McIntosh MC3500 MKII
McIntosh MC3500 MKII a prueba
Fecha 22 Diciembre 2022 Autor ada Tags McIntosh

Estamos ante uno de los mejores amplificadores jamás creados por McIntosh y por lo tanto de toda la historia del audio. Versión actualizada de la MC3500, una etapa de potencia monofónica a válvulas utilizada nada menos que para sonorizar en exclusiva el mítico Festival de Música y Arte de Woodstock, celebrado en el estado de Nueva York en 1969, la MC3500 MKII se aprovecha de medio siglo de avances tecnológicos para ofrecer una musicalidad prodigiosa en un envoltorio absolutamente cautivador.

McIntosh MC3500 MKII

Se trata de un amplificador singular, por cuanto a su “padre” se le exigió, al ser utilizado en una aplicación profesional tan exigente, una fiabilidad a prueba de bomba que complementara la ya entonces legendaria musicalidad de la firma de Binghamton. Con una estética inspirada en la de la MC3500, aunque mejorada con la incorporación de elementos que denotan el brutal nivel de perfeccionismo alcanzado por McIntosh en la fabricación y los acabados de sus productos, la MC3500 MKII es una electrónica que encontrará su lugar en los equipos más exigentes aportando, a la vez, el plus emocional de un producto literalmente único.

 

Potencia de amplificación y sensibilidad de las cajas acústicas

Nunca viene de más recordar que una de las características esenciales de todo altavoz, o de una caja acústica una vez completada, es su rendimiento, que mide la relación entre la potencia acústica reproducida por dicho transductor y la potencia de la señal que le es suministrada, una relación que influye directamente en lo que perciben nuestros oídos, es decir, una presión de aire medida en decibelios (dB). En consecuencia, dicha relación es fundamentalmente una cifra adimensional, cuyo valor es muy pequeño como consecuencia de los diferentes fenómenos de pérdidas (mecánicos y térmicos) que tienen lugar en un altavoz en movimiento.

McIntosh MC3500 MKII

Pero otra manera muy práctica abordar este rendimiento es midiendo el nivel de presión acústica generado en una cámara anecoica a un metro de un transductor, al que se le aplica una señal eléctrica sinusoidal de 1 vatio de potencia… y expresar el resultado en dB SPL (de ahí lo de “dB/W/m”). Se constata que su valor está comprendido, para los sistemas de altavoces disponibles comercialmente, en una horquilla que va de 85 dB a unos 102 dB. A 85 dB, el rendimiento es muy bajo, porque corresponde a una relación del 0’2% entre potencia restituida y potencia aportada. El valor de 100 dB corresponde al límite inferior de los sistemas denominados “de alto rendimiento”, con una eficacia que en cualquier caso nunca es superior al 6%. Y hay que llegar a 105 dB para lograr convertir el 20% de la potencia eléctrica suministrada en potencia acústica.

McIntosh MC3500 MKII

Dicho de otro modo, en el caso de una caja acústica con un rendimiento “estándar” de 92 dB/W/m, el 99% de la potencia suministrada a la misma se pierde por completo (la mayor parte en su bobinado eléctrico), lo que sin lugar a dudas da mucho que pensar. Aún así, hay una relación directa entre alto rendimiento y distorsión, por lo que de cara a obtener la máxima calidad sonora siempre acaba siendo más adecuado utilizar sistemas de altavoces de sensibilidad media atacados por amplificadores de alta potencia.

 

MC3500 MKII: 350 vatios robustos y exquisitos continuos  que pueden con todo

Bajo la denominación MC3500 MKII, esta soberbia electrónica de amplificación de McIntosh es un bloque monofónico a válvulas que respeta minuciosamente las particularidades de su predecesora, equipándola a su vez con los desarrollos tecnológicos más brillantes de la legendaria firma estadounidense. Con una potencia de salida de 350 vatios continuos sobre 8, 4 ó 2 ohmios, la MC3500 MKII incorpora todo lo que McIntosh ha aprendido en el diseño de amplificadores a válvulas desde la década de los 60’, lo que significa que ha sido puesta al día tanto en calidad de fabricación como de los componentes, sin por ello renunciar a elementos tan distintivos de la marca neoyorquina como el transformador de salida Unity Coupled Circuit, que ya equipaba el modelo original.

McIntosh MC3500 MKII

Así, la MC3500 MKII incorpora ocho válvulas de alta potencia EL509S, un dispositivo elegido específicamente por la similitud de sus cualidades y características con las de las 6LQ6 utilizadas en la MC3500 original. Al igual que la 6LQ6, la EL509S es muy resistente gracias a la robustez de su cátodo y del elemento de calentamiento asociado, que le permite manejar picos de la corriente de placa superiores a 1 amperio. Al igual que su predecesora, la MC3500 MKII incluye una sección de ataque completamente balanceada que utiliza tres válvulas 12AX7 y una válvula 12AT7. La primera 12AX7 es el amplificador de entrada diferencial, la segunda es la etapa separadora/driver para el amplificador de tensión y la tercera es el amplificador de tensión propiamente dicho ,mientras que la 12AT7 es la etapa separadora/driver para las válvulas de salida EL509S. Todas las válvulas mencionadas están situadas detrás de los transformadores de alimentación y salida y están cubiertas por una cubierta protectora de acero inoxidable de gran grosor terminada en negro, cuya forma ha sido específicamente diseñada para facilitar el acceso a los exclusivos terminales de conexión Solid Cinch de McIntosh.

mc3500 mkII mcintosh

La parte electrónica de la MC3500 MKII se completa con una sofisticada protección formada por dos grandes clásicos de McIntosh: los sistemas Power Guard Screen Grid Sensor (SGS) (versión para amplificadores a válvulas del célebre Power Guard) y Sentry Monitor. En concreto, el Power Guard SGS previene que se produzcan fallos prematuros en las válvulas de vacío, monitorizando la corriente de rejilla de las válvulas de potencia y atenuando en tiempo real la señal de entrada si la corriente es excesivamente alta. Por su parte, el Sentry Monitor monitoriza la corriente de salida, desactivando el amplificador en caso de que la misma exceda los límites de funcionamiento seguros. Al igual que la MC3500 original, la nueva McIntosh incluye un vúmetro analógico, aunque centrado en el panel frontal en vez de estar situado en la zona izquierda del mismo.

McIntosh MC3500 MKII

En concreto, se trata de una variación del DualView cuya escala superior muestra la potencia de salida en vatios y decibelios, mientras que la escala superior muestra el tiempo de calentamiento. En el ámbito de la conectividad, la MC3500 MKII incluye no sólo una entrada balanceada y una no balanceada, sino también una salida balanceada y una no balanceada para facilitar la realización de configuraciones multiamplificadas.

 

Un sonido arrebatador con niveles de presión sonora a tamaño real

Para probar la MC3500 MKII conectamos un par de unidades a una pareja de cajas acústicas JBL Project K2 S9900, un DAC con lector de CD/SACD incorporado McIntosh MCD12000 y un reproductor de música en red HiFi Rose RS150B, estando todas las electrónicas cableadas con Transparent Ultra de 6ª Generación y el conjunto etapas de potencia/cajas acústicas con Transparent Reference de 6ª Generación. Después del “preceptivo” precalentamiento de 2-3 horas, las McIntosh demuestran tener una garra y una sensibilidad que corroboran su inmensa clase.

jbl k2 s9900

Una garra apoyada a partes iguales en su muy generosa potencia de salida y en una circuitería cuyo diseño de bajo ruido le permite exhibir una relación señal/ruido que va como anillo al dedo para reproducir música con una fuerza y una limpieza espectaculares. Las voces, por su parte, se benefician de una arquitectura 100% a válvulas que las dota (sean masculinas, femeninas, solistas o en grupo) de un realismo sobrecogedor, a la vez que los graves son perfectamente comparables a la de las mejores electrónicas de amplificación “solid state”. La MC3500 MKII es, por si lo dicho no fuera poco, un producto tremendamente deseable, un producto pensado y construido (y además a mano e EE.UU.) para durar toda la vida.