Nuevas Tannoy Elipse One

5 de Abril de 2016 Sarte

Modelo básico de la gama Eclipse de Tannoy, la Eclipse One hace honor con creces al objetivo que sus creadores se propusieron cuando decidieron desarrollarla: “Redefinir las prestaciones que son posibles con cajas acústicas asequibles.”

Detrás de este sencillo y sorprendentemente musical producto hay un condensado de décadas de pasión por el conocimiento, la ingeniería y los procesos de fabricación en el ámbito de la acústica y la electroacústica. El resultado es tan satisfactorio que la Eclipse One se ha convertido en nuestra favorita para hacer realidad ese “entry level” en Alta Fidelidad por parte de aquellos usuarios deseosos de escuchar su música favorita con un nivel de calidad superior, pero sin que ello comporte realizar una inversión importante.

 

La mejor caja “entry level” del mercado

Si nos permiten el símil, con las cajas acústicas asequibles sucede lo mismo que con las tortillas de patatas: a fuerza de parecer algo muy simple, todo el mundo se atreve con ellas y al final acaban faltándoles al respeto, siendo el resultado un auténtico desastre. En efecto, parece que sea coser y cantar lo de coger un par de altavoces más un simple circuito de filtrado para que cada uno de ellos reproduzca la gama de frecuencias que le corresponda y montar el conjunto en una caja lo más rígida y acústicamente neutra posible.

Pues no, la cosa no funciona así. Como en todo, hay que buscar un diseño armonioso que tenga como resultado un conjunto capaz de proporcionar unos resultados superiores a los de la suma de los elementos que lo constituyen, y ejecutarlo todo de tal modo que el parámetro precio se mantenga bajo control a fin de ofrecer una relación calidad/precio en consonancia. Esto último es muy importante porque ya se sabe que si el factor coste es secundario, entonces fabricar un producto de alto nivel es, paradójicamente, más fácil. Llegados a este punto, entra en juego la experiencia reconocida –y, en muchos aspectos, única- de Tannoy en el diseño de altavoces y cajas acústicas. Una experiencia que a lo largo de exactamente 90 años le ha permitido dotarse de una tecnología única en todos y cada uno de los componentes fundamentales de una caja acústica. Dicho de otro modo: para que sea posible poner a punto una caja acústica como la Eclipse One por el precio al que es ofrecida, hay que saber mucho… dominar el tema, para entendernos. Pero es que, además, la gama Eclipse no constituye ninguna evolución ni remodelación de una serie ya existente (como suele ser el caso de la superlongeva Mercury), sino que es completamente nueva, lo que por un lado ha permitido a sus creadores partir realmente de cero y, por otro, aprovechar el descomunal “background” de Tannoy para invertir los recursos disponibles en lo que realmente importa.

Y así nos encontramos con el elemento clave de las Eclipse One: unos altavoces de nueva factura diseñados para combinar gran linealidad, alta gama dinámica y baja distorsión. En concreto, tenemos en primer lugar un tweeter de cúpula de seda especialmente tratada de 28 mm de diámetro que, gracias a un motor magnético equipado con un potente imán de neodimio, permite extender la curva de respuesta en frecuencia hasta 32.000 Hz (que al ser el corte a -6dB significa una respuesta plana “real” hasta unos 25.000 Hz). Por su parte, la zona media/baja del espectro es confiada a un “midwoofer” de 127 cm con cono de pasta de papel, cuyo particular revestimiento multi-fibra garantiza una elevada neutralidad tonal, en nuestra opinión, sin precedentes en una caja acústica del precio de la Eclipse One. A su vez, asegura un corte a -6 dB en 55 Hz por su zona inferior, lo que a efectos prácticos significa que la Tannoy entrega unos graves más que decentes para su tamaño –nos atreveríamos a decir que es capaz de reproducir sin pestañear frecuencias de hasta 60 Hz- y además con muy poca distorsión. Por otro lado, una nueva suspensión periférica de nitrilo garantiza una rápida recuperación –control- de los desplazamientos del cono, lo que nos lleva a otra de las características más sobresalientes de la pequeña Tannoy: su imponente pegada.

Evidentemente, a todo esto también contribuye la topología del filtro divisor de frecuencias, el sistema de carga del altavoz de medios/graves empleado y el esquema de refuerzos internos –sencillo pero muy efectivo- del recinto, a su vez construido en aglomerado de gran densidad con unos mecanizados perfectos. De hecho, llama la atención la presencia, en el citado filtro, de componentes y soluciones realmente “esotéricos” en una caja acústica tan asequible por cuanto en principio uno esperaría toparse con ellos en modelos menos “democráticos”. Y es que, en la circuitería de filtrado de la Eclipse One encontramos bobinas con núcleo laminado de bajas pérdidas y ¡atención! incluso el exclusivo compuesto DMT (“Differential Materials Technology”), que se utiliza concretamente para absorber potenciales micro-vibraciones susceptibles de afectar a los críticos condensadores de poliéster. Todo esto tiene un peaje en la forma de un mayor consumo de energía que se traduce en una sensibilidad por debajo de la media -87 dB/W/m- que, no obstante, no impide que la pequeña Tannoy pueda ser excitada con holgura por amplificadores de 30-40 vatios. Por otro lado, cabe destacar el logrado diseño del panel frontal, con un embellecedor que además de aumentar la rigidez total del conjunto, mejora perceptiblemente la vistosidad del mismo, facilitando la integración de la Eclipse Two en un abanico de espacios increíblemente vasto, desde pequeños estudios o despachos hasta salas de estar.

 

Revolucionando el mercado de altavoces por 200 euros

Al igual que en el Blog dedicado a las Eclipse Two, probamos las Eclipse One con un reproductor de discos compactos CD5005 y un amplificador integrado PM5005 (potencia continua de 40 vatios por canal a 8 ohmios y 55 vatios por canal a 4 ohmios) de Marantz y un giradiscos Pro-Ject Essential II, todo ello cableado por la alemana In-Akustik y –puntualización importante- situando las cajas sobre soportes de pie, separadas unos 60 cm de su pared posterior.

Entrando ya en materia, lo primero que llama la atención de las Eclipse One es su capacidad para recrear escenas sonoras consistentes y espaciosas, sobre todo en anchura y altura, a lo que se añade una respuesta en graves subjetiva impresionante para una caja acústica de esta clase y precio. Los agudos, bien definidos y perfectamente integrados con la zona media, demuestran que Tannoy se ha empleado a fondo en el diseño tanto de los altavoces de la Eclipse One como del filtro que los gestiona, hasta el punto de que están en condiciones de trabajar en continuo con niveles de presión sonora muy respetables, manteniendo intactas la dinámica y, sobre todo, la coherencia tonal, es decir, la linealidad de la respuesta. De hecho, que el equilibrio tonal no se desplace –o se desplace muy poco- hacia la zona media/alta del espectro es uno de los logros indiscutibles de la pequeña Tannoy, a la vez que un claro atributo para su potencial empleo como monitor de efectos, pero también como caja principal asistida por un subwoofer en sistemas de Cine en Casa asequibles. Además, sorprende que al ligeramente superior control de los graves que percibimos escuchando discos compactos, se le contrapone en cierta medida un “plus” de extensión con discos de vinilo, lo que corrobora que estamos ante un diseño electroacústico eminentemente “musical”. En suma, estamos ante una caja acústica de alucinante relación calidad/precio, verdaderamente carismática, que demuestra la maestría de Tannoy también en el ámbito del, como decíamos al principio, muy sensible “entry level” en materia de sistemas de altavoces. Una caja acústica que suena sin complejos y ofrece también “caña”, además de no poco refinamiento, y, en especial, si se monta sobre soportes, una presentación espacial que uno asociaría a realizaciones más opulentas. En suma, una revelación en el sentido amplio de la palabra, y, además, al alcance de todos.

PVR: 199€      Distribuidores Autorizados>>

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