Rotel Michi X5
Rotel Michi X5 a prueba
Fecha 13 Julio 2022 Autor ada Tags Rotel

Pocos amplificadores integrados estereofónicos High End ejemplifican tan bien la idea que hay detrás de la existencia de este tipo de producto: fusionar un preamplificador y una etapa de potencia estereofónica en un mismo chasis para ahorrar espacio y precio sin que ello comporte el más mínimo sacrificio en prestaciones puras y, por supuesto, en musicalidad. Fruto directa de la experiencia adquirida durante el desarrollo del preamplificador estereofónico Michi P5 y la etapa de potencia estereofónica Michi S5, el amplificador integrado estereofónico Michi X5 es la máxima expresión del saber hacer de Rotel en electrónicas integradas.

Rotel Michi X5

Dicho con otras palabras, un producto que lleva la filosofía de la veterana marca japonesa, el célebre “Concepto de Diseño Equilibrado” no sólo hasta sus últimas consecuencias, sino a ese nivel superior materializado en la Serie Michi. El Michi X5 es (muy) potente, su calidad de fabricación es fabulosa y la de los componentes que lo constituyen perfectamente equiparable a la de realizaciones que multiplican su precio, a lo que hay que sumar una estética “clásica-vanguardista” que soportará divinamente el paso del tiempo y, por supuesto, una musicalidad sensacional con prácticamente cualquier caja acústica existente en el mercado gracias a una capacidad dinámica impresionante.

 

Amplificador integrado High End = previo High End + etapa de potencia High End

Una “ecuación” obvia, cierto, pero que no todos los fabricantes que la ofrecen aplican con la debida honestidad. En esencia, se trata de no hacer rebajas ni en lo conceptual ni en la calidad de los componentes para que el potencial comprador pueda tener las máximas garantías, en el sentido de que si apuesta por un amplificador integrado High End lo que va a obtener es un preamplificador de High End y una etapa de potencia High End en un mismo chasis. Y, sobra decirlo, con una calidad de fabricación idéntica. ¿Qué hay que hacer para llevar esta idea a buen puerto? Muy fácil: de entrada, dedicar placas de circuito impreso (si además están situadas en compartimentos propios y blindados, mejor que mejor) independientes a los diferentes subsistemas que conforman nuestro amplificador integrado: preamplificación, amplificación de potencia y alimentación para un diseño estándar.

Rotel Michi X5

Si queremos incrementar la funcionalidad, habrá que hacer lo propio con, por ejemplo, la sección DAC y/o la conectividad a redes. Si en el caso de preamplificación, amplificación de potencia y alimentación podemos aplicar una topología circuital doble monofónica (es decir con los citados subsistemas multiplicados por dos para tener uno para cada canal) entonces ya rizamos el rizo. Definida ya la parte “formal”, le toca el turno a la materialización de la misma, lo que implica utilizar componentes de alta calidad seleccionados por sus virtudes sonoras y tener en cuenta consideraciones como la necesidad de disponer de una buena capacidad dinámica para reproducir sin distorsión picos de señal puntualmente intensos a niveles de volumen elevados.

MICHI X5 ROTEL

En el caso de Rotel, esto nos lleva directamente al “ethos” de la marca, el “Concepto de Diseño Equilibrado”, que es definido como una disciplinada síntesis de física, electrónica e ingeniería mecánica guiada por dos firmes creencias: en primer lugar, un gran sonido no debe ser necesariamente el más caro; en segundo lugar, no debe enfatizarse ningún aspecto de diseño individual en ninguna parte del producto a costa de unas menores prestaciones globales. El Concepto de Diseño Equilibrado gira alrededor de tres áreas: selección de los componentes, topología de los circuitos y evaluación crítica. Estos aspectos influyen significativamente en la calidad sonora final e ilustran la filosofía con la que Rotel afronta el desarrollo de un producto, que en el caso del protagonista del presente Blog, el amplificador integrado estereofónico Michi X5, se refuerza con un enfoque totalmente libre de compromisos.

 

Michi X5: una brillantísima “integración” del conjunto Michi P5/Michi S5

Una potencia continua de 350 vatios por canal sobre 8 ohmios o 600 vatios por canal sobre 4 ohmios(cifras ambas descomunales no ya para un amplificador integrado, sino incluso para una etapa de potencia) constituye junto con un diseño industrial más que acertado, amén de original, la contundente carta de presentación del Rotel Michi X5. Si a ello le sumamos el hecho de que tales cifras se han medido con los dos canales excitados, es evidente que el Michi X5 es mucho más que un simple amplificador integrado, máxime sabiendo que incluye una sección de preamplificación en consonancia.

Rotel Michi X5

Esto nos lleva al segundo elemento cualitativo fundamental del “superintegrado” de Rotel: una sección de fono muy elaborada que asegura la plena compatibilidad con la inmensa mayoría de cápsulas de bobina móvil (MC) disponibles en el mercado. No viene de más recordar la complejidad de los circuitos dedicados a dichas cápsulas, como consecuencia de la sensibilidad a los factores externos de las señales en juego, lo que exige combinar topologías muy depuradas con componentes de la máxima calidad y por tanto lo menos ruidosos posible. En este sentido, el encapsulado de los transformadores de alimentación es un detalle a tener muy en cuenta… y además no sólo en el ámbito analógico, sino también en el de la “Hi-Res” digital. Corrobora lo que acabamos de decir la muy versátil funcionalidad DAC del Michi X5, protagonizada por uno de los “chips” de conversión D/A con tecnología de 32 bits/768 kHz de la japonesa Asahi Kasei Microdevices (AKM).

MICHI X5 ROTEL

Un “chip” que permite acceder a lo último en audio “Hi-Res” codificado en PCM (vía USB y previa carga del pertinente controlador o “driver”) y, aunque con algunas limitaciones, DSD nativo, destacando asimismo el soporte para la cada vez más demandada codificación MQA. En el ámbito de la conectividad, hay que destacar la presencia de tomas analógicas balanceadas y, en el ámbito inalámbrico, la compatibilidad con el estándar Bluetooth aptX HD, que asegura una escucha de gran calidad a partir reproductores portátiles de audio o smartphones compatibles.

 

La escucha: un torrente de musicalidad bien entendida

Probamos el Michi X5 en compañía de un giradiscos Pro-Ject X8 con cápsula de bobina móvil Ortofon Quintet Blue, un reproductor de CD con conectividad a redes Primare CD35 Prisma y una pareja de cajas acústicas Wharfedale Elysian 4, todo ello cableado con Transparent Super de última generación. Lo primero que impacta del Michi X5 es su impresionante pegada, con un control absoluto de la situación y una precisa reproducción del extremo grave… de hecho, tan precisa que puede decirse sin reservas que el Rotel está prácticamente al mismo nivel que la fantástica etapa de potencia estereofónica Michi S5.

WHARFEDALE ELYSIAN 4

En lo que concierne a las zonas media y alta del espectro, hay que señalar la total ausencia de asperezas incluso a niveles de volumen muy respetables, como consecuencia de la impoluta sinergia exhibida con las cajas acústicas. El Michi X5 es un auténtico dechado de sensibilidad y delicadeza gracias a una concepción circuital que minimiza el ruido de fondo y, por lo tanto, que encaja a la perfección con el concepto de sonido en alta resolución, y, además, tanto en vinilo (la sección de fono del Rotel es una maravilla) como en CD y en streaming “Hi-Res”.