Doce años después de analizar el modelo Debut en este mismo espacio, su creador, la ya veterana Pro-Ject, ha decidido, después de mejorarlo sucesivamente, llevarlo a un nuevo nivel. Un “salto cuántico”, cierto, pero manteniendo el nombre Debut, y, por lo tanto, preservando intacta la intencionalidad que hay detrás, léase la búsqueda de una musicalidad extrema por un precio que esté al alcance del grueso de amantes de la Alta Fidelidad en su versión más clásica en cuanto a formatos, léase los entusiastas del disco de vinilo. De este cambio radical, después de más de una década de evolución permanente, habla alto y claro la denominación del protagonista de las líneas que siguen: Debut Reference 10.

Sí, “Reference”, y en consecuencia la obligación de ofrecer refinamientos nunca vistos hasta ahora en un giradiscos de su precio, 1.199 euros para ser exactos, a fin de que pueda ser considerado “High End” en el sentido riguroso del término pese a su vocación democrática. Una meta más que ambiciosa que, como cabía esperar, está al alcance de la compañía fundada en 1991 por el carismático Heinz Lichtenegger, quien la sigue dirigiendo con brillantez, gracias a una inversión continuada en recursos humanos y materiales. En el caso que nos ocupa, el resultado es un lector de vinilos que cabe definir de sensacional en todos los sentidos, y que, en línea con su nombre, establece una referencia en su categoría.
Armonizar diferentes materiales para conseguir un brazo tonalmente neutro
Los amantes de la reproducción musical en Alta Fidelidad en su vertiente más “analógica” siempre han tenido muy claro que en los lectores de vinilos de alto nivel el brazo desempeña un papel absolutamente esencial, casi crítico, al ser el encargado de guiar la aguja de la cápsula fonocaptora a través del surco del disco y hacerlo con la “seriedad” requerida, con el fin de que el proceso se lleve a cabo de manera relajada. De este modo, se leerá exactamente la información que haya, sin adiciones ni sustracciones susceptibles de perturbarla.

Nos estamos refiriendo a un objetivo cuya perfecta ejecución exige una estabilidad mecánica y una neutralidad tonal absolutas y por lo tanto que se absorban potenciales vibraciones, aspecto este último que ya hemos comentado en múltiples ocasiones, por cuanto entra de lleno en ese “leitmotiv” fundacional de Pro-Ject que es el control de las vibraciones. En lo que concierne al brazo, esto implica que la parte principal de su estructura, por regla general un tubo que la mayoría de las veces integra el portacápsulas, esté constituida de varios materiales con propiedades diferentes y un cierto tratamiento absorbente en el interior, con la finalidad de “neutralizarlo” en términos acústicos.

En paralelo, el contrapeso también debe aportar lo menos posible (idealmente, cero) a la “firma” sonora global, y, por otro lado, hay que buscar que el conjunto tenga una masa efectiva pequeña de modo que la aguja posea la agilidad suficiente para seguir sin fatiga los surcos más intrincados, contribuyendo igualmente al respecto el uso de un sistema de giro fabricado con cojinetes de muy baja tolerancia. No es difícil deducir que, si sumamos todos los aspectos mencionados, el desafío a superar es notable, motivo por el que apenas encontramos brazos de lectura complejos en los giradiscos no elitistas.
Debut Reference 10: mecanizados hiperprecisos y un fascinante brazo híbrido
Llegamos ya a al protagonista de este Blog, un lector de vinilos que así de entrada bien se podría definir como la “elevación” del Debut EVO 2 a la categoría del High End, se entiende que High End asequible. Fruto de unas economías de escala que sólo puede permitirse una empresa con el poderío de Pro-Ject Audio Systems, este giradiscos con tracción por correa y posibilidad de conexión balanceada eleva hasta unas cotas de excelsitud sin precedentes las reconocidas cualidades de su popular y premiada gama Debut. Con estas premisas, parece lógico pensar que muchos son los elementos de ingeniería del Debut Reference 10 que merecen ser reseñados, siendo el primero de ellos el uso de piezas de aluminio cortadas al diamante con herramientas CNC de última generación, que le conceden un inequívoco aspecto de producto premium.

Ahí están si no el “sub-platter” o el brazo de lectura (desde el tubo hasta el contrapeso, pasando por el sistema de giro y la base), que al usar el citado metal y fibra de carbono en una estudiada configuración sandwich, exhibe una combinación única de robustez estructural, ligereza y neutralidad tonal idónea a la hora de acometer el perfecto seguimiento del surco del vinilo. Del mencionado brazo, que posee una longitud efectiva de 254 mm (10”; de ahí el “10” que acompaña al nombre del Pro-Ject) y está construido en una única pieza, hay que subrayar asimismo su generosa dotación de ajustes, desde el ángulo de lectura vertical o VTA hasta el azimut, sin olvidar el antideslizamiento o anti-skating, facilitando de este modo una integración óptima de la cápsula fonocaptora que se vaya a utilizar. En sintonía con la filosofía de Pro-Ject, el Debut Reference 10 es alimentado por un generador de corriente alterna excitado por corriente continua e incluye un sofisticado control electrónico de la velocidad de giro, complementado por una suspensión del bloque motor destinada a aislarlo y desacoplarlo del chasis principal con una efectividad extrema, evitando que vibraciones no deseadas lleguen a la cápsula.

Por lo que respecta al plato, está fabricado en metacrilato “premium” rematado por una superficie satinada, que ha sido elegido por su atractivo estético, y ¡cómo no! por sus extraordinarias propiedades acústicas. Por otro lado, este lector de vinilos hecho a mano en Europa es compatible con la exclusiva conexión simétrica “True Balanced” de Pro-Ject, estando soportado por tres pies ajustables en altura formados por un cuerpo de aluminio y un amortiguamiento interno de TPE (material que también se utiliza en el interior el contrapeso). Y, “last but not least”, se suministra de serie con una cápsula de imán móvil (MM) Pro-Ject Pick it PRO Balanced preajustada en fábrica y un cable de fono semibalanceado de grado audiófilo Connect it Phono E RCA de la marca austriaca.
Una precisión tonal que establece una nueva referencia en su categoría
Probamos el Debut Reference 10 asociándolo (vía conexión no balanceada) al espléndidamente actualizado amplificador integrado estereofónico A1 de Musical Fidelity y una pareja de cajas acústicas Wharfedale EVO5.3, con cableado a cargo de Pro-Ject en fono e In-Akustik en el resto. Impacta desde el primer momento la sensación de lujo que se desprende del Pro-Ject, pese a poseer una vocación claramente democrática. De hecho, la elegancia brilla desde el primer momento, empezando por el prensador del disco y terminando por los pies que soportan el conjunto, aunque no se puede negar que la parte del león se la lleva el brazo, de una opulencia inusual en un giradiscos no solo como el analizado, sino incluso en otros sustancialmente más caros.

Pero al “plato fuerte” lo encontramos en un sonido controlado y, a la vez, desinhibido, en el que una impecable combinación de precisión tonal y garra dinámica sobresale por encima del resto. La resolución en la zona alta es extrema (no en vano la cápsula empleada tiene una estructura interna equiparable a la de un diseño de bobina móvil) y las voces suenan pletóricas en su riqueza de matices, mientras que las octavas inferiores están a la altura de lo previsible en un buen lector de vinilos. La guinda la pone un escenario sonoro bellamente proporcionado con los registros sonoros más variados, certificando la condición de auténtico todoterreno del Debut Reference 10 y nuestra impresión de que estamos ante una fuente analógica rompedora.