Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S
Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S
Fecha 6 Mayo 2026 Autor ada Tags Musical Fidelity

No se puede negar que el que en su momento se consideró un renacimiento del disco de vinilo lleva ya varios años convertido en una consolidación plena, y además a escala planetaria. Lo corrobora el espectacular auge experimentado por los productos que conforman uno de los ecosistemas de audio de alta calidad más atractivos del momento, por su extraordinaria diversidad y la sensación de que siempre se puede aportar “un poco más”, por pequeño que sea, para llegar a la perfección. En el ámbito de las electrónicas, el que sin duda es el “rey” al respecto es el preamplificador, etapa o ecualizador de fono, esencial para que la señal enviada por el lector de vinilos, léase el conjunto formado por giradiscos, brazo y cápsula, sea reproducida con toda su riqueza de matices.

Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S

Y así llegamos al protagonista de este Blog, una exquisita realización englobada en la gama de élite de Musical Fidelity, una de las marcas que reflejan al milímetro el espíritu del conocido popularmente como “sonido británico”. Su nombre es Nu-Vista Vinyl S y ha sido planteado por sus creadores como una versión sustancialmente más accesible del formidable Nu-Vista Vinyl 2, sin por ello renunciar al grueso de las prestaciones de este último. Una proeza permitida por las economías de escala de una compañía que, desde su adquisición por la firma austriaca Audio Tuning (propiedad del carismático Heinz Lichtenegger, fundador de Pro-Ject Audio Systems, número uno mundial en ventas de giradiscos), ha sabido situarse con indiscutible acierto en lo más alto del High End de precio razonable.

 

Circuitos ejecutados con componentes discretos = musicalidad superior

Muy a menudo leemos, en las descripciones técnicas de electrónicas consagradas a la reproducción sonora con mayúsculas, lo siguiente: “equipado con circuitos ejecutados con componentes discretos”. Un comentario que, en principio, es intrínsecamente positivo. ¿Por qué? De entrada, hay que saber que la palabra “discretos” equivale a “individuales”, sueltos, léase que no han sido miniaturizados para ser colocados en un “chip” (un amplificador operacional, sin ir más lejos). En paralelo, pueden ser tanto pasivos, caso de resistencias, condensadores o bobinas, como activos, categoría esta última que engloba, por ejemplo, a transistores, válvulas de vacío y diodos.

Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S

Obviamente, son legión los aparatos destinados a la Alta Fidelidad que incluyen “chips” especializados para aplicaciones de audio específicas, por cuanto, entre otras cosas, hacen que sea viable fabricar productos muy pequeños y eficientes. No obstante, incontables horas de pruebas de escucha y muchos años de experiencia han demostrado que ni siquiera los mejores diseños integrados (IC’s) tienden a ser tan neutrales, naturales, dinámicos o vívidos como sus homólogos construidos con elementos separados, al tiempo que son muy difíciles, si no directamente imposibles, de reparar. De ahí la vigencia de las realizaciones tradicionales pese a su mayor complejidad y lo que ello comporta en términos de su precio. Si nos circunscribimos a los previos de fono, lo que acabamos de decir significa que uno de tipo convencional incluirá unas pocas decenas o centenares de componentes, mientras que en uno de tipo “discreto” habrá centenares o miles. Sin embargo, la musicalidad del segundo será claramente superior. El proceso, pues, vale la pena.

 

High End con mayúsculas para redescubrir nuestros vinilos favoritos

Es el Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S una estilizada y robusta electrónica que adopta la arquitectura de base del modelo de referencia absoluta Nu-Vista Vinyl 2. La clave es que lo integra en un chasis y placas circuitales revisados para llevar la reproducción de discos de vinilo a las más altas cotas de excelsitud por un precio sin precedentes dentro de su categoría. Con una estética más estilizada que la de su hermano mayor como consecuencia de una estudiada reordenación de su organización interna que le ha permitido reducir su volumen global en un 45%, este preamplificador de fono comparte con aquél características tan relevantes como una arquitectura completamente balanceada de muy bajo ruido ejecutada con dispositivos discretos de grado audiófilo.

Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S

A ello hay que sumar un bloque de ganancia formada por tres etapas excitadas por transistores funcionando en Clase A, ecualización pasiva RIAA, Decca y Columbia en dos secciones separadas, un bloque de alimentación independiente presidido por uno de los reputados transformadores toroidales Super Silent de Musical Fidelity y ¡faltaría más! las exclusivas válvulas de vacío en miniatura Nuvistor (concretamente ocho unidades del modelo 7586 ubicados en la etapa separadora de salida). Otra característica fundamental del Nu-Vista Vinyl S es que sus secciones de entrada y de salida están totalmente separadas, al tiempo que incorpora un elaborado esquema de filtrado de la señal de red y un efectivo esquema de bloqueo de corriente continua. Tal y como cabe esperar en una electrónica de fono de esta categoría, el Musical Fidelity también brilla en el ámbito de la flexibilidad operativa, estando equipado con dos juegos de entradas balanceadas y no balanceadas, así como con un juego de salidas balanceadas y no balanceadas.

Musical Fidelity Nu-Vista Vinyl S

En lo que respecta a los ajustes destinados a optimizar la adaptación al giradiscos, se dispone de una generosa dotación de opciones para la ganancia (40/43 dB para MM y 60/63 dB para MC, con capacidad para añadir 6 dB a cada uno de estos valores al pasar a modo balanceado), la impedancia de entrada (47 kohmios para MM y seleccionable entre 5 y 47 ohmios para MC) y la capacitancia de entrada (seleccionable entre 500 y 400 pF para MM y de 400 pF para MC). Finalmente, un filtro subsónico con corte de 18 dB/octava a 20 Hz contribuye a suprimir frecuencias subgraves susceptibles de ser captadas por la cápsula e incrementar la distorsión. El nivel de fabricación es, en línea con lo habitual en la Serie Nu-Vista, excelente.

 

Un sonido exquisitamente orgánico

Probamos el Nu-Vista Vinyl S en compañía del soberbio amplificador integrado estereofónico Nu-Vista 600.2, también de Musical Fidelity, un giradiscos EAT F-Dur con cápsula de bobina móvil Ortofon MC Cadenza Red y una pareja de cajas acústicas Sonus Faber Serafino G2, estando cableado el conjunto con la gama “top” de In-Akustik. Tal y como no nos cansamos de recordar, vale la pena dedicar algo de tiempo a “trastear” con los mandos del preamplificador de fono evaluado para encontrar los valores más adecuados para los parámetros críticos, léase la ganancia y la impedancia de entrada, habiendo situado la primera en 60 dB y la segunda entre 100 y 300 ohmios, sin descuidar el preceptivo, casi fundamental, precalentamiento.

EAT F-Dur

Llegados a este punto, lo que percibimos es un sonido que fluye con una elegancia supina, sea cual sea el género musical escuchado. De ahí el uso del término “orgánico”, que en el caso que nos ocupa encaja a la perfección por cortesía del vistoso “mix” de presentación física holográfica y precisión tonal genuinamente High End obtenido. Es por ello que, en nuestra opinión, el Nu-Vista Vinyl S es ahora mismo uno de los productos más atractivos de su clase por relación prestaciones/precio disponibles en el mercado mundial, y, en consecuencia, un auténtico regalo para los locos del vinilo que buscan prestaciones verdaderamente soberbias a partir de un presupuesto razonable.