Pro-Ject THE BEATLES 1964

8 de Junio de 2017 Sarte

Homenaje a los Beatles y al disco de vinilo

Fruto de la profunda conexión que Pro-Ject Audio Systems mantiene con la música en todas sus interpretaciones, el The Beatles 1964 Recordplayer trasciende lo que es habitual en la firma austriaca para proponernos algo que a priori parece una paradoja: exclusividad a precio democrático.

Sí, han leído bien: un giradiscos asequible y, a la vez, de edición limitada -2.500 unidades para todo el mundo- que, tomando como plataforma el modelo Debut Carbon Esprit SB, brilla por la originalísima “decoración” de la parte superior del chasis con copias de tickets de entrada a los conciertos que los inolvidables “Fab Four” realizaron en su legendaria gira mundial de 1964.

 

Música, vinilo y tecnología en perfecta sinergia

Reconocemos que a menudo la creatividad de Pro-Ject nos desborda porque se materializa en una auténtica tempestad de modelos que, contra lo que suele suceder en otras muchas marcas, tienen su razón de ser individual. Todo ello respetando sin fisuras esa filosofía incrustada en el ADN de la marca que es la búsqueda del sonido de verdad, natural, a la manera audiófila, al mejor precio.

En suma, la quintaesencia de lo que conocemos como High End democrático. La receta que permite a ese ADN desarrollarse ya la hemos comentado en numerosas ocasiones, pero vale la pena insistir en ella porque se basa en una combinación única de materiales, configuraciones y capacidad industrial rematada por la más que apetitosa –y envidiada- guinda de un “Made in Europe” que logra romper esquemas. Esto, unido a la curiosidad que anima a los responsables de Pro-Ject, ha hecho que durante los ya más de 25 años de vida de la compañía –fue fundada en 1991- el mundo se haya llenado de giradiscos rebosantes de soluciones en su momento inalcanzables –por caras- que además no dejan de mejorar como consecuencia de nuevas e imaginativas incorporaciones:

que si tal o cual material en el plinto, que si ese cojinete ultrapreciso en el plato y/o en el brazo, que si ese u otro circuito en el control de velocidad, que si tal o cual combinación de materiales en el plato, en brazo o el chasis… ¡incluso en el cable de conexión a la electrónica asociada ha habido mejoras! La cuadratura del círculo de esta manera de ver las cosas lo pone un espectacular éxito comercial que ha permitido realizar una serie de inversiones en términos de capacidad y eficiencia de producción que han catapultado a Pro-Ject al primer puesto mundial en fabricación de giradiscos, con una gama que abarca desde modestos –pero fantásticamente musicales- modelos de 300 euros hasta referencias absolutas que compiten de tú a tú con realizaciones de precio estratosférico.

Conociendo como conocemos a quienes fundaron y siguen dirigiendo Pro-Ject, no nos cabe ninguna duda de que una parte sustancial del éxito de la marca tiene que ver con su profunda conexión con la música: quienes diseñan cada giradiscos aman el hecho musical y crean a su servicio, no al revés, y esto se palpa en la forma de un sonido rebosante de riqueza y vitalidad, de un sonido que nunca cansa independientemente del modelo de que se trate. Últimamente, la “conexión” a la que nos acabamos de referir se está materializando en un tipo de producto tan inusual como atractivo: giradiscos diseñados específicamente para celebrar alguna efeméride relacionada con la música o incluso dedicados a un tipo de profesional –DJ’s incluidos- y/o consumidor específico. A esta categoría pertenece sin duda uno de los giradiscos que Pro-Ject presentó en sociedad durante el certamen High End 2017, celebrado en Múnich a mediados del pasado mes de mayo.

Su nombre es The Beatles 1964 Recordplayer, un nombre tan “distinto” como elocuente por cuanto hace referencia a la que para muchos fue una de las giras más legendarias de toda la historia de la música: la realizada por el mítico cuarteto británico The Beatles –también conocidos como los “Fab Four”, es decir los “Fabulosos Cuatro”- en 1964. Gracias a la colaboración de Universal Music Group, propietaria de los derechos de autor de la icónica banda de Liverpool, Pro-Ject ha puesto a punto un producto que, desde luego, dejará atónitos a los fans de los Beatles por la fuerte componente emocional que posee. Una componente emocional que además es rematada por el punto de “deseabilidad” extra que le otorga su condición de producto exclusivo por cuanto sólo se fabricarán 2.500 unidades para todo el mundo… en definitiva, estamos ante lo que sin ninguna duda se convertirá –si no lo es ya en muchos países- en una auténtica pieza de coleccionista. Pero dejemos de lado las emociones y vayamos a lo físico porque no en vano la finalidad última del The Beatles 1964 Recordplayer es reproducir discos de vinilo combinando máxima calidad sonora y precio lo más competitivo posible. Así, pues, ¿qué hay detrás de este singularísimo giradiscos? Pues nada menos que un Pro-Ject Debut Carbon Esprit SB, uno de los giradiscos con alma audiófila –pero precio popular- más vendidos en toda la historia del audio. Porque sólo la firma austriaca puede poner en el mercado un producto de edición limitada –y, queremos insistir en ello, marcada vocación purista- como el The Beatles 1964 Recordplayer por 650 euros. Un producto repleto de soluciones inteligentes en todos los ámbitos, desde el plato de material acrílico no resonante hasta un brazo de 8’6 pulgadas de diseño y fabricación propios con cuerpo de fibra de carbono. Por el camino encontramos otros elementos igualmente muy significativos como son un chasis construido en un compuesto no resonante basado en MDF, un eje de giro que combina acero inoxidable con un cojinete de baja tolerancia, una correa de tracción de silicona e incluso un sofisticada circuitería de control del motor –en esencia, uno de los celebrados y efectivos “Speed Box” de Pro-Ject- completamente rediseñado. Y todavía hay más, porque el The Beatles 1964 Recordplayer se suministra de serie con una cápsula fonocaptora de imán móvil Ortofon 2M red y uno de los increíblemente musicales cables de conexión Connect it E de Pro-Ject.

 

Musicalidad sin complejos… casi a la manera de The Beatles

Muchas son las opciones a nuestro alcance para configurar un equipo de Alta Fidelidad en el que el The Beatles 1964 Recordplayer sea una de las fuentes protagonistas como consecuencia de su excepcional relación calidad/precio, que de hecho le permite integrarse a la perfección en sistemas de nivel teóricamente superior. Aún así, hemos decidido mantener el equilibrio y combinarlo con un amplificador integrado Marantz PM6006 y una pareja de cajas acústicas Tannoy Mercury 7.4, utilizando el antes citado Pro-Ject Connect it E por un lado y van den Hul en la conexión de las cajas acústicas.

¿Qué decir del sonido del The Beatles 1964 Recordplayer? Pues, así de entrada, que es tan precioso y atractivo como el producto (tiene su gracia entretenerse en leer esos tickets de entrada porque resultan muy evocadores… por lo menos para los aficionados cincuenteros/sesenteros y mayores). Nos gusta ya desde el primer momento la fluidez de medios y agudos y la rotundidad y extensión de la zona baja pero, por encima de todo, el carácter exquisitamente neutro –que no aséptico- de la curva tonal, que es rematado por una dinámica realmente notable. Mención especial al respecto merece la configuración del brazo de lectura, una pieza de ingeniería que sólo una marca como Pro-Ject se puede permitir en un producto tan asequible. Excelente es asimismo el control de velocidad, que en combinación con un motor alimentado con corriente continua hace que el nivel de silencio exhibido por el The Beatles 1964 Recordplayer sea perfectamente comparable al de giradiscos un 50% -por lo menos- más caros. Pero, por encima de todo, no nos olvidemos de la esencia del producto analizado porque la solvencia Pro-Ject se da por supuesta: una estética única que lo hace muy especial.

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