McIntosh MCD12000
McIntosh MCD12000 A PRUEBA
Fecha 3 Agosto 2022 Autor ada Tags McIntosh

No cabe la menor duda (casi siete décadas al servicio de la excelencia en audio lo certifican), de que, cuando McIntosh lanza un producto al mercado, es porque tiene algo que aportar, sea cual sea la categoría a la que pertenezca. Así sucede con la más reciente de sus fuentes digitales, el MCD12000, una electrónica de concepción clásica pese a la sofisticación de su tecnología, que es definida por sus creadores como un “DAC de referencia con lector de CD/SACD incorporado”. Puede parecer un eufemismo, ya que hace unos pocos años al MCD12000 se le habría denominado “reproductor de CD/SACD con funcionalidad DAC incorporada”, aunque es una manera de decir que los tiempos están cambiando en el universo del audio digital de altos vuelos.

mcintosh mcd12000

Esto significa que los soportes físicos que durante mucho tiempo han sido dueños y señores del mismo van siendo progresivamente relegados a un segundo plano, como consecuencia del streaming ”Hi-Res” y, en el caso que nos ocupa, de las descargas de archivo con calidad de estudio. Pero la “impronta McIntosh” del MCD12000 la encontramos en el subsistema de  audio analógico, concentrado en una sección de salida híbrida que permite al usuario seleccionar entre válvulas de vacío y transistores con el fin de beneficiarse de las especificidades sonoras de cada tipo de dispositivo.

 

Como siempre en audio digital del máximo nivel, lo analógico marca la diferencia

Ya lo hemos comentado muchas veces en este espacio: la única manera de romper el determinismo inherente a lo digital es actuando sobre los circuitos y componentes analógicos asociados. Hablamos en primer lugar de resistencias y condensadores, pero también de fuentes de alimentación y etapas de salida. Si no, imagínense una fuente pensada para el audio digital más exigente (descargas y streaming en “Hi-Res”, así como Blu-ray Disc de música, SACD e incluso CD) cuyo transformador de alimentación fuera especialmente ruidoso.

mcintosh mcd12000

 

¡Un desastre, porque tal ruido acabaría con no pocas sutilezas armónicas y espaciales consustanciales a la reproducción sonora en auténtica Alta Fidelidad! A un nivel todavía más exclusivo, siempre en el bien entendido de que los componentes digitales propiamente dichos están a la altura de las circunstancias, encontramos la circuitería de salida analógica, encargada última de enviar la señal de audio “definitiva” al resto del equipo. Aquí no sólo hay componentes pasivos como los antes mencionados, sino también activos, lo que presupone que tanto la calidad intrínseca de los mismos como la de la topología de los circuitos a los que pertenecen influya directamente en la calidad de sonido final.

mcintosh mcd12000

Pues bien: el protagonista del presente Blog no sólo tiene en cuenta las anteriores consideraciones, sino que brinda al usuario la posibilidad de elegir entre una circuitería de salida equipada con válvula de vacío y otra equipada con transistores, todo ello arropado por la experiencia y la pasión por la excelencia de una marca legendaria, la estadounidense McIntosh.

 

MCD12000: aplicando con maestría el talento de McIntosh al audio digital clásico

Tal y como comentábamos al principio, el MCD12000 es una elitista fuente digital definida por sus creadores como un procesador digital de audio de referencia con reproductor de SACD y CD incorporado, una máquina que armoniza la tecnología más avanzada con el inconfundible toque atemporal de las realizaciones de McIntosh. De este modo, en el corazón de la sección digital del MCD12000 encontramos dos “chips” de conversión D/A de 8 canales con tecnología de 32 bits SABRE PRO ES9038PRO de ESS Technology. Cada uno de dichos “chips” está equipado con las exclusivas tecnologías HyperStream y Time Domain Jitter Eliminator de la firma californiana, para proporcionar unas prestaciones capaces de satisfacer las aplicaciones más exigentes del momento en lo que a sonido digital se refiere.

McIntosh mcd12000

Más relevante aún es el funcionamiento de cada uno de los ESS Technology en el denominado modo monofónico óctuple balanceado, con las ocho salidas de los mismos generando la señal de audio analógica. En paralelo, fuentes de alimentación separadas para los subsistemas digitales y analógicos evitan la contaminación cruzada entre las señales de alimentación y audio, a la vez que un transformador con núcleo de sección circular hecho a medida minimiza la dispersión magnética parásita y, en consecuencia, el ruido de fondo. El MCD12000 incluye un total de siete entradas digitales, concretamente dos coaxiales, dos ópticas y una USB para audio basado en ordenador, una AES/EBU y una MCT, esta última específica para la conexión de cualquier mecánica de transporte SACD de McIntosh.

mcintosh mcd12000

En lo que a codificación digital se refiere, las entradas coaxiales soportan archivos hasta 24 bits/192 kHz, mientras que la USB soporta PCM hasta 32 bits/384 kHz, DSD hasta DSD512 y DXD a 384 kHz. En el ámbito analógico, encontramos salidas balanceadas y no balanceadas con una particularidad que faculta al MCD12000 a marcar la diferencia con respecto a sus competidores: la existencia de dos modalidades de funcionamiento, concretamente “solid state” y válvulas, que otorgan al usuario una flexibilidad excepcional a la hora de adaptar el sonido final a sus gustos y las particularidades de su equipo. Así, todas las salidas analógicas del McIntosh son excitadas por amplificadores discretos o por una mezcla de válvulas de vacío y amplificadores discretos, con una válvula 12AT7 y una 12AX7A para cada canal, mientras que la parte transistorizada se materializa en un amplificador operacional con arquitectura balanceada.

McIntosh mcd12000

En lo que concierne a los discos ópticos, el MCD12000 (homologado Roon Tested, por cierto) puede leer no sólo SACD’s y CD’, sino también archivos de audio AAC, AIFF, ALAC, DSD (hasta DSD128), FLAC, MP3. WAV y WMA grabados en CD’s o DVD’s de datos. Para ello incorpora un sistema de transporte con bandeja de aluminio de alta precisión y dos cabezales láser gestionado por un servosistema digital de última generación (los discos de datos son reproducidos a velocidad doble de la normal para minimizar los errores de lectura), con el fin de garantizar una lectura extraordinariamente estable.

 

Un sonido sencillamente sublime… como corresponde a una fuente de referencia

Probamos el MCD12000 en compañía de una etapa de potencia estereofónica transistorizada MC462 y un preamplificador a válvulas C22, ambos de la propia McIntosh, utilizándose como cajas acústicas una pareja de JBL 4367 y como cable para todo el conjunto Transparent Ultra de 6º Generación. Tanto con discos físicos como con grabaciones “Hi-Res” (tanto PCM como DSD) el MCD12000 demuestra de inmediato su inmensa clase con una presentación del sonido verdaderamente holográfica, a la que se suman diferencias sutiles pero perceptibles en la tímbrica, dependiendo de si optamos por la salida “solid state” o válvulas.

jbl 4367

La precisión tonal es sencillamente espectacular, con un brutal respeto de los timbres, a la vez que el perfecto equilibrio exhibido por el conjunto previo/etapa de potencia empleado hace que las JBL 4367 moderen su brío “pro”, combinando su brutal pegada en los graves con unas zonas media y alta incisivas, por supuesto, pero también delicadas. Es, en definitiva, el MCD12000 una fuente digital que hace honor a los calificativos de quienes la han puesto a punto, ofreciendo un sonido de auténtica referencia con el añadido de una flexibilidad inusual y, evidentemente, el “glamour” inherente (diseño icónico, construcción y acabados excelsos) a las realizaciones firmadas por McIntosh.