McIntosh RS250 a prueba
McIntosh RS250 a prueba
Fecha 7 Febrero 2022 Autor ada Tags McIntosh

No es nada fácil combinar de modo armonioso la flexibilidad de un sistema compacto y elegante que lo incluye todo (y por tanto también las cajas acústicas) con una calidad sonora que pueda considerarse genuinamente “Hi-Fi”. Si a ello se le añade la versatilidad y comodidad extra que aporta la transmisión inalámbrica y el punto de exclusividad emocional inherente a una marca con más de 70 años en la cúspide del audio High End, el resultado es un producto que, como mínimo, es muy deseable.

Mcintosh RS250

Todo lo que acabamos de decir (más un precio competitivo si tenemos en cuenta el nivel de excelencia ofrecido) lo encontramos en el sistema de audio inalámbrico RS250 de la legendaria marca estadounidense McIntosh, una propuesta encuadrada en la gama “lifestyle” del fabricante de Binghamton que constituye la opción perfecta para quienes quieren sonido de alta calidad, tecnología y exclusividad en un producto “llaves en mano” concebido para integrarse con una elegancia supina en cualquier espacio.

 

Alma “lyfestyle”, dimensiones compactas y calidad sonora: un objetivo nada fácil

Hay un diseño que puede aplicarse a todos los ámbitos, entre ellos el del audio doméstico, que afirma “los sueños de los diseñadores son la pesadillas de los ingenieros”. Cierto que también se podría decir en sentido contrario, pero la práctica nos dice que en lo que a High End se refiere no son pocos los usuarios que están dispuestos a sacrificar estética a cambio de prestaciones. Por lo tanto, centrémonos en la “primera opción”: crear un equipo de Alta Fidelidad, integrarlo al 100% en un mismo recinto, lograr que dicho recinto sea compacto –para que se pueda colocar tanto en una sala de estar como en un dormitorio o en un despacho, por ejemplo- y, por supuesto, que el conjunto resulte indiscutiblemente atractivo para la vista.

Mcintosh RS250

Todo ello dando por innegociable la presencia del concentrado de tecnologías requerido para acceder al nuevo audio digital –léase streaming, a ser posible “Hi-Res”- tanto por cables como sin cables. Llegados a este punto, será la impronta de cada fabricante lo que permita marcar la diferencia entre las diferentes propuestas, que abarcarán desde sistemas (en principio estereofónicos, aunque también los hay monofónicos) en los que el precio sea el elemento de valoración clave, hasta otros que ofrezcan un atractivo emocional extra en la forma de una calidad de fabricación superior o la pertenencia a una marca sinónimo de exclusividad. Lógicamente, lo último que acabamos de decir comporta un incremento en el precio que si se aplica con el debido sentido común no tiene por qué restar ni un ápice de competitividad/atractivo al producto. Esto es exactamente lo que nos ofrece el RS250, un sistema de audio inalámbrico estereofónico propuesto por la mítica firma neoyorquina McIntosh para mayor gozo de quienes busquen excelencia sonora y flexibilidad de uso sin complicaciones para complementar su estilo de vida.

 

Esencia McIntosh en formato ultradelgado para integrar en cualquier espacio

Estilizadísimo, el RS250 es un sistema de audio estereofónico ”todo en uno” pensado básicamente para llevar el streaming de audio a cualquier espacio doméstico sin la más mínima complicación formal, asegurando a la vez una adaptación perfecta en todo tipo de decoración. Para ello, es compatible con Spotify Connect, TIDAL Connect, Apple AirPlay 2, Bluetooth, Hey Google (para realizar búsquedas de todo tipo por voz) y Chromecast, a lo que hay que añadir la utilísima homologación Roon Ready como consecuencia de la potencia que aporta al acceso y organización de contenidos de música sin soporte físico. Como corresponde a un producto en el que la comodidad de uso es una de sus características clave, el RS250 no necesita ser controlado desde una app dedicada, lo que significa que sus funciones pueden gobernarse directamente desde las apps de streaming favoritas del usuario –y por lo tanto desde dispositivos como su smartphone, por ejemplo- siempre y cuando utilicen tecnologías de distribución compatibles.

Mcintosh RS250

Pero no todo en este sistema de audio inalámbrico es digital, ya que, fiel a la herencia de su fabricante, el McIntosh contempla incluso la conexión de un giradiscos equipado con una cápsula de imán móvil (MM), a la vez que puede conectarse –vía HDMI ARC o digital óptica- a cualquier televisor compatible para mejorar las prestaciones sonoras durante el visionado de todo tipo de programas. Como corresponde a un producto firmado por McIntosh, el RS250 alberga en su interior lo que le permite marcar la diferencia con respecto a sus competidores; léase una ingeniería a la altura de la reputación de la marca. Es, por ejemplo, el caso de una sección de audio que combina nada menos que 650 vatios de amplificación con dos woofers de emisión inferior de 102x152 mm, montados en un recinto dedicado, y un sistema frontal formado por cuatro altavoces de medios de cúpula de titanio invertida de 51 mm y dos tweeters de cúpula de titanio 19 mm. A ello hay que añadir un control para afinar la respuesta en graves, disponiéndose asimismo de una toma específica para la conexión –por cable- de un subwoofer externo.

Mcintosh RS250

En el caso del streaming de audio “Hi-Res”, el RS250 puede tratar con archivos codificados hasta 24 bits/192 kHz, mientras que en el caso de optar por la transmisión inalámbrica por Bluetooth hay que destacar que el McIntosh utiliza la versión 5.0 de dicho formato para garantizar la compatibilidad tanto con el sistema de alta velocidad de transferencia binaria AAC como con el superior Qualcomm aptX HD, este último destinado específicamente a la escucha de música en alta resolución. El RS250 también es compatible con el sistema Qualcomm aptX de Baja Latencia, que mejora la velocidad de transmisión de señales de audio para sincronizarla con contenidos de vídeo. Por su parte, la tecnología Apple AirPlay 2 asegura el control (tanto desde un iPhone o un iPad, por ejemplo, como por voz vía Apple Siri) de sistemas de audio y cajas acústicas compatibles instalados en cualquier estancia. El RS250 también se completa con dos elegantes vúmetros digitales de última generación equipados con circuitos inspirados en los icónicos y ampliamente contrastados indicadores analógicos de McIntosh, que le proporcionan un aspecto único a caballo entre clasicismo y modernidad.

 

Musicalidad sin complejos y distinción indiscutible

No se puede negar que el RS250 es lujoso sin resultar ostentoso, lo que le permite formar parte con una discreción extrema tanto de un espacio de prestigio (una sala de estar con decoración clásica, por ejemplo) como de otro mucho más “práctico”, dependiendo en gran medida la decisión final de la incorporación o no de fuentes de sonido adicionales, léase un reproductor de CD y/o un giradiscos.

PROJECT DEBUT PRO

En nuestro caso añadimos un giradiscos Pro-Ject Debut PRO para “redondear” la ecuación, a la vez que resaltar aún más esa condición clásica-moderna de la estética del McIntosh a la que nos acabamos de referir. Utilizando un iPhone de última generación para controlarlo, el RS250 revela de inmediato su condición de producto “práctico pero con mucha clase”, destacando en lo que a sonido respecta el muy notable equilibrio de su curva tonal subjetiva: McIntosh publica una curva de respuesta en frecuencia que abarca desde 40 hasta 20.000 Hz y la verdad es que no exagera en absoluto pese a las compactas dimensiones del recinto empleado. La transparencia y la capacidad de discriminación están a la altura de lo esperado, a la vez que los graves apoyan sin emborronar permitiéndose incluso el lujo de aportar un “plus” de pegada que hace que la escucha sea no sólo confortable, sino exigente. A partir de ahí, características como la icónica combinación de luces del panel frontal –el azul de los indicadores analógicos y el verde de la palabra McIntosh- refuerzan la componente emocional de un producto que seducirá a quienes buscan excelencia y exclusividad sin complicaciones.