Musical Fidelity Nu-Vista DAC
Musical Fidelity Nu-Vista DAC
Fecha 14 Febrero 2024 Autor ada Tags Musical Fidelity

Musical Fidelity continúa extendiendo/renovando con inteligencia y audacia su gama de de referencia, la carismática Nu-Vista. Le toca el turno ahora a un producto tan significativo como el procesador digital de audio, alias DAC, que desde la irrupción de la alta resolución digital sin soporte físico vuelve a estar de nuevo en el “radar” de los amantes del sonido con mayúsculas bien en su versión “básica,” bien en High End. Basado en la singular y ampliamente contrastada arquitectura híbrida Nuvistor-transistor que tanta reputación ha aportado a la veterana firma británica, esta opulenta electrónica impresiona por el estudiadísimo conglomerado de soluciones técnicas de primer nivel que alberga en los ámbitos analógico y digital.

Musical Fidelity NuVista DAC

Una estrategia encaminada a obtener un todo que supere la suma de las partes y que permite al Nu-Vista DAC exhibir unas prestaciones sonoras estratosféricas sin que su precio sea prohibitivo, aunque la exclusividad y las prestaciones sin compromiso se pagan. En nuestra opinión, estamos ante una realización de referencia absoluta que se codea de tú a tú con la cúspide del audio de excepción a escala planetaria, hasta el punto de “invitar” al melómano/audiófilo exigente a revisitar sus grabaciones digitales favoritas.

 

“Chips” de conversión D/A de vanguardia: lo digital es sólo una parte de la foto

Son muchos los fabricantes de procesadores digitales de audio asequibles que en sus argumentos de venta utilizan como reclamo más importante la tecnología de los “chips” de conversión D/A propiamente dichos incorporados en sus productos. Sin embargo, hay que hacer una reflexión al respecto, porque ahora mismo son cuatro las marcas que se reparten el pastel a escala mundial en el segmento del sonido doméstico de altos vuelos: las estadounidenses Burr-Brown (integrada en el gigante Texas Instruments) y ESS Technology, la japonesa AKM (Asahi Kasei Microdevices) y la británica Wolfson Microelectronics.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Esto significa que la inmensa mayoría de procesadores digitales de audio disponibles en el mercado, ya sean básicos o de referencia, comparten un mismo elemento fundamental, pese a que las divergencias de precios entre modelos pueden llegar a ser descomunales. Cierto que dentro del catálogo de los cuatro fabricantes que acabo de mencionar existen distintas opciones, con sus respectivos precios, pero si se echa un vistazo a las especificaciones correspondientes a los parámetros clave (distorsión, linealidad, relación señal/ruido, gama dinámica, etc.) veremos que las similitudes son notables. ¿Dónde radica, pues, la diferencia? De entrada, en otros “chips” que acompañan a los de conversión D/A, caso de los responsables del crítico filtrado digital, del esencial reloj de sincronismo o de gestionar las entradas (óptica, USB, coaxial AES/EBU, coaxial S/PDIF) y, en paralelo, en las estrategias de diseño circuital (topología) empleadas.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Pero hay más, y ese “más” es la sección analógica que acompaña a los avanzados subsistemas que acabamos de mencionar, puesto que sin una fuente de alimentación potente y silenciosa y una sección de salida analógica ejecutada con elementos de muy alta calidad (idealmente de grado audiófilo), aderezado el conjunto por una construcción mecánica que minimice los efectos de posibles vibraciones, los “chips” antes mencionados rendirán sólo a una fracción de su potencial.

 

Nu-Vista DAC: una concepción a la altura de una familia de productos excepcional

La reflexión anterior se ejemplifica a la perfección en el protagonista de este Blog: el flamante buque insignia de Musical Fidelity en procesadores digitales de audio y, al igual que sus compañeros de gama, una electrónica cuya presencia física no pasa desapercibida por su espectacularidad y cuya tecnología interna impresiona. En su condición de electrónica digital, se debe subrayar en primer lugar que el Nu-Vista DAC está construido alrededor del reputado esquema de conversión D/A con tecnología de 32 bits HyperStream de la antes citada firma californiana ESS Technology, y, en sintonía con su nombre, la célebre circuitería a válvulas Nuvistor de Musical Fidelity.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Una especificidad que se materializa en la presencia de una etapa completamente balanceada de triodos Nuvistor 7586 en cada canal, integrada en un amplificador separador (“buffer”) configurado en Clase A y ejecutado íntegramente con componentes discretos. Volviendo a la sección digital, se utilizan dos “chips” ES9038Q2M en modo diferencial doble para tener así una arquitectura rigurosamente doble monofónica que garantiza el soporte de archivos PCM con frecuencia de muestreo máxima de 768 kHz, DSD hasta DSD256 vía DoP, DSD nativos hasta DSD512 vía USB y MQA hasta 384 kHz; a efectos prácticos, esto implica la plena compatibilidad con cualquier contenido musical, ya sea procedente de una descarga o reproducido por streaming.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Asimismo, se dispone de un regulador extremadamente silencioso y preciso, destinado específicamente a sistemas de audio de altas prestaciones “Hi-Res” gracias a su revolucionaria arquitectura dual. En paralelo, la inclusión de un esquema de eliminación del “jitter” en el dominio del tiempo (“Time Domain Jitter Eliminator”) aporta unos registros espectaculares en la relación señal/ruido y la distorsión armónica total, que son complementados por una respuesta a los transitorios increíblemente detallada. A ello contribuye el crítico reloj de sincronismo, en el que una concepción minuciosamente cuidada ha hecho posible situar el “jitter” por debajo de 100 femtosegundos. Del “superprocesador” digital de Musical Fidelity destaca igualmente la posibilidad opcional de remuestrear y resincronizar (vía Dispositivo Lógico Programable Complejo MAX II de Altera Corporation) la forma de onda entrante y evitar el sobremuestreo de la misma y ejecutar el filtrado digital y el procesado MQA, operaciones confiadas a potentes procesadores de 16 núcleos.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Pasando al bloque estrictamente analógico del Nu-Vista DAC, el primer aspecto relevante del mismo es sin ninguna duda el antes mencionado uso de válvulas Nuvistor, único en la industria del audio y que en combinación con un opulento bloque de alimentación protagonizado por uno de los sofisticados transformadores toroidales “Super Silent” logra que el Musical Fidelity ofrezca un sonido fabulosamente sedoso y dinámico. En línea con lo exigible a un producto de su categoría, el Musical Fidelity está equipado con una generosa conectividad, figurando en la misma salidas analógicas balanceadas y no balanceadas y entradas digitales coaxiales (1), ópticas (3), USB (1), AES/EBU (1) e incluso I2S. Homologado Roon Tested y dotado de una construcción mecánica ultrarobusta (¡21’5 kilos de peso!), el Nu-Vista DAC se podrá mejorar en breve con la adición de la fuente de alimentación externa opcional Nu-Vista Uni-PSU, una solución que permitirá depurar el las formas de onda correspondientes al filtrado de red y la alimentación del procesador digital de audio.

 

Un dechado de sensibilidad musical

Considerando su condición de miembro de la gama de referencia de Musical Fidelity, probamos el Nu-Vista DAC en compañía del preamplificador Nu-Vista PRE y la etapa de potencia estereofónica Nu-Vista PAS (también cabe la posibilidad de utilizar dos bloques monofónicos Nu-Vista PAM). Con respecto a la fuente, optamos por el sensacional “transporte” de streaming RS130 de la surcoreana HiFi ROSE y en cajas acústicas por las formidables Sasha V de Wilson Audio, confiando la totalidad del cableado (analógico, digital, cajas, red) a modelos Ultra de 6ª Generación de Transparent Audio.

Musical Fidelity Nu-Vista DAC

Efectuado el preceptivo precalentamiento de un buen par de horas, el Nu-DAC impone de inmediato su ley con una restitución sonora brutalmente cálida, en la que los matices sutiles de voces, instrumentos y espacios físicos son transcritos con una fidelidad a la altura de las mejores fuentes analógicas, rematadas por la superioridad que en materia de dinámica caracteriza a los registros digitales bien ejecutados. Especialmente impactante es la escena sonora creada, ya que respeta minuciosamente las proporciones de cada interpretación, ya se trate de un trio de jazz o de la Orquesta Filarmónica de Berlín, y por lo tanto coloca a cada músico en su espacio rodeado por el “aire” que le corresponde. Una vez más, Musical Fidelity ha logrado rizar el rizo, en este caso estableciendo una genuina referencia en audio digital.