McIntosh “solid state” hasta la médula, el MA8950 es una nueva propuesta de la legendaria firma estadounidense en amplificación estereofónica para quienes busquen excelencia sonora con mayúsculas acompañada por la comodidad inherente a una electrónica integrada. Con un porte indiscutiblemente aristocrático gracias a la concentración de elementos icónicos de la marca fundada en 1949 por Frank McIntosh y Gordon Gow en 1949, el MA8950 entrega una potencia que le permite atacar cómodamente un amplísimo abanico de cajas acústicas, incluso las más exigentes.

La clave hay que buscarla en la exclusiva tecnología Autoformer, inspirada en la legendaria Unity Coupled Circuit de los amplificadores a válvulas de la marca estadounidense y que dota al MA8950 de una “firma” sonora característica celebrada por melómanos y audiófilos de todo el mundo. La guinda del MA8950 la pone una funcionalidad DAC materializada en un avanzado módulo puesto a punto por McIntosh que garantiza la compatibilidad (con el añadido de la más que interesante homologación Roon Tested) con los archivos digitales en alta resolución más potentes del momento.
Autoformer: tecnología de la era de las válvulas para moldear el “solid state”
Hay en un buen número de amplificadores “solid state” de McIntosh un elemento tecnológico que la firma estadounidense lleva utilizando desde hace décadas y al que presta una gran atención por ser en buena parte responsable de la personalidad de su sonido: el Autoformer o Autotransformador que figura en sus etapas de salida. Esto nos lleva a la pregunta que sin duda se habrán formulado muchos amantes del audio High End y entusiastas de McIntosh: ¿qué es el Autoformer? En esencia, un transformador especial diseñado y fabricado por la propia McIntosh que permite utilizar cualquier caja acústica con los amplificadores transistorizados de la marca, al garantizar que la totalidad de la potencia de salida de los mismos sea entregada a dicha caja acústica.

El diseño de este transformador de salida se hizo famoso (el legendario Unity Coupled Circuit) en los amplificadores a válvulas de McIntosh, y por una buena razón: resuelve de un modo muy elegante numerosos problemas de diseño y además es relativamente fácil de construir. En esencia, el Autotransformer de McIntosh permite disponer de una banda pasante mucho más amplia que un transformador de salida típico para cualquier válvula, potencia de salida y material empleado en el núcleo. Por otro lado, hay que saber que los Autoformers de McIntosh fueron creados en una época en la que los transistores tenían varios “puntos débiles”, entre ellos la falta de modelos con arquitectura complementaria de potencia verdaderamente alta. Además, la firma estadounidense quiso capitalizar su reputación basada en los transformadores de salida empleados en sus diseños a válvulas y apelar a quienes ya formaban parte de su base de clientes.

Otro aspecto relevante del Autoformer elimina el problema creado por el bloqueo de la corriente continua mediante un condensador de grandes dimensiones (solución habitual en los primeros amplificadores a transistores). En realidad, lo que hace el Autoformer es cambiar la manera en que los dispositivos “ven” la carga, es decir, la caja acústica… pero hay más, ya que la diferencia en términos de sonido la marca la combinación del citado componente con una serie de soluciones de ingeniería patentadas por McIntosh que, por otro lado, constituyen la explicación última de la ausencia de Autoformers en realizaciones propuestas por otras marcas. Dicho con otras palabras, una cosa es un Autoformer y otra el Autoformer de McIntosh.
Una bella puesta al día de un clásico en amplificación “solid state” de Mcintosh
Sustituto del galardonado MA8900, el MA8950 es un amplificador integrado estereofónico de referencia con DAC incorporado con una potencia de salida de 200 vatios continuos por canal sobre 8, 4 ó 2 ohmios, que es garantizada por la exclusiva tecnología Autoformer de la marca. Hay, por lo tanto, mejoras sensibles, como por ejemplo una capacidad de filtrado que, al haber sido multiplicada por dos, ha permitido incrementar de manera significativa la capacidad dinámica (“Dynamic Headroom”) del MA8950 y, por tanto, su habilidad para reproducir los picos musicales más exigentes, reduciendo a la vez la distorsión y mejorando la extensión y el control de la respuesta en graves.

En lo que concierne a la sección DAC, el MA8950 incorpora el sofisticado módulo DA2, un componente que le proporciona unas posibilidades operativas excepcionales gracias a sus 7 entradas digitales, entre ellas una HDMI compatible ARC para facilitar la conexión a un televisor, y la exclusiva MCT, que permite la transmisión de datos DSD a cualquiera de las mecánicas de transporte SACD/CD de la gama MCT de la firma estadounidense. A nivel interno, el DA2 incluye un “chip” de conversión D/A de 8 canales en configuración “Quad Balanced”, cuya arquitectura de 32 bits le permite tratar con el audio “Hi-Res” más exigente, es decir, los archivos codificados en PCM hasta 32 bits/384 kHz y DSD hasta DSD512 (22’4 MHz). Igualmente impresionante es la conectividad analógica, con un total de 9 entradas entre las que destacan 1 de línea balanceada y 2 de fono separadas para giradiscos equipados con cápsulas de imán móvil (MM) y bobina móvil (MC) y a las que se suman dos salidas no balanceadas para facilitar la conexión de una etapa de potencia externa.

Íntegramente controlado por microprocesadores, el MA8950 incluye asimismo un extenso repertorio de refinamientos tecnológicos exclusivos de McIntosh, como por ejemplo el sistema de protección Power Guard (que monitoriza de manera continua las señales de entrada y salida para evitar que provoquen distorsiones en el sonido), la circuitería de protección (sin fusible) frente a cortocircuitos Sentry Monitor y los efectivos disipadores térmicos Monogrammed Headsinks. El MA8950 también incorpora un amplificador de auriculares con alta capacidad dinámica equipado con el esquema de expansión dimensional Headphone Crossfeed Director (HXD) y un sofisticado control de tono de 5 bandas que permite al usuario personalizar el sonido durante la reproducción de sus contenidos musicales favoritos. Homologado Roon Tested, el MA8950 se completa con una fabricación artesanal en EE.UU. rematada por los tres elementos visuales más famosos de la marca: el panel frontal de vidrio tratado, los vúmetros analógicos con retroiluminación azul y el chasis de acero inoxidable.
Un sonido de una gran belleza realzado por una polivalencia extrema
Los 200 vatios del MA8950 y la presencia de uno de los exclusivos Autoformer de McIntosh en su sección de salida dan para mucho, por lo que lo probamos con una pareja de cajas acústicas híbridas electrostático/electrodinámico MartinLogan Impression ESL 11ª, utilizando como fuentes una mecánica de transporte SACD McIntosh MCT500, un streamer sin DAC Esoteric N-03T y un giradiscos Transrotor Dark Star Reference, todo ello cableado con Transparent Ultra de 6ª Generación.

No se puede negar que el MA8950 es un magnífico concentrado de ingeniería de la buena, por cuanto se aprovecha de una experiencia en diseño de amplificadores de la que se pueden vanagloriar muy pocas marcas. El resultado es una dinámica espectacular que se combina con unos graves especialmente corpulentos y unos agudos incisivos a la vez que elegantes, para ofrecer una propuesta sonora en la que la música es la única protagonista. Por otro lado, la sinergia de la que hace gala la combinación formada por el MA8950 y las MartinLogan Impression ESL 11A obra maravillas en la presentación espacial de voces e instrumentos en salas incluso muy espaciosas, reforzando la condición del McIntosh como electrónica integrada capaz de competir sin complejos con muchos conjuntos previo/etapa.