La austriaca Pro-Ject Audio Systems, número uno mundial en ventas de giradiscos gracias a una gama que lo cubre literalmente todo, nos ha vuelto a impresionar con una de sus especialidades más reconocidas: un giradiscos “plug & play” de alma y ejecución audiófilas y precio ultrademocrático que responde al nombre de E1.2. Un prodigio de las economías de escala y la obsesión por poner la excelencia al alcance de todos los bolsillos, que sólo se pueden permitir empresas como la fundada por el carismático Heinz Lichtenegger en 1991 y que, en este caso, ha tomado forma en un producto que gana por goleada a su celebradísimo predecesor sin que el factor coste se haya visto afectado por ello.

Una valoración la nuestra que es compartida por la influyente organización mundial de publicaciones especializadas en tecnología de consumo EISA (“Expert Imaging and Sound Association”) al elegirlo “Mejor Giradiscos por Relación Calidad/Precio de 2025-2026” valorándolo con las siguientes palabras: “Aunque es un giradiscos asequible concebido para hacer que el vinilo sea accesible para todos, el E1.2 de Pro-Ject no escatima en calidad. Ofreciendo unos graves potentes y unas voces plenas, este giradiscos es ideal tanto para lanzamientos de pop moderno como para jazz vintage.

El diseño “plug and play” incluye una cápsula Pick it MM E preajustada para agilizar la configuración, mientras que el manual con instrucciones paso a paso ayuda a los novatos en el mundo del vinilo a ponerse en marcha rápidamente. Además, se trata de un paquete integral, al suministrarse con una cubierta antipolvo, una esterilla de fieltro y un cable RCA de alta calidad. El E1.2 constituye una oferta muy completa y bienvenida en el segmento económico, a menudo “peculiar”, al tiempo que ofrece opciones con salida Bluetooth o etapa de fono integrada para facilitar aún más la configuración del equipo.”
Crear un giradiscos verdaderamente musical y asequible: el más difícil todavía
Sí, no exageramos, porque ya se sabe que cuando el presupuesto no es un impedimento, construir el mejor dispositivo posible es relativamente “fácil” si se tienen el talento y las herramientas necesarios. No obstante, la cosa se complica de manera sensible cuando el precio final debe poder estar en manos del mayor número de compradores posible… ¡y no digamos ya si aspiramos a rizar todavía más el rizo y queremos que prácticamente todo el mundo pueda hacerse con nuestra creación!

En el ámbito concreto de los giradiscos, da la sensación de que tal meta no es tan complicada de conseguir. La intención es lograr que un plato gire a una velocidad constante para que un conjunto formado por brazo y cápsula capte la información contenida en un disco y el proceso se lleve a cabo sin interferencias externas (mecánicas, acústicas o eléctricas), objetivo este último que comportará crear una estructura que aísle de manera eficaz la totalidad del conjunto del entorno circundante. Pero la economía es la economía, por lo que el recurso a materiales baratos suele ser la norma, sin olvidar que la organización de los mismos no suele ser la más adecuada.

El resultado: resonancias por doquier y las pertinentes coloraciones en el sonido, que al final será cualquier cosa menos musical. ¿Cómo revertir esta situación? Pues aplicando de manera metódica estrategias de concepción y fabricación utilizadas con éxito en realizaciones más elaboradas, y aprovechando las economías de escala que tengamos a mano para minimizar el coste de fabricación. En definitiva, crear componentes populares partiendo de un enfoque genuinamente audiófilo, algo sólo viable para poquísimas marcas, entre ellas la que firma el protagonista este Blog: la austriaca Pro-Ject.
E1.2: un lector de vinilos hiperasequible inspirado en realizaciones de élite
Lo primero que hay que decir de esta humilde pero poderosa fuente analógica es que es el encabeza la nueva generación de una de las gamas más populares de Pro-Ject, la E-Line, pensada para ofrecer una experiencia sonora de primera clase con un presupuesto limitado y sin complicaciones prácticas. Estamos ante un giradiscos “plug & play” con tracción por correa y cápsula fonocaptora preajustada de manera óptima en fábrica, para que quienes quieran introducirse en el universo del audio analógico no se vean intimidados por la complejidad formal de muchos lectores de vinilos. En sintonía con el “ethos” de la prestigiosa firma austriaca, el E1.2 es, si consideramos su literalmente imbatible precio (situado en la órbita de los 300 euros), un prodigio de la ingeniería mecánica, al incorporar elementos propios de realizaciones sensiblemente más onerosas.

Así, el plato es ahora de aluminio de fundición (contra el de polímero de ABS de su predecesor) con equilibrado de precisión de 730 gramos de peso y un anillo de TPE (Elastómero Termoplástico) en su perímetro interno, a fin de crear una plataforma antirresonante ideal para los discos de vinilo. Esta adición no sólo mejora la estabilidad rotacional, sino también las prestaciones sonoras globales, al minimizar las vibraciones y resonancias indeseadas, mientras que la masa extra del aluminio contribuye a preservar la estabilidad de la velocidad de giro. Esto contribuye a que la aguja de la cápsula fonocaptora siga el surco del vinilo con una precisión mayor.

En paralelo, un brazo de lectura de alta masa de tipo cardán, con tubo de aluminio y longitud efectiva de 218’5 mm, proporciona a partes iguales un seguimiento robusto del disco y una gran estabilidad en el sonido. Por otro lado, el extremadamente preciso bloque de giro que incorpora garantiza la suavidad de su desplazamiento, con lo que ello comporta en términos de musicalidad. A ello hay que sumar otros dos elementos relevantes: un inteligente contrapeso con desacoplo mecanoacústico mediante TPE y un portacápsulas de gran robustez reforzado con carbono. El E1.2 incluye asimismo una cápsula de imán móvil Pick it MM E de Pro-Ject equipada con una estrcutura de baja masa, cuya ejecución ha sido posible gracias al uso de un imán de neodimio en miniatura.

Monta una punta de diamante cónica que aporta calidez y suavidad con un ruido de fondo ultrabajo en la restitución de todo tipo de contenidos, y su cuerpo de ABS altamente amortiguado disminuye de manera efectiva las coloraciones inducidas por vibraciones inesperadas. El E1.2, que está fabricado a mano en Europa, es complementado por un chasis libre de espacios huecos, un “subplatter” de ABS reforzado con fibra de vidrio, un mecanismo de giro con eje y bola de acero inoxidable, un cambio electrónico de la velocidad de giro (33 y 45 rpm), pies de desacoplo y un cable de fono de alta calidad (Connect it Phono E RCA) de origen Pro-Ject.
Un sonido “líquido” que cautiva por su autenticidad
Para probar el E1.2, lo combinamos con el flamante amplificador integrado estereofónico B1xi de Musical Fidelity y una pareja de cajas acústicas de suelo JBL Stage A190, con cableado a cargo de Pro-Ject en fono e In-Akustik el resto. No se puede negar que, por el precio al que es propuesto, el Pro-Ject es un compendio de pequeños detalles encaminados a marcar la diferencia. De ahí que debajo de ese “capó” que es su simplicidad formal albergue soluciones que nos son harto familiares, al haber sido importadas de realizaciones mucho más onerosas.

Y el resultado está en consonancia, claro, empezando por una exquisita neutralidad tímbrica que es apoyada por una dinámica impactante, como consecuencia de un ruido de fondo que a todas luces hay que calificar como excepcional en una propuesta tan asequible. La resolución es notabilísima y la pegada en graves más que satisfactoria, transcribiéndose la crítica zona media sin colaboraciones apreciables y, lo más importante, manteniéndose la precisión tonal incluso a niveles de volumen elevados si la superficie sobre la que descansa el E1.2 exhibe la robustez adecuada para evacuar la energía vibracional sobrante.