Pro-Ject Essential II Phono USB
Fecha 26 Mayo 2016 Autor Juan Tags Pro-Ject

Pro-Ject lleva ya muchos años haciendo gama de una imaginación portentosa para acercar el sonido de alta calidad a un espectro de aficionados lo más amplio posible.

Primero, poniendo una generosa gama de giradiscos bellamente diseñados y muy bien construidos al alcance de todos los públicos. A continuación, expandiendo esa misma filosofía al universo de la amplificación y lo digital con sus inconfundibles electrónicas Box Design. Con el Essential 2 Phono USB, la marca centroeuropea riza el rizo con un producto que “conecta” de un modo eficaz y asequible los universos digital y analógico para que los aficionados más jóvenes puedan disfrutar donde les placa un tipo de sonido que para muchos es todo un descubrimiento.

 

Integrando el mundo analógico de Pro-Ject en la galaxia digital

No vamos a ponernos a hablar sobre el “renacimiento” del disco de vinilo por la sencilla razón de que, para nosotros, el más veterano de los soportes de audio de alta calidad siempre ha estado ahí. Sin embargo, es cierto que al existir ya varias generaciones de aficionados con la etiqueta de “nativos digitales” (léase que nacieron, o, como mínimo, eran unos niños cuando el CD apareció en nuestro país, es decir en 1983) se ha producido en un número creciente de ellos el típico efecto entre nostálgico y romántico (en algunos casos también con un punto esnob, todo sea dicho) que suele provocar lo “vintage”, en especial si tiene que ver con la tecnología.

Sucede sin embargo que en el mundo del sonido en general –o sea tanto doméstico como profesional- se ha constatado durante décadas un hecho sin precedentes en otros sectores con una fuerte componente tecnológica: que productos basados en tecnologías “antiguas” superan en prestaciones perceptibles –¡en sonido, vamos!- a otros mucho más avanzados. ¿Se imaginan un ordenador de 1990 superando a uno no ya de 2015 sino de 1995? ¡Imposible! Lo mismo se podría decir de los automóviles, por ejemplo, y sin embargo nadie que ame un poco la música –sea o no nativo digital- negará que no son pocos los amplificadores a válvulas que suenan mejor que muchos de última generación; ni que un disco de vinilo reproducido por un giradiscos bien diseñado –cualquier modelo de Pro-Ject de 250 euros, sin ir más lejos- y ajustado gana por goleada a reproductores digitales y “streamers” mucho más caros y, por supuesto, mucho más sofisticados en lo que a tecnología se refiere.

Sin embargo, hay barreras infranqueables para el disco de vinilo, caso de la comodidad y la flexibilidad de uso, en las que lo digital gana por goleada pese a la superioridad sonora de aquél. Así, pues, ¿por qué no construir un giradiscos que incorpore una sección de conversión A/D con la pertinente salida digital y, ya puestos, incluso un preamplificador de fono? Dicho y hecho en la forma del Essential II Phono USB, en apariencia un precioso y asequible giradiscos más de Pro-Ject pero con las funcionalidades que acabamos de citar en su interior. Que estemos ante un producto firmado por Pro-Ject tiene una gran relevancia porque al ser el “giradiscos con USB” una idea muy popular, la proliferación de diseños mediocres, cuando no directamente toscos o incluso zafios/de mal gusto, está a la orden del día.

Como su nombre sugiere, el Essential II Phono USB combina es en esencia una combinación del popular giradiscos Essential II con una electrónica de digitalización –proceso que para gestionar debidamente requerirá un software adecuado- y una conectividad materializada en este caso en un juego de salidas de línea con conectores RCA y una toma USB (para PC y Mac). En lo que concierne a la parte analógica, tenemos un elegante giradiscos con tracción por correa que, como es habitual en Pro-Jec, tiene en su irreprochable calidad constructiva y el uso de soluciones de corte purista en sus elementos clave su principal virtud.

Equipado con un plato de MDF de 800 gramos de peso diseñado para minimizar posibles resonancias, el Essential II Phono USB  incluye un motor síncrono muy silencioso controlado por corriente continua que le permite maximizar tanto la dinámica como la neutralidad tímbrica. A ello contribuye también un sistema de giro que combina cojinetes de acero inoxidable, receptáculo de bronce y zona inferior de Teflon, un solución altamente efectiva a la hora de conseguir la fundamental estabilidad de rotación –las velocidades de giro disponibles son 33 y45 RPM- que permite extraer las sutilezas contenidas en los surcos de los vinilos.

Otro elemento técnico sobresaliente del Essential II Phono USB, que, por cierto, descansa sobre una base fabricada en aglomerado ligero de alta rigidez soportada por pies de desacoplo especialmente tratados, es el brazo de lectura que incorpora, un diseño de 8’6 pulgadas (con longitud efectiva de 218’5 mm) originario de Pro-Ject fabricado a partir de una única pieza de aluminio cuyo sistema de giro está equipado con cojinetes de zafiro. Se trata de un brazo muy versátil que permite a este giradiscos aceptar un amplio espectro de cápsulas fonocaptoras, a la vez que la inclusión de serie de una cápsula de imán móvil Ortofon OM5e y cables de conexión terminados en conectores RCA bañados en oro incrementa todavía más su valor. Pasando ya a la parte electrónica, pocos misterios hay que señalar: combina ecualización RIAA (lo que significa que en el interior del giradiscos tenemos un pequeño preamplificador de fono) con un convertidor A/D de 16 bits y, como decíamos anteriormente, una salida USB (de tipo B) y una de línea con conectores RCA, salidas ambas que, como se encarga de apuntar Pro-Ject debidamente, pueden utilizarse de manera simultánea. En lo que a la gestión de la grabación-conversión se refiere, el fabricante sugiere utilizar el software de código abierto Audacity, disponible gratuitamente y que no está vinculado a ninguna plataforma en concreto, aunque, por supuesto, el usuario puede optar por otro distinto.

 

Versatilidad fantástica  y conversión digital de gran nivel

Para probar el Essential II Phono USB lo conectamos a un amplificador integrado MaiA de Box Design (pese a incorporar una entrada de fono), a nuestro habitual Apple Mac Pro y a una pareja de cajas acústicas Tannot Mercury 7.2, todo ello cableado con van den Hul. Como software de grabación utilizamos el recomendado por Pro-Ject, es decir el antes mencionado Audacity, y como discos dos en concreto: el impactante “Random Access Memories” de los franceses Daft Punk y la majestuosa edición de la “Sinfonía del Nuevo Mundo” de Dvórak realizada por la japonesa Esoteric.

Dos discos, dos mundos, aunque en ambos casos con la dinámica como característica “física” clave, y, sin embargo, mismo resultado: una digitalización de gran decencia sin apenas “castraciones” relevantes. La verdad es que el Essential II Phono USB no decepciona en absoluto pese a que nos gustó más –por lógica- en analógico que en digital. Pero es igualmente cierto que la circuitería de conversión A/D del Pro-Ject es muy “apañadita”, como lo demuestra con fuerza la calidez y suavidad de su zona alta con lo que ello implica en capacidad de convicción a la hora de reproducir, por ejemplo, los siempre difíciles violines. Luego tenemos unos medios cuya total falta de agresividad se plasma en una restitución de las voces delicada y enérgica a la vez aunque, de nuevo, hay que señalar que en la versión analógica hay un punto extra de calidez. Y para finalizar, unos graves “redondos” y profundos que incluso a niveles de presión sonora respetables -aquí  los Daft Punk imponen la fuerza de sus composiciones y la contundencia de la toma de sonido- mantienen su integridad aunque la profundidad/extensión es, de nuevo, superior en analógico. Sobra decir que la más que notable capacidad dinámica del Essential II Phono USB se traduce en un sentido del ritmo que satisfará incluso a los puristas de la vieja escuela. Cierto es que la capacidad del Pro-Ject para recrear escenas sonoras de gran envergadura a tamaño real tiene sus limitaciones pero es evidente que estamos ante un producto brillantemente pensado, diseñado y ejecutado –y además con una cápsula fonocaptora de gran calidad suministrada de serie- que por 350 euros enamorará –no nos cabe la menor duda- a varias generaciones de aficionados.