “smartphones”, iPod’s, iPad’s y compañía para que la música tenga cara y ojos.
El mejor de su clase.
¿Qué tiene el Simple Audio Go que no tengan los demás? De entrada, un pedigrí único que no es sino el hecho de haber sido diseñado por el mismo equipo de ingenieros que ha puesto a punto los geniales componentes para sonido multihabitación Simple Audio RoomPlayer. Un detalle que puede parecer banal pero que en realidad es clave por cuanto implica una garantía de calidad que otros productos conceptualmente similares al Go son incapaces de ofrecer: cuidado en la electrónica de amplificación, robustez de la conexión inalámbrica, fiabilidad general, características del sistema de altavoces.

Y es que el Go se puede utilizar literalmente donde nos venga en gana y cuando nos apetezca gracias al excepcional combinado de flexibilidad operativa, prestaciones y autonomía con que lo han dotado quienes lo han creado. Es, en definitiva, el pequeño Simple Audio un producto con mucho empaque y mucha gracia –pese a la discreción de su estética- que, además, tiene la virtud de estar al alcance de todos.
Por eso creemos que no hay nada mejor para hacer justicia al pequeño protagonista de estas líneas que ponerlo a prueba en directo. Al fin y al cabo, lo que ofrece, que es mucho, lo hace por un precio que es una fracción del de muchos de los dispositivos móviles a los que en teoría debe complementar. Lo primero que impresiona del Go es que realmente hace honor a su nombre gracias a unas dimensiones que en lo que a perímetro frontal se refiere son prácticamente idénticas a las del un iPhone 5, lo que significa que el usuario no tiene por qué preocuparse por lo aspectos de tipo práctico. Unas dimensiones que son debidamente complementadas por un peso verdaderamente “pluma”.


Analicemos ahora la parte más “acústica” del Go, que al fin y al cabo es la que hace que este ingenio ultracompacto –sus diseñadores lo llaman, con un criterio que compartimos, “speakerphone”- suene sorprendentemente bien. La clave es un combinado de soluciones técnicas muy bien pensadas que han permitido “incrustar”, en un recinto de poco menos de 7 centímetros de profundidad, no sólo dos diminutos altavoces de gama completa –“full range”- de calidad muy respetable, sino también un puerto de carga específicamente afinado para realzar la respuesta en graves de los mismos -¡verlo para creerlo!. Por supuesto, también una electrónica de amplificación lo suficientemente decente para que el Go pueda reproducir todo tipo de música con unos niveles de presión sonora muy decentes no sólo en espacios cerrados, sino también al aire libre. Más aún, el atrevido y muy “cool” “speakerphone” de Simple Audio incluye un micrófono que permite al usuario atender cualquier llamada entrante, que, al ser detectada, provoca la interrupción instantánea de la reproducción en curso. En realidad, como un manos libres estándar pero con clase. Y por si fuera poco, un circuito de cancelación de ecos que hace que la inteligibilidad de cualquier conversación sea excepcional (casi igual que con el móvil directamente).
Práctico a rabiar y sorprendentemente musical
A nivel de utilización, el Simple Audio Go ha sido pensado en términos eminentemente prácticos, algo así como un “plug & play” virtualmente instantáneo a prueba de usuarios jóvenes y, sobre todo, impacientes. Pocos misterios a la hora de emparejarlo con nuestro dispositivo móvil, en este caso, un iPhone 5: basta con pulsar el botón de puesta en marcha del panel posterior, esperar 3 segundos y seleccionar el Go como nuestro sistema de altavoces –“speaker”- en el dispositivo en cuestión. Y aquí se acaba todo. La batería da para mucho, aunque lógicamente dependiendo del nivel de volumen al que escuchemos la música. En todo caso, el fabricante asegura 8 horas trabajando con una salida estándar, lo que en una aplicación normal implica que el Go puede estar un buen par de días arriba y abajo.

¿Y el sonido? Bien, hay que reconocer que la escucha del celebérrimo Random Access Memories de los franceses Daft Punk nos dejó anonadados… ¡no hay que olvidar que estamos ante un producto que se vende por 99€ !!! De acuerdo, los graves podrían ser más impactantes… ¡pero es que el Go ocupa el volumen de apenas seis iPhone, lo que significa que los diseñadores del Simple Audio se han tenido que emplear a fondo para que el sonido que proporciona sea limpio, definido y convincente con la música más “in” del momento habitualmente sobrecargada de graves! Por su parte, la operativa de atención de llamadas funciona de maravilla, a la vez que la conexión por cable, recomendable en ubicaciones “estacionarias” (uso del Go en cualquier lugar de la casa), ofrece unos resultados espléndidos pese a ser menos “cool” que la inalámbrica. Por lo demás, el aparato es versátil a más no poder, amén muy bonito (confiamos en que al acabado en negro se le sumen otros igualmente solicitados) y sólido. Una joya, vamos. Más información>>