Musical Fidelity M6xTT
Musical Fidelity M6xTT a prueba
Fecha 5 Junio 2025 Autor ada Tags Musical Fidelity

En el año 2023, Musical Fidelity, uno de los iconos reconocidos del sonido “british”, impresionó por igual a aficionados y crítica especializada en audio de excepción. Sucedió con un producto que significó su regreso al universo de las fuentes analógicas de élite: el giradiscos M8xTT, a su vez una ambiciosa puesta al día del legendario T1 de la veterana firma británica.

 Musical Fidelity M6xTT

Menos de dos años después, el M6xTT, que protagoniza este Blog, es una versión elegantemente simplificada en lo formal (que no en lo conceptual ni en la calidad de los materiales empleados), con el objetivo de poner la fabulosa naturalidad sonora del M8xTT al alcance de un mayor número de usuarios. Y lo hace preservando un atractivo estético singular, que, pese a su apabullante vistosidad, está permanentemente supeditado a la ejecución impoluta de su cometido: ser una plataforma totalmente neutra en términos mecánicos y acústicos para que la lectura de los discos de vinilo se efectúe relajadamente, sin estrés de ningún tipo.

Musical Fidelity Nu-Vista 600.2

Todo ello a fin de que la cápsula fonocaptora pueda extraer sin injerencias externas hasta la más sutil de las microinformaciones armónicas y ambientales que conforman una grabación musical. En suma, una bellísima fuente analógica cuya vibrante personalidad nos ha cautivado.

 

Brazo-cápsula: un “matrimonio” que debe estar necesariamente bien avenido

Esto vale tanto para un lector de vinilos tan modesto y asequible, aunque musical, como el Primary E de Pro-Ject, o el modelo “top” de la misma marca o cualquier realización equivalente de Brinkmann, EAT o Transrotor: un brazo de lectura debe permitir montar, ajustar y/o cambiar la cápsula fonocaptora en función de la elección del usuario, siendo importante al respecto saber cuál es el modo de fijación disponible. De mayor importancia aún para la correcta reproducción de un vinilo es tener muy claro que los dos elementos mencionados deben formar una “pareja que se lleve bien” para seguir de forma precisa el surco de aquél, puesto que ejercen simultáneamente fuerza el uno sobre el otro.

Musical Fidelity M6xTT

La de la cápsula sobre el brazo, que la “dirige” para seguir dicho surco, se llama compliancia (el inverso de la rigidez) y se expresa en um/mN (un parámetro que se indica en las especificaciones técnicas suministradas por Ortofon, por ejemplo). Por su parte, la fuerza del brazo sobre la cápsula se ejerce verticalmente y no es otra que el peso de aquél. Un brazo debe ser igualmente capaz de minimizar la distorsión debida al recorrido de la punta lectora (es decir, la aguja) a lo largo del surco,  al poder éste ser perturbado. No hay que olvidar que los flancos izquierdo y derecho del surco corresponden a los respectivos canales de escucha.

Musical Fidelity M6xTT a prueba

En paralelo, necesitaremos que el brazo exhiba una cierta rigidez a fin de evitar al máximo las vibraciones parásitas y las resonancias; de ahí la relevancia que tiene el uso de los distintos compuestos disponibles en el mercado, léase madera, fibra de carbono, aluminio, combinaciones de los tres, etc. Y, lógicamente, los puristas de pro exigirán la posibilidad de ajustar un cierto número de parámetros para optimizar la lectura.

 

M6xTT: una declinación logradísima del rompedor M8xTT

Las anteriores premisas nos permiten entrar ya en materia con el “leitmotiv” de este espacio, definido por quienes lo han hecho posible en estos términos: “Un giradiscos High End con idénticos principios de diseño que el M8xTT pero de precio no elitista”. De nombre M6xTT, su atributo identificativo clave consiste en llevar la filosofía que hizo posible el legendario M1, “padre” del mencionado M8xTT, a la Serie M6 de Musical Fidelity. Lo hace juntando una aleación metálica inerte con metacrilato libre de resonancias y un bloque motor desacoplado del brazo de lectura y el plato mediante el uso de un chasis de estructura doble.

Musical Fidelity M6xTT

Profundizando, hay que apuntar en primer lugar un aspecto crucial en términos de ingeniería, al tiempo que vistosísimo en lo estético: un brazo de lectura de 9” (228’6 mm) de concepción idéntica al empleado en su hermano mayor, aunque con un tubo acortado y un portacápsulas simplificado, a lo que se suma una salida directa para conector DIN de 5 patillas. A lo dicho se añaden refinamientos íntimamente asociados a la idea de reducir las resonancias a cero, especialmente querida por uno de los creadores del M1 y actual propietario de Musical Fidelity, Heinz Lichtenegger: hablamos, por ejemplo, del anillo de metacrilato del subsistema de giro, la geometría cónica del tubo, el uso de TPE (Elastómero Termoplástico) en los dos contrapesos suministrados de serie y la esterilla de piel, siempre en el contexto de una concepción global de alta masa corroborada por los 19’1 kilos de peso del M6xTT.

Musical Fidelity M6xTT

Por su parte, el motor descansa en una espuma especial situada en el nivel inferior del chasis de metacrilato para desacoplarse del plato y el brazo. En lo que respecta a otro subsistema crítico, el control de velocidad, es el exactamente mismo que el del M8xTT, mientras que el dispositivo de arrastre es alimentado por un generador de corriente alterna de muy altas prestaciones excitado por corriente continua, que aporta precisión y estabilidad de la rotación en grado sumo. Esta filosofía es particularmente relevante, por cuanto implica que la frecuencia y el voltaje responsables de la tracción son generados partiendo de cero por la electrónica de control y, en consecuencia, el usuario no se ve limitado por la calidad de la señal de su instalación eléctrica doméstica a la hora de alcanzar velocidades de escucha (las opciones disponibles son 33 y 45 RPM) exactas.

Musical Fidelity M6xTT

Asimismo, una correa de una sola pieza fabricada sin ningún tipo de encolado conecta la polea de tracción y el plato, este último de aluminio con tratamiento antivibración vía TPE en ubicaciones estratégicas y un peso total de 6’6 kilos. Cuatro robustos pies de aluminio amortiguados también con TPE y soporte magnético unen los dos plintos de metacrilato con espaciadores de teflón entre ellos, pudiéndose asimismo ajustar su altura con el fin de nivelar la totalidad del conjunto. Señalemos finalmente que este giradiscos está íntegramente concebido y fabricado a mano en Europa.

 

La escucha: acercando la perfección a un mayor número de usuarios

Para evaluar el M6xTT lo equipamos con una cápsula de bobina móvil Ortofon MC Cadenza Blue, acompañado por un amplificador integrado estereofónico Musical Fidelity Nu-Vista 600.2, un preamplificador de fono EAT E-Glo S y una pareja de cajas acústicas Sonus Faber Olympica Nova V, estando la totalidad del conjunto cableado con Transparent Super de 6ª Generación. Desde el primer momento, nuestro giradiscos rezuma una transparencia muy poderosa, casi a modo de reflejo de sus dos bases de metacrilato transparente.

Musical Fidelity Nu-Vista 600.2

Un ruido de fondo abismalmente bajo crea el lienzo idóneo para que el conjunto brazo-cápsula dibuje los infinitos matices de la música reproducida, ya se trate de un trío de jazz, un cuarteto de cuerda, un solo vocal, la Orquesta Filarmónica de Viena, un tema de música “indie” o un clásico moderno del rock rubricado por nombres del calibre de los Dire Straits, Pink Floyd o Alan Parsons.

sonus faber olympica nova v

El M6xTT restituye los matices más intrincados con una facilidad, una fluidez, insultantes, a la vez que la precisión tonal, clave de la escucha “Hi-Fi” en el sentido estricto del término, nos parece extraordinaria desde el subgrave (apabullante en su presencia física, pero jamás intimidatorio) hasta el extremo agudo, al tiempo que permanentemente acompañada por una escena sonora magníficamente estructurada. Estamos ante una fuente analógica digna de presidir un sistema de altísima alcurnia que además lucirá divinamente incluso en espacios de prestigio.