Pro-Ject Stream Box DS2 T

1 de Febrero de 2018 Sarte

“Streaming” Hi-Res audiófilo al alcance de todos

Demostrando una vez más su condición de número uno mundial en giradiscos, Pro-Ject ha aplicado exactamente la misma filosofía en un producto destinado a completar el otro  extremo de las fuentes de audio de alta calidad: el “streaming” Hi-Res.

Y lo hace con un producto, el Stream Box DS2 T, que combina la ya icónica estética de las realizaciones de Box Design, “rama” electrónica de Pro-Ject Audio Systems, con una concepción y una ejecución basadas en los innegociables preceptos puristas de la marca austriaca, y que es rematada por un precio más que atractivo. El resultado es una fuente digital idónea para adentrarse con todas las garantías en el audio de la alta resolución sin soporte físico gracias a un sonido excepcionalmente rico y fluido.

 

Un “streamer” tan musical como sus giradiscos

Hay en el mercado centenares de “streamers”, algunos muy asequibles y otros, como el sensacional N-01 de la japonesa Esoteric, destinados a quienes buscan lo absolutamente mejor, sin limitaciones de ningún tipo. Aún así, sea cual sea el modelo por el que optemos hay una serie de elementos comunes cuyo grado de sofisticación/elaboración por parte del correspondiente fabricante será lo que acabe marcando la diferencia.

Esto ya lo hemos comentado en anteriores Blogs, por lo que en las líneas que siguen, y en sintonía con el producto que las protagoniza, intentaremos afinar un aspecto igualmente interesante a la hora de adquirir un “streamer”: la relación calidad/precio. Esto significa que lo que nos interesará es buscar el mejor equilibrio posible entre prestaciones sonoras de alto nivel y precio lo más favorable posible. Lo primero implica que por debajo de una determinada cifra ya no se puede asegurar la excelencia sonora, mientras que lo segundo nos lleva necesariamente a un precio límite del orden de 800-900 euros, en cualquier caso nunca superior a 1.000 euros. ¿Qué buscar y en qué marcas?

 

Una economía de escala única en analógico aplicada a lo digital

Concepción audiófila, tecnología punta en lo digital, calidad de los materiales y ejecución a escala masiva en Europa. Esta es la receta que Pro-Ject aplica en sus giradiscos –que por el mismo precio ofrecen más a todos los niveles que sus competidores- y que desde hace años utiliza con idéntico éxito en las compactas y atractivas realizaciones de Box Design, que abarcan literalmente todo lo que se puede abarcar en materia de electrónicas para Alta Fidelidad.

El denominador común es en este caso la combinación de una construcción mecánica enteramente metálica de dimensiones muy compactas y una ejecución eléctrica/electrónica muy cuidada, en la que destaca el uso generalizado de componentes de alta calidad/grado audiófilo en circuitos con trayectos de señal minimizados. Todo esto lo podemos encontrar en el Stream Box DS2 T de la competitiva marca centroeuropea, una electrónica de sólo 206 mm de ancho por 72 mm de alto y 200 mm de profundidad y compatibilidad con radio de Internet (vTuner), diseñada para reproducir música almacenada en servidores  conectados a nuestra red doméstica.

 

“24/192” con todas las garantías

En sintonía con lo que comentábamos anteriormente y como corresponde a un producto firmado por Box Design, el Stream Box DS2 T –la “T” indica que se trata de un “transporte” y por lo tanto que no se dispone de DAC- incluye una serie de características genuinamente puristas que lo convierten en una de las realizaciones de su clase y precio más interesantes del mercado mundial. Así, se suministra de serie para que pueda utilizarse de inmediato con servicios de música online como Spotify y TIDAL, a los que se pueden añadir otros igualmente populares como Deezer o Grooveshark. Esto significa que estamos ante un “streamer” plenamente compatible con archivos de audio de alta resolución (hasta 24 bits/192 kHz), siendo los formatos compatibles WAV (PCM Lineal), AIFF, FLAC, WMA9 lossless, ALAC y AAC.

En el caso concreto del FLAC, el nuevo Box Design está preparado para descodificar los 9 niveles de compresión disponibles, incluyéndose entre los mismos el denominado Nivel 0, cuya velocidad de transferencia binaria es de 9 Mb/s y permite disfrutar de una calidad sonora comparable a la de un master de estudio. El Stream Box S2 T también está preparado para reproducir sin interrupciones todo tipo de contenidos de audio, a la vez que su compatibilidad con el estándar IEEE 802.11 b/g garantiza un “streaming” inalámbrico real de grabaciones a 24 bits/192 kHz. El nuevo “streamer” de Box Design también destaca por su facilidad de gestión, que se puede llevar a cabo bien a través del mando a distancia por infrarrojos suministrado de serie, bien desde la “app” para iOS/Android especialmente diseñada para el mismo, de nombre Box Control y que en combinación con la generosa pantalla de visualización resulta especialmente práctica. Del Stream Box S2 T hay que señalar asimismo la calidad de los componentes utilizados en sus diferentes circuitos, posible, en el nivel de precio en el que nos estamos moviendo, por las economías de escala únicas que sólo se pueden permitir marcas como Pro-Ject. Gracias a ello, el Stream Box DS2 T exhibe un nivel de silencio muy elevado, a la vez que su dotación de conexiones facilita la reproducción de archivos procedentes de fuentes digitales externas. Ya para finalizar, valga un apunte de carácter eminentemente práctico: la posibilidad, como viene siendo la norma en las gamas de mayor nivel de Box Design, de añadir paneles laterales de madera opcionales, que aportan un indiscutible punto de distinción extra a nuestro “streamer”.

 

Potencia de acceso, facilidad de gestión y gran musicalidad

Aunque la condición de fuente del Stream Box S2 T permite incorporarlo en cualquier equipo, sea del nivel que sea, en este caso lo hemos combinado con electrónicas de la misma marca y la misma gama, concretamente la versión digital del preamplificador Pre Box DS2 (cuya funcionalidad DAC está protagonizada por un sofisticado “chip” de conversión D/A de 32 bits/768 kHz) y la etapa de potencia estereofónica Amp Box S2 (Clase D, 2x100 vatios continuos sobre 8 ohmios), para tener un sistema perfectamente cohesionado incluso a nivel estético. Como cajas acústicas hemos optado por las Revolution XT 6F de Tannoy. Todo ello cableado con Van den Hul tanto en analógico como en digital.
Del Stream Box DS2 T hay que señalar en primer lugar la rapidez con que gestiona los contenidos remotos, debida en buena parte al uso de una versión modificada del protocolo de interfaces multiaplicación NetAPI de Windows y que permite a la “app” Box Control un acceso virtualmente inmediato a nuestros servicios de música online favoritos. Ayuda mucho en este sentido, como decíamos anteriormente, la vistosa pantalla de visualización incorporada, que ayudará a sentirse cómodos con el aparato incluso a usuarios poco familiarizados con el audio de Internet. Más importante aún es la robustez de la conexión a redes, hasta el punto de que durante nuestras pruebas no hemos experimentado ninguna interrupción ni siquiera por Wi-Fi. Y, por supuesto, el sonido hace honor a lo que la “Hi-Res” es capaz de ofrecer, brillando espectacularmente con registros sonoros en FLAC a 24 bits/96-192 kHz, pero exhibiendo también una dinámica y una capacidad de análisis de impresionantes con calidad CD.

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