Nuevo Devialet 110

30 de Septiembre de 2013 Sarte

Sofisticado, arrebatadoramente sexy, flexible y musical

 

Uno de los problemas recurrentes del sonido de excepción ha sido siempre, tanto para fabricantes como distribuidores, lograr que los potenciales usuarios no vinculados al mismo, como apasionados casi de por vida, lo conozcan y apuesten por él. Entre los obstáculos que hacen que el problema en cuestión persista durante décadas, figura uno particularmente obvio: muchos diseñadores de electrónicas y cajas acústicas son auténticos fanáticos para quienes la reproducción musical sin compromiso tiene una importancia clave –si no absoluta- en su existencia. El resultado de esta particular operativa mental lo encontramos en la existencia de máquinas que, para el consumidor desvinculado de lo que se conoce como High End, son poco menos que espantosas por sus dimensiones, el calor que generan y la incomodidad que comporta su instalación.
Sí, el diseño hace ya muchos años que ha entrado a formar parte de la ecuación de unas marcas que contemplan despavoridas cómo muchísimos potenciales usuarios de sus productos se decantan masivamente por máquinas ultracompactas cuyo poder de seducción estético suele superar en mucho a su capacidad para reproducir la música grabada. Pero querer es poder, y la excepción existe con especial brillantez en las realizaciones de una joven compañía francesa que ha apostado como pocas por la tecnología elegante y la estética “sexy” al servicio de la emoción musical: Devialet.

 

El poder de la tecnología y el diseño de vanguardia

Descendiente directo del “requetepijo” y sensacional amplificador integrado con procesador digital incorporado D-Premier (sin duda uno de los componentes de audio más premiados de todos los tiempos), el 110 es el modelo más sencillo de la nueva generación de electrónicas de Devialet, que incluye mejoras sensibles con respecto a su progenitor tanto en términos de calidad sonora pura como de gestión a todos los niveles. Todo ello sin renunciar a la singularísima estética que permite a Devialet marcar diferencias drásticas con respecto a todos sus competidores: construcción enteramente metálica a partir del mecanizado de un bloque de aluminio macizo, interior impoluto y radicalmente “high tech”, perfil ultradelgado único en High End que permite el montaje en ubicaciones insospechadas y, por supuesto, un revestimiento cromado que le proporciona un toque lujoso y ultramoderno a partes iguales. ¡Y sin olvidar el igualmente distinguido –opulento en su refinada simplicidad- mando a distancia por radiofrecuencia, prodigio de finura y precisión donde los haya!

Lo que acabamos de decir se podría aplicar a algún que otro producto en el que la forma impone su dictado a la función, por lo que resulta imperativo comentar mínimamente lo que el 110 –y, por extensión, cualquiera de sus compañeros de gama, los conceptualmente idénticos pero formalmente superiores modelos 170 y 240- aporta dese el punto de vista de “filosófico”. Para no irnos por las ramas, en esencia el 110 es una plataforma de muy alta calidad para la amplificación y el tratamiento de señales de audio que combina un esquema de amplificación híbrido analógico/digital desarrollado por Devialet (ADH, auténtica esencia de la marca), una circuitería de conversión D/A de alta precisión también exclusiva de la marca (“Magic Wire”) y una electrónica de conversión D/A de última generación que remuestrea cualquier señal entrante a 24 bits/192 kHz, todo ello gobernado por un “chip” DSP de 40 bits/192 kHz en coma flotante y 4 canales que funciona a 400 MHz y es “dirigido” por un único reloj de sincronismo extremadamente preciso con una tasa de “jitter” muy baja.
Como corresponde a un producto tan sofisticado tecnológicamente –el interior del 110 parece casi la aviónica de un caza de última generación- y con una geometría tan peculiar, la fuente de alimentación es de tipo conmutado. Además, ha sido diseñada para que pueda entregar –algo todavía inusual en la mayoría de diseños similares- corrientes elevadas, por lo que utiliza un esquema que le permite entregar 600 vatios continuos y ¡2.100! de pico. ¡Y todavía hay más! Es el caso de la topología “Clase A Ultra Lineal” (de hecho, parece que estemos hablando de un ampli a triodos de hace ochenta años) patentada por Devialet para garantizar un sonido literalmente libre de distorsión… en total, 110 vatios continuos por canal que, en otro nuevo alarde de refinamiento, pueden reajustarse para cada aplicación –entre 50 y 110 vatios- mediante una potente –pero desconcertantemente simple- herramienta online para que se adapten a cada aplicación concreta. El resultado son unas especificaciones alucinantes sobre el papel y, lo que a nosotros nos importa de verdad, una agilidad de uso y un sonido de otra galaxia.

 

 

Un “todo en uno digital” de auténtico lujo

Sobra decir que en su condición de máquina digital a la última que es, el 110 incluye también conexión a Internet por cable (Ethernet) y la correspondiente conectividad (USB incluida), a la vez que el aparato admite opcionalmente una tarjeta para “streaming” inalámbrico mediante la tecnología “Devialet Air”. De hecho, incluso es posible conectar un giradiscos, aunque avisamos que la señal pertinente es convertida, como todo en el 110, al dominio digital (pero en plan fino, y por tanto con ganancia y frecuencia de muestreo ajustables)… si no, ¿para qué serviría tanto refinamiento?

Y bien, le toca ya el turno a la escucha, en este caso de una unidad “full equipped” y por tanto con la antes citada tarjeta para “streaming” integrada. Para respetar la esencia del aparato, fuimos igualmente minimalistas a la hora de buscarle sus “socios”: nuestro ya habitual ordenador portátil Mac Pro como fuente y una pareja de cajas acústicas Olympica I de Sonus faber, recién llegadas a nuestras instalaciones y depositarias de lo último de la marca italiana en materia de ingeniería electroacústica y diseño. La única parte “sucia” del equipo era la lógica unión entre el 110 y las cajas, que confiamos al increíblemente innovador –por los materiales utilizados- van den Hul The Cloud.

Lo primero que impacta del 110 es lo “fino” que va… el manido concepto “como una seda” alcanza en este caso una de sus expresiones más contundentes como consecuencia de una simplicidad cogida de la mano con una rapidez y precisión “profesionales”. El mando a distancia, apetitoso donde los haya a la hora de manejarlo, permite controlar lo justo y necesario… no se necesita más. Y la tecnología Devialet Air hace justicia al aura de producto “pijo” y sofisticado que Devialet ha querido imprimir desde el primer día a sus realizaciones. Pero, ¡cuidado! Pijo y sofisticado pero también espectacularmente musical. Para empezar, se nota la introducción de modificaciones en el núcleo central de la tecnología ADH: Los agudos son igual de analíticos pero más humanos, más “blandos”… más ¿analógicos? Quizá: Sólo podemos decir que las voces poseen tonalidades armónicas que antes se percibían con menos autoridad o menos a menudo. Por el contrario, en el apartado fuerza/dinámica y capacidad para reproducir microcontrastes dinámicos, el 110 es una máquina que explota a fondo el poder de la tecnología digital para ofrecer un sonido cuyo impacto nada tiene que envidiar al de la sala de control de un estudio de grabación profesional. Además, el “streaming” se lleva a cabo de un modo muy fiable –ninguna “caída”, por supuesto- y tanto la extensión como la resolución de los graves, siempre “sensibles” en digital, es irreprochable. Y hay todavía más: la escena sonora está muy bien estructurada en todas las dimensiones del espacio… de hecho, como en una buena máquina analógica y, sobra decirlo, las Olympica I son gobernadas con una clase y un empaque sensacionales. OK, a alguno le sobrarán los cables, pero es que los The Cloud también aportan lo suyo para que el maridaje de la sensacional electrónica “digital” (insistimos: híbrida digital-analógica en lo que al proceso de amplificación se refiere) creada por Devialet con unas cajas acústicas tan marcadamente “musicales como las Sonus faber sea prodigioso.

Fabricantes:
WhatsAppWhatsApp