Premio EISA Pro-Ject Stream Box S2 Ultra a prueba

10 de Mayo de 2019 ada

Su desconcertante sencillez formal resulta del todo engañosa, puesto que el Pro-Ject Stream Box S2 Ultra posee unas capacidades que lo convierten en un ultrapotente “portal” para enviar todo tipo de música digital desde ubicaciones remotas hasta nuestro equipo de Alta Fidelidad. Se trata de un “streamer” en el sentido más estricto del término, lo que significa que está especialmente diseñado para concentrarse en agilizar el acceso a las citadas ubicaciones remotas y, por tanto, para tratar con todo tipo de flujos digitales y servicios de música online, a lo que se suma el soporte para el reputado software de gestión “audiófilo” Roon y la gestión vía “app” para IOS/Android dedicada. Todo ello sin olvidar un diseño con guiños a los puristas de línea dura –una constante en Pro-Ject- plasmado en detalles como una toma USB B Micro destinada específicamente a limpiar de “suciedad” la señal procedente de PC’s.

La efectividad de un “streamer” concentrado estrictamente “en lo suyo”

Los productos multifunción son aquellos que de algún modo u otro integran varios componentes especializados en un mismo chasis, son, por definición, muy atractivos  por la simplificación formal que aportan, aunque si están correctamente diseñados no tienen nada que envidiar a propuestas más complejas formadas por elementos separados. Pero, por otro lado, no se puede negar que quienes buscan prestaciones a todos los niveles se sienten mucho más cómodos con elementos individuales especializados en una única tarea. ¿Por qué? Básicamente porque se supone que si no se “dispersa” haciendo varias cosas a la vez, lo que haga lo hará mejor. Pero luego hay también razones tecnológicas de peso, empezando por la ubicación en un chasis dedicado –que por lógica minimizará los efectos de potenciales vibraciones o interferencias externas- y terminando por una fuente de alimentación también dedicada y, por lo tanto, concentrada única y exclusivamente en unos circuitos muy concretos. Lo que acabamos de decir llevamos años comprobándolo en aparatos tan clásicos como los amplificadores integrados (aunque esto no quita que haya modelos integrados absolutamente soberbios) y en otros más avanzados pero igualmente tradicionales como ciertas fuentes de lectura digital. Una regla de tres que nos lleva directamente al audio digital de última generación y a su fuente estrella: el “streamer”.

Un “puente para conexión a redes” especializado en audio

Estrictamente hablando, el “streamer” viene a ser una especie de “portal” entre Internet y nuestro equipo de música, lo que implica una tecnología específica para que todos los procesos necesarios para acceder a la red de redes y de ahí al lugar concreto de la misma que nos interese (por ejemplo el servicio de música TIDAL), teniendo siempre en mente que cuanto más rápida, robusta y segura sea la ejecución de la cadena en cuestión, mejor que mejor. Si además el diseño de nuestro “portal” está orientado a conseguir la mejor calidad sonora posible, entonces tenemos ya la cuadratura del círculo. Tal cuadratura es precisamente lo que nos ofrece el Pro-Ject Stream Box S2 Ultra, flamante Premio EISA al mejor “streamer”, como consecuencia de su excepcional flexibilidad y su elevada musicalidad. De EISA es importante comentar que es una veterana e influyente asociación de publicaciones especializadas en electrónica de consumo que en los últimos años ha pasado a tener cobertura planetaria, formando parte de la misma revistas tan prestigiosas como la alemana Stereo, la británica Hi-Fi News y la estadounidense Stereophile. Dicho esto, lo que nos ofrece el Stream Box S2 Ultra es una solución muy completa, moderna y asequible para acceder sin complicaciones al nuevo audio digital.

Con un recinto compacto enteramente metálico –lo que le permite un eficaz blindaje frente a interferencias electromagnéticas externas- y una fuente de alimentación externa de bajo ruido, el Stream Box S2 Ultra incorpora una conectividad moderna materializada en sus entradas para conexión a redes y una salida USB A. De dicha salida es importante señalar que la circuitería asociada a la misma ha sido perfeccionada para señales de audio, que utiliza una fuente de alimentación dedicada y que en su interior se utilizan exclusivamente componentes de grado audiófilo. Además, no tenemos que preocuparnos por posibles problemas relacionados con la compatibilidad con los diferentes archivos digitales, puesto que el Stream Box S2 Ultra los envía directamente al DAC. En este sentido es importante destacar que la compatibilidad en términos de codificación digital está a la última, puesto que el Pro-Ject puede manejar archivos PCM hasta 32 bits/352’8 kHz y DSD hasta DSD256 (es decir con frecuencia de muestreo de 11’2 MHz). Por otro lado, puesto que la mayoría de DAC’s del mercado sólo incluyen una entrada USB, Pro-Ject ha diseñado su nuevo “streamer” para que también realice las funciones de un dispositivo de “desintoxicación” USB. Esto significa que bastará con conectar nuestro PC a la entrada USB B Micro del aparato y a continuación conectar nuestro DAC a la salida de audio, limpiándose de este modo la habitualmente ruidosa señal procedente de dicho PC. El Stream Box S2 Ultra también incluye una salida HDMI para visualización de contenidos en un monitor, por ejemplo, así como la posibilidad de controlar el Stream Box S2 Ultra con una “app” para iOS/Android dedicada, basada en un proyecto de código abierto que garantiza un amplio soporte y futuras mejoras. En este sentido, hay que destacar que el Pro-Ject está preparado para soportar el reputado software de gestión “audiófilo” Roon, a la que suma la conectividad por Bluetooth y un interesantísimo soporte multisala (con soporte para un máximo de 6 dispositivos).

Potente, práctico y muy musical

La condición de “streamer puro” del Pro-Ject Stream Box S2 Ultra lo faculta para ser conectado a cualquier DAC externo disponible en el mercado, aunque para probarlo optamos de inmediato por el producto que su fabricante considera como su “complemento natural”: el “micropreamplificador digital” Pre Box S2 Digital –compatible PCM hasta 32 bits/768 kHz y DSD hasta DSD512- de la misma marca. A ello añadimos una pareja de etapas de potencia monofónicas Amp Box DS2 Mono, también de Pro-Ject, y dos cajas acústicas Definitive Technology D11 sobre soportes dedicados, todo ello interconectado por la alemana In-Akustik. La verdad es que la simplicidad formal del Stream Box S2 Ultra –un aparato realmente minúsculo, con una anchura de sólo 105 mm- resulta del todo desconcertante, pero por otro lado todo tiene sentido. Lo conectamos a TIDAL –con el selector frontal en “bypass” para enviar el flujo de datos directamente al Pre Box S2 Digital- y, utilizando la “app” dedicada, en unos segundos tenemos la pertinente pantalla de presentación.

Llegados a este punto, impresiona en primer lugar la transparencia del sonido, con una ausencia de ruido de fondo prácticamente total en grabaciones que, en el caso que nos ocupa, ni siquiera son estrictamente “Hi-Res” (calidad CD la mayoría de ellas). Pasando a la “Hi-Res” de verdad vía disco duro externo por un lado y ordenador por otro, la mencionada transparencia es realzada por un claro incremento de la dinámica y la riqueza de matices, aunque en este caso dependiendo de la grabación. Se confirma de este modo la especificidad “sólo audio” del Stream Box S2 Ultra y ¡cómo no! su perfecta sinergia con el Pre Box S2 Digital, a su vez una máquina sencillamente soberbia. Sinceramente, no creemos que en el mercado haya ahora mismo nada mejor a este nivel de precio.

 

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