Es el protagonista de este Blog una de esas realizaciones con una poderosa componente emocional. El motivo es que constituye la expresión última del compromiso de una leyenda del audio High End, la estadounidense MartinLogan, con un tipo de producto con varias décadas de refinamiento continuado: el subwoofer. Decimos esto porque ya en el lejano 2003 la compañía de Lawrence, Kansas, sorprendía en estos términos durante la Convención de Distribuidores de Sarte Audio Élite celebrada en octubre del mismo año: “Tenemos finalmente el exquisito subwoofer Grotto, una caja acústica de subgraves polivalente, de seductor diseño, que utiliza un recinto de geometría antirresonante para montar un imponente transductor con cono de aluminio de 254 mm de diámetro, excitado por un amplificador de grado audiófilo de 250 vatios continuos.

Una de las particularidades del Grotto es que incorpora un sofisticado servosistema para monitorizar el movimiento del cono del altavoz, corrigiendo así cualquier posible distorsión y asegurando un sonido impoluto incluso en las comprometidas condiciones de trabajo asociadas al Cine en Casa en su máxima expresión. La respuesta en frecuencia del Grotto abarca desde 22 hasta 150 Hz (+/- 3 dB). Ofrece seis frecuencias de corte para el filtro paso bajo, así como selector de la fase absoluta (con tres posiciones) y entradas tanto de nivel alto como de línea.” Casi un cuarto de siglo después, el Grotto 15 pone al día a su glorioso antecesor con una tecnología que se beneficia de avances en disciplinas que van desde la acústica y la electroacústica hasta la electrónica de amplificación y el procesado digital. El resultado es una máquina extremadamente refinada en cada uno de sus aspectos, capaz de satisfacer por igual a los audiófilos y cinéfilos más radicales en las instalaciones más exigentes.
Activo/pasivo: un esquema de gran elegancia conceptual y efectividad práctica
Tradicionalmente, tres han sido las configuraciones acústicas empleadas en los subwoofers (ya sean activos o pasivos) basados en transductores electrodinámicos: la suspensión acústica, el bass-reflex (su traducción al castellano es “reflector de bajos”) y el activo/pasivo. En la primera de ellas la distorsión es muy baja y por tanto el sonido muy natural. No obstante, al estar el receptáculo que alberga el altavoz o altavoces completamente sellado, el aire del interior frena su movimiento y obliga a invertir más en amplificación.

En la segunda se utiliza un conducto cuya masa de aire, en principio minuciosamente calculada, posibilita expandir la respuesta en graves, aunque en la salida del mismo, denominada puerto o puerto bass-reflex, se pueden generar soplidos, turbulencias si quieren, susceptibles de afectar negativamente la emisión acústica. Para solucionar este punto débil del concepto bass-reflex se recurre a un esquema muy elegante: reemplazar el conducto antes citado por un altavoz pasivo, es decir, sin motor magnético y por tanto no excitado.

¿Cuál es su misión? Simplemente aprovechar la onda trasera del transductor o transductores activos para “empujar” su cono e incrementar así la profundidad en la zona inferior del espectro. Lógicamente, sustituir un tubo por un altavoz comporta, en particular si el nivel de prestaciones exigido es elevado, un coste extra, motivo por el que, por regla general, el esquema activo/pasivo suele ser patrimonio mayoritario, pero no exclusivo, de los subwoofers High End.
Una elaborada caja acústica de subgraves con un pedigrí único
Llegamos así al protagonista de este Blog, el modelo Grotto 15 de MartinLogan, inspirado en una creación, que, como apuntábamos en líneas anteriores, vio la luz hace casi dos décadas, y destaca por ser el diseño de su clase basado en el principio de funcionamiento activo/pasivo más opulente y potente jamás comercializado por la legendaria firma de Kansas, a lo que se suma una bella estética minimalista que reafirma su armonización con cualquier decoración. En el ámbito electroacústico, tenemos tres imponentes altavoces de 15 pulgadas/381 cm (uno activo y dos pasivos) equipados con conos de aluminio de perfil continuo concebidos para realizar grandes desplazamientos.

Igual de impresionante es la sección de amplificación, materializada en el innovador Magnitude MT-2kW de MartinLogan, una opulenta electrónica que dota al Grotto 15 con nada menos que 1.000 vatios continuos y 2.000 vatios de pico para proporcionar impacto y musicalidad sin límites en las condiciones de trabajo más exigentes con los contenidos más diversos. De administrar este descomunal “músculo” se encarga la circuitería de procesado digital de señal (DSP) Vojtko exclusiva de la empresa estadounidense, que combina funcionamiento a 500 MHz, aritmética de 64 bits y, muy importante, alma audiófila, con el objetivo de garantizar una transparencia y una fidelidad sonora máximas en las avanzadas funciones de gestión disponibles.

Otro elemento clave en todo subwoofer es el recinto, que en el Grotto 15 es de tipo hermético y está construido con placas de MDF de 25 mm de grosor, a la vez que incluye un panel frontal tratado y refuerzos en la zona central a fin de consolidar unos graves articulados y precisos. La guinda la ponen pies antivibración de alta tecnología fácilmente adaptables a suelos desnudos o revestidos, que mejoran la dinámica global al reducir la transferencia de vibraciones a las estancias adyacentes. En línea con lo que cabe esperar de un subwoofer de última generación, la conectividad es extremadamente generosa y versátil (además, pueden efectuarse varias conexiones simultáneamente), con entradas LFE balanceada (XLR) y no balanceada (RCA), entradas de Línea estereofónicas (RCA), entradas de Nivel Alto y una salida para conectar un subwoofer adicional, mientras que un transmisor y un receptor inalámbrico se encargan de llevar a cabo una conexión sin cables libre de pérdidas y con una latencia mínima.

Del MartinLogan hay que subrayar otro elemento diferenciador fundamental: su compatibilidad con el galardonado esquema de corrección de salas Anthem Room Correction (ARC), que posibilita una ecualización, un afinado y una calibración a medida, al tiempo que la MartinLogan Subwoofer Control App facilita la gestión del día a día poniendo en manos del usuario amplias y muy precisas opciones de personalización.
El sonido: elegancia sin fisuras
Probamos el Grotto 15 en un equipo estereofónico junto a una pareja de columnas Motion F10 de MartinLogan, un amplificador integrado RA280 y un reproductor de música en red RS250A, ambos de HiFi ROSE, y un giradiscos Pro-Ject RPM 9 Carbon (con cápsula de imán móvil Ortofon 2M Black LVB 250). De las conexiones se encargan Pro-Ject en fono e In-Akustik el resto.

Después de llevar a cabo los preceptivos ajustes (vía “app” dedicada, verdaderamente cómoda por su claridad y versatilidad) para optimizar el conjunto formado por el subwoofer evaluado y las Motion F10 en el contexto de nuestra sala de escucha, lo primero que hay que resaltar es una curva de respuesta en frecuencia subjetiva que coincide con la suministrada con el fabricante, léase “de libro de texto”, por cuanto el Grotto 15 “baja” de verdad. A partir de ahí, la precisión tonal está a la altura de lo que cabe esperar de un subwoofer de referencia firmado por un titán del audio High End, armonizándose naturalidad y control sea cual sea el nivel de volumen al que se desarrolle la escucha, y, esencial en las coordenadas donde nos movemos, obteniéndose siempre una sensación de continuidad sin fisuras con las columnas elegidas, signo inequívoco de un diseño resuelto con Matrícula de Honor.