REL 212/SE a prueba

20 de Abril de 2017 Sarte

¡Espectacular!

Un diseño absolutamente innovador que lo desmarca todavía más de la totalidad de sus competidores. Este es el primer elemento que invita a pensar que el REL Acoustics 212/SE es un subwoofer diferente. Pero esto es sólo la punta del iceberg porque estamos ante un producto que ha sido concebido con un esmero tal que debe considerarse, más que un “complemento” para reforzar los graves de nuestro equipo de Alta Fidelidad o Cine en Casa, un componente de audio en sí mismo.

Un producto que gracias a un combinado literalmente único de transductores, filtro y amplificador logra el objetivo buscado por los más exigentes: integrar graves y extremo grave sin costuras y además hacerlo en salas de cualquier tamaño y geometría. En nuestra opinión, estamos ante una obra maestra del que por otro lado es el maestro indiscutido en diseño de subwoofers.

 

Una configuración única para unos graves inmaculados

El carácter a priori “tosco” de un subwoofer, por lo menos en comparación con otros componentes de audio, hace que sean muchos los aficionados que le concedan menos importancia de la que realmente tiene. Hemos dicho “tosco” a cuenta de una función que en principio no parece ser particularmente compleja ni refinada: extender la respuesta en las octavas inferiores del espectro en el caso de un equipo de Alta Fidelidad y hacer lo mismo con un punto de brutalidad/espectacularidad en el caso de uno de A/V con el fin de ponerlas a la altura del resto de gamas de frecuencias.

Pero una cosa es mejorar/completar la respuesta en graves y otra hacerlo bien, objetivo este último que implica lograr una unión, integración si quieren, sin fisuras entre las cajas acústicas del equipo que tengamos y el subwoofer al que queramos encargar la extensión de la respuesta en graves de las mismas. Y no es tan fácil porque hay que minimizar posibles distorsiones y lograr que la transición entre el punto de corte inferior de nuestro equipo (materializado en la frecuencia más baja que el mismo sea capaz de reproducir sin pérdidas de amplitud, es decir, de manera completamente lineal) y el punto de corte superior del subwoofer sea perfecta… idealmente, que no se note. Esto implica no sólo un diseño acústico y electroacústico muy cuidado, sino también una circuitería de filtrado igualmente elaborada por cuanto es precisamente la que determina la “suavidad” de la mencionada transición. Todo ello sin olvidar el amplificador que excita los altavoces en el caso de un diseño activo, que es el utilizado en la inmensa mayoría de modelos, por cuanto comporta que el sonido emitido posea un determinado “carácter” en lo que a tímbrica se refiere.

Lo que acabamos de decir permite adivinar que el diseño y fabricación de subwoofers es toda una categoría en sí, por lo que la posibilidad de disponer de uno de dichos componentes firmado por una empresa dedicada en exclusiva a los mismos desde hace más de tres décadas resulta poco menos que una garantía de solvencia poco habitual. Es el caso de REL Acoustics, una compañía de origen británico a la que se deben algunos de los mejores subwoofers jamás creados. Unos subwoofers adoptados por los melómanos y cinéfilos más exigentes del mundo y que con el modelo 212/SE alcanzan unas cotas de expresividad nunca vistas, en especial si tenemos en cuanta el precio al que este fascinante modelo es ofrecido, por cuanto rompe esquemas por la excepcional combinación de poderío tecnológico, diseño y funcionalidad que ofrece.

Presentado por sus creadores como un producto que fusiona calidad y cantidad a partes iguales, el actual buque insignia de REL Acoustics es un subwoofer activo que ha sido concebido no sólo para reproducir las sensaciones viscerales habitualmente asociadas a la reproducción a tamaño real de graves y extremo grave, sino también para restaurar la calidez y la estructura armónica de la gama media. Unas cualidades que lo hacen idóneo para sistemas estereofónicos de todo tipo, salas de grandes dimensiones y equipos de Cine en Casa hechos a medida, permitiendo a la vez que las cajas acústicas a las que acompañe se expresen al cien por cien de su potencial. Fascinante ya de entrada por su estilizado diseño industrial, materializado en una estructura de tipo vertical o “torre” que facilita de considerablemente su colocación, el 212/SE es un producto en el que se han incorporado soluciones técnicas altamente sofisticadas. Señalemos de entrada que su corazón lo constituyen dos altavoces activos de emisión frontal con cono de aleación metálica de perfil continuo de 300 mm de diámetro, que son complementados por otros dos de tipo pasivo con las mismas características situados en los paneles posterior e inferior. Esto significa que el 212/SE utiliza una configuración de tipo activo/pasivo, muy apreciada por los más aficionados exigentes, como consecuencia de la extensión, la contundencia y el control de su emisión sonora. Un aspecto clave del REL es que la particular estructura de los transductores empleados permite reducir su masa móvil manteniendo la rigidez, lo que se traduce en una velocidad de respuesta y una precisión muy superiores a las exhibidas por diseños anteriores de muy alto nivel firmados por la misma marca.

Por otro lado, el uso de una configuración activo/pasivo notoriamente más compleja que la empleada por otros fabricantes de subwoofers permite al 212/SE disponer de un área de emisión acústica equivalente a la proporcionada por dos altavoces activos de ¡432 mm! de diámetro, así como de unas características especiales imposibles de obtener a partir de un diseño convencional. Lógicamente, el “músculo” del 212/SE está a la altura de su dotación de altavoces y de las exigencias de REL Acoustics para un subwoofer tan exclusivo: en concreto, lo que tenemos es un amplificador en Clase D NextGen3 de 1.000 vatios continuos (1.700 vatios de pico) y una circuitería de entrada equipada con un filtro digital extremadamente rápido (retardo de grupo de sólo 8 milisegundos), lo que permite a cada transductor activo proporcionar un nivel de presión sonora máximo de 110 dB sin distorsión.

Otro detalle que revela la concepción purista del 212/SE es que no incluye circuito de filtrado paso alto, con el fin de evitar conflictos con la sección de graves de las cajas acústicas principales susceptibles de provocar efectos indeseados en el sonido. Gracias a ello y a una sección paso bajo que combina velocidad de respuesta más elevada del mercado con una pendiente de corte muy suave, el REL consigue un objetivo en el que fracasan la inmensa mayoría de subwoofers, ya sean activos como pasivos, y que sin embargo es fundamental en aplicaciones de alto nivel: que la “unión” con las cajas acústicas del equipo, léase con los woofers de las cajas acústicas del mismo, se realice sin “costuras” hasta el punto de dar la impresión de que el subwoofer sencillamente no existe También hay que destacar la generosidad de la conectividad disponible, con entradas de nivel alto vía conector Speakon y de nivel de línea estereofónicas y monofónicas -LFE, específica para Cine en Casa- con conectores RCA, a lo que hay que sumar la posibilidad opcional de conexión inalámbrica mediante el robusto enlace sin compresión LongBow de REL -efectivo en distancias de hasta 15 metros en el interior de una misma sala- para añadir todavía más flexibilidad sin por ello sacrificar calidad sonora. Por lo demás, que el punto de corte a -6 dB del 212/SE se sitúe en 21 Hz viene a decir que el REL es capaz de reproducir sin pérdidas frecuencias del orden de 24-25 Hz, lo que a efectos prácticos viene a ser la perfección.

 

Graves de gran nobleza y una integración perfecta

Para evaluar hasta qué punto el 212/SE es un producto verdaderamente refinado, decidimos escucharlo con un sistema de Alta Fidelidad formado por una etapa de potencia estereofónica a válvulas Audio Research VT80, un preamplificador de línea LS28 de la misma marca, un reproductor de SACD/CD con DAC incorporado Marantz SA-10 y una pareja de cajas acústicas Sonus Faber Guarneri Tradition, todo ello cableado con Transparent Ultra de 5ª Generación. Para la conexión subwoofer/cajas optamos finalmente por la de nivel alto, habitualmente muy efectiva en estéreo, y además vía enlace inalámbrico LongBow, que comporta la adición de una pequeña electrónica de dimensiones muy similares a las de un router.

Realizados los ajustes pertinentes, el 212/SE se integra con tal perfección en las Guarneri Tradition que la primera sensación que uno tiene es que cada una de las exquisitas Sonus Faber está equipada con su propio subwoofer o, más aún, que las mismas se convierten por arte de magia en columnas de tres vías con una curva de respuesta en frecuencia subjetiva literalmente perfecta. Corrobora esta impresión el hecho de que la profundidad es inmensa y el impacto espectacular sin ir nunca forzado. Dicho de otro modo, brilla por su ausencia esa molesta sensación de que el subwoofer va a explotar, tan habitual en muchos diseños destinados al Cine en Casa, estando en todo momento el todo ejemplarmente controlado. Por otro lado, la calidad de la integración con las cajas acústicas asociadas que el REL permite conseguir hace que la visión de conjunto prive siempre sobre la necesidad de reproducir más o menos convincentemente las octavas inferiores del espectro, lo que nos lleva a una transcripción que respeta escrupulosamente los detalles de cada grabación. A ello hay que añadir la calidad de los ajustes finos que el 212/SE pone en nuestras manos, lo que permite adaptar al milímetro la escucha tanto a nuestros gustos musicales como a la sala que tengamos. Por otro lado, la robustez de la conexión inalámbrica LongBow constituye una opción ultraefectiva para aquellos casos en los que la conexión física rompa la coherencia formal de una determinada decoración. Sobra decir que no es necesario ni siquiera insinuar que la inclusión del 212/SE en un sistema de Cine en Casa instalado en una sala digna de tal nombre obrará maravillas. 

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