Pro-Ject Debut Carbon a prueba

14 de Diciembre de 2017 Sarte

El giradiscos Hi-Fi más premiado y vendido de la historia 

Incluso nosotros mismos, con los años y años que llevamos en este sector, nos lo preguntamos: ¿cómo lo hacen? Nos referimos a los giradiscos de Pro-Ject en general y al modelo Debut Carbon en particular, el producto más vendido y laureado de su clase en toda la historia del audio, lo que lo hace particularmente fascinante. 

La lista de atributos que lo acompañan es larga: calidad sonora excelente, precio irresistiblemente atractivo, calidad constructiva irreprochable, componentes y materiales tan notables en su calidad como originales en su concepción y, la guinda, un diseño y una fabricación íntegramente europeos. La clave de esta combinación mágica la encontramos en la propia estructura de Pro-Ject, una fusión única de espíritu visionario, talento comercial, pasión por la música y pasión por la tecnología, coronada por unas instalaciones y un equipo humano perfectamente engrasados. Y es que después de probar el Debut Carbon nos resulta imposible evitar esta pregunta a sus potenciales compradores: ¿Por qué comprar un giradiscos mediocre, cuando no rematadamente malo, pudiendo comprar uno realmente bueno por el mismo precio?

 

Un “portal” perfecto para entrar en la Hi-Fi “analógica”

No es el Debut Carbon el modelo más asequible de Pro-Ject, lo que no impide que se sitúe de lleno en lo que la crítica anglosajona denomina “entry level” (“puerta de entrada”) en materia de giradiscos. Para entendernos, lo que un amante de la música debería considerar para entrar con buen pie en el universo del sonido analógico vía disco de vinilo de Alta Fidelidad. 

Pero por encima de todo, el Debut Carbon es la expresión perfecta de un concepto que figura en el ADN de Pro-Ject: las economías de escala que le permiten una estructura industrial continuamente mejorada y una mano de obra altamente cualificada -¡600 empleados en total!- con costes controlados gracias a la ayuda de máquinas y herramientas de última generación. Todo ello, importantísimo, en pleno centro del Viejo Continente. Pero con esto no basta, porque en caso contrario todo el mundo estaría haciendo lo mismo y sin embargo sólo Pro-Ject lo ha logrado, gracias al talento y la visión de su fundador y actual presidente. Lo corroboran nada menos que 350.000 giradiscos fabricados cada año, un hito sin precedentes en plena era digital. Y así nos encontramos con un giradiscos de poco más de 300 euros (sin cápsula) que incorpora refinamientos conceptuales y tecnológicos introducidos en su momento y contrastados durante largos años en las gamas superiores de Pro-Ject. Un producto que desde que salió al mercado ha merecido los máximos elogios por parte de aficionados y crítica especializada de todo el mundo.

 

Un resultado espectacular basado en el control de las resonancias

Es el Debut Carbon un producto precioso gracias a la perfección de sus acabados y a una estética minimalista de líneas muy puras que le proporciona un plus de atemporalidad indiscutible, hasta el punto de que casi nos atreveríamos a decir que en el año 2025 se le verá tan actual como ahora. No hay que olvidar que el modelo Debut original se comercializó a finales de la década de los 90’ del siglo pasado y desde entonces ha llovido mucho tecnológicamente hablando, tanto a nivel de progreso de la tecnología en general como, sobre todo, de la estructura y capacidad de I+D y productiva de Pro-Ject

Porque la marca austriaca consigue literalmente “desmontar” a sus teóricos competidores con una argumentación demoledora que tiene su origen precisamente en la combinación de sus economías de escala con una filosofía esencialmente audiófila centrada en una idea-base muy clara: el control metódico de las resonancias de cada componente clave, que por pura lógica se traslada al giradiscos en su conjunto y al sonido reproducido. ¿Y cuáles son esos componentes clave? Concretamente los siguientes: por un lado, el brazo, el chasis y el plato y, por otro, la cápsula fonocaptora y el cable de conexión.

 

Brazo de fibra de carbono: todo un lujo

Es una de las claves de este fascinante giradiscos: la palabra “Carbon” que acompaña a su nombre y que hace referencia al uso de fibra de carbono en el cuerpo principal del brazo que incorpora, un refinamiento absolutamente inusual –por no decir impensable- en un giradiscos tan asequible. Estamos hablando de un material sofisticado habitual en diseños mucho más costosos, hasta el punto de que su presencia en un producto tan asequible proporciona al Debut Carbon una ventaja competitiva brutal. 

Es más: al haber sido dicho brazo totalmente diseñado y construido en la factoría de Pro-Ject, su sinergia con el Debut Carbon es total. No es el caso de muchos modelos fabricados por otras marcas, equipados con brazos de metal producidos por terceros en países sin tradición de excelencia en el campo de los giradiscos. ¿El resultado? La mencionada sinergia brillando por su ausencia y la calidad sonora resintiéndose por ello. Con una longitud efectiva ligeramente inferior a 22 cm y una masa efectiva de 6 gramos, este brazo es un descendiente directo de los celebrados diseños de la reputada gama RPM. Combina un equilibrado dinámico perfecto, un sistema antideslizamiento por contrapeso suspendido en un cable de nylon, una rigidez excepcional, un sistema de giro con cojinetes de alta precisión y, la guinda, una espectacular flexibilidad en términos de compatibilidad con la cápsula fonocaptora.

 

El plato: metal de alta masa con tratamiento antiresonancias

Al igual que el brazo, también la “plataforma” que soporta el Pro-Ject merece nuestros máximos elogios por ser mucho más “inteligente” que la de sus competidores del mismo precio. Así, tenemos en primer lugar un plato metálico de gran neutralidad acústica gracias al tratamiento antiresonancias que incorpora, recubierto por una esterilla que también aporta su granito de arena al respecto. 

A ello hay que añadir una masa considerable para un producto de este precio que permite incrementar la inercia y por tanto la estabilidad de la rotación, con lo que ello implica en mejora de las condiciones de trabajo de la cápsula. Por el contrario, otros fabricantes utilizan materiales como el vidrio… muy bonito, sí, pero que aporta unas coloraciones incompatibles con una fuente de audio correctamente diseñada. El resultado es que el Debut Carbon ofrece una reproducción mucho más natural de cualquier tipo de música, lo que por otro lado puede incluso mejorarse optando por la versión del mismo –“Esprit”- con plato de metacrilato.

 

El motor: montado en un bloque de metal macizo desacoplado

Un plato bien planteado puede ver desmerecido su trabajo por culpa de un sistema de arrastre que le transmita sus propias vibraciones. No es el caso del Debut Carbon, cuyo motor descansa sobre una suspensión de TPE (“Elastómero Termoplástico”), un material muy parecido a la goma que se caracteriza por su capacidad para absorber vibraciones y que por tanto contribuye a estabilizar el arrastre del citado plato. 

En dicho motor encontramos también otro componente que permite hacerse una idea de la importancia que la calidad de los materiales tiene en el Debut Carbon: una polea de aluminio con mecanizado de precisión que contrasta ostensiblemente con sus homólogas de plástico utilizadas por la competencia directa. Por su parte, también el motor en sí está extraordinariamente cuidado, como lo corrobora el uso de una fuente de corriente que alimenta un generador de corriente alterna de frecuencia ultraprecisa (el concepto de base es muy similar al de los célebres controles electrónicos de velocidad Speed Box de Pro-Ject). Nada que ver con los motores de bajo precio y alto ruido empleados por otras marcas y por el mismo precio.

 

Chasis de madera especialmente tratada

Es la cuadratura del círculo: de nada sirven un brazo fantástico y un plato acústicamente neutro si el elemento que los soporta, es decir, el chasis, no está a la altura. Lo que aquí se exige es robustez e inmunidad a las vibraciones externas y por tanto capacidad para absorberlas. 

De ahí que el Debut Carbon utilice un chasis de alta densidad fabricado en madera contrachapada (no en aglomerado barato ni, el colmo del cutrerío, de plástico) y peso medio perfectamente desacoplado de la superficie de soporte mediante pies dedicados. El resultado es un sonido no sólo limpio, sino, de nuevo, neutro porque materiales como la madera de baja calidad y/o no tratada o el plástico tienen el efecto pernicioso de añadir sus propias coloraciones al sonido.

 

Cápsula y cable de conexión únicos en un giradiscos de este precio

Por si fuera poco, el Pro-Ject se puede adquirir con la cápsula ya montada, estando las dos opciones propuestas firmadas por una leyenda reconocida del audio de todos los tiempos: la danesa Ortofon, que mantiene una colaboración muy estrecha con la marca austriaca. En concreto, se trata de dos modelos de imán móvil (MM): la OM 10 y la superior 2M red, aunque ya les adelantamos que la sofisticación del brazo que equipa el Debut Carbon le permite montar sin problemas incluso cápsulas de bobina móvil (MC) particularmente exigentes, algo que ni de broma se pueden permitir otros fabricantes. 

Esto nos lleva a preguntarnos si vale la pena, por ejemplo, ir todavía más arriba y montar una Ortofon 2M blue. Estrictamente hablando, la verdad es que el Pro-Ject se lo puede permitir, gracias a la enorme flexibilidad de su brazo, aunque la lógica de mejoras que se da por aceptada en el ámbito de calidad sugiere que sería más sensato optar por la versión del Debut Carbon con plato de metacrilato, cambio que sí debería tener prioridad absoluta si la cápsula elegida para nuestra particular mejora fuera la 2M black, también de Ortofon. La guinda del Debut Carbon la pone la posibilidad de utilizar el cable de conexión que queramos en vez de tener que conformarnos –y además obligatoriamente- con las muy mediocres opciones que equipan los modelos de otras marcas.

 

Un sonido franco, sin complejos, que seduce a la primera

Conectado –vía Van den Hul- a un amplificador integrado sin pretensiones pero bien diseñado y construido como es el Marantz PM7005 y una pareja de cajas acústicas Sonus Faber Principia 5, el Debut Carbon equipado con cápsula Ortofon 2M red deslumbra por la frescura y la agilidad que aporta. 

De hecho, da casi la impresión de que “empuja” la música para que se exprese con la vitalidad que uno asocia a cualquier interpretación en vivo, todo ello rematado por una excelente capacidad de análisis, una gama media muy bien articulada –aquí el uso de fibra de carbono en el brazo se hace notar- y, como corresponde a todo giradiscos que se precie, unos graves profundos, bien controlados y, ¡atención! virtualmente libres de coloración. Bien asimismo la presentación espacial, con una escena sonora correctamente dimensionada y libre de constricciones que, no obstante, variará en función del amplificador y las cajas acústicas empleadas. Pero ya se sabe que el giradiscos es un componente de audio especialmente agradecido porque con la simple sustitución de la cápsula por otra tenemos simple y llanamente un equipo diferente. En suma, el Pro-Ject Debut Carbon aporta excelencia democrática en estado puro para convertirse en una excusa irresistible para descubrir la calidez sonora del disco de vinilo en plena era del audio digital de alta calidad sin soporte físico. 

Fabricantes: