Deseados a partes iguales por melómanos, amantes de la tecnología clásica, entusiastas del diseño y nostálgicos varios, los componentes de audio “vintage” son la perfecta materialización de la componente emocional que siempre ha existido en el ámbito de la Hi-Fi con mayúsculas. En el ámbito concreto de los amplificadores, los fabricantes que apuestan por esta filosofía proponen realizaciones que van desde la puesta al día de otras que en su momento fueron especialmente significativas hasta otras que bajo una pátina de diseño que conecta con la estética de los primeros tiempos de la reproducción sonora de altos vuelos ofrecen tecnología punta. En ambos casos, el resultado se plasma en productos no necesariamente exclusivos, pero sí “diferentes”, siendo su denominador común un sonido que conecta poderosamente con las mejores cualidades del que podría denominarse “universo analógico” trasladándolo a la vez a su homólogo digital. Esto es lo que proponemos con la selección que protagoniza este espacio y que bien podría definirse como un “portal” que une poderosamente tradición y modernidad con el denominador común de la pasión por la restitución musical a tamaño natural.
LEAK Stereo 130 – 899 euros
Reencarnación logradísima de un mito del sonido “inglés” atemporal, el Stereo 130 respeta la inconfundible estética del modelo original para complementarla con un sustancial abanico de mejoras técnicas y coronarla con una funcionalidad DAC de altos vuelos, todo ello por un precio imbatible. Empezando por la parte “analógica”, el elemento que llama más la atención del LEAK es la opulencia de su fuente de alimentación, en la que un transformador toroidal de 200 VA asegura una potencia de salida de 2x65 vatios continuos en Clase AB sobre 4 ohmios acompañados de una excepcional capacidad dinámica gracias a un ruido de fondo ultrabajo. El Stereo 130 también incluye una sección de fono compatible con cápsulas de imán móvil (MM) basada en tecnología JFET, controles de agudos y graves y un amplificador de auriculares de alta calidad. Finalmente, una sección DAC que soporta archivos PCM hasta 32 bits/384 kHz y DSD hasta DSD256 pone en manos de los amantes de la “Hi-Res” la posibilidad de disfrutar las grabaciones digitales más exigentes.

LEAK Stereo 230 – 1.499 euros
Una cautivadora electrónica que se aprovecha de la excepcional acogida recibida por su hermano pequeño, el Stereo 130, para mejorarlo mediante la adición de cuidados refinamientos técnicos. Así, el Stereo 230 incluye un sofisticado amplificador de auriculares basado en la efectiva topología circuital de realimentación de corriente que garantiza una compatibilidad máxima con un amplísimo espectro de auriculares, modelos de alta impedancia incluidos. En lo que respecta a la sección de amplificación de potencia, se trata de una versión “corregida y aumentada” de la de su hermano pequeño, y por lo tanto configurada en Clase AB, que le permite entregar 2x115 vatios continuos sobre 4 ohmios y ofrecer de este modo al usuario unas opciones muy amplias a la hora de buscar los altavoces asociados. El LEAK también incluye una sección de fono compatible con cápsulas de imán móvil (MM) basada en tecnología JFET, controles de agudos y graves y un amplificador de auriculares de alta calidad. Finalmente, una sección DAC compatible con archivos PCM hasta 32 bits/384 kHz y DSD hasta DSD256 pone en manos del usuario la posibilidad de disfrutar sus contenidos digitales favoritos en la mejor “Hi-Res” del momento.

Musical Fidelity A1 – 1.599 euros
Singular y ultradeseado, el A1 es una edición minuciosamente puesta al día de una de las creaciones míticas de Musical Fidelity: el amplificador integrado estereofónico del mismo nombre comercializado en 1985. Una actualización sencillamente espectacular en la que se han mantenido las especificaciones, los circuitos y el inconfundible aspecto físico del modelo original. Destaca en primer lugar una topología circuital simétrica ejecutada con componentes discretos, que permite entregar 25 vatios en Clase A pura sobre 8 ohmios con el añadido de una suave transición a funcionamiento en Clase B si en un momento dado se necesita una mayor entrega de corriente. También la sección de preamplificación ha sido objeto de mejoras sustanciales vía incorporación de un potenciómetro de volumen de la serie RK de ALPS o de líneas de alimentación reguladas para minimizar el ruido, aunque, por el contrario, la circuitería de previo propiamente dicha continúa estando basada en un transistor JFET de bajo ruido. Hay que subrayar asimismo la presencia de una etapa de fono de compatible con cápsulas MM y MC que adapta automáticamente la impedancia de carga de las segundas.

QUAD 33+303 – 2.998 euros
QUAD, acrónimo de “Quality Unit Amplifier Domestic”, es probablemente la firma británica especializada en audio con la historia más distinguida gracias a una trayectoria de excelencia e innovación continuada que se remonta a 1936, año de su fundación por el carismático Peter Walker. Dos electrónicas míticas de la marca en el campo de la estereofonía, el preamplificador 33 y la etapa de potencia a transistores 303, regresan con fuerza en una forma fresca y revitalizada, 57 años después, para deleitar a una nueva generación de amantes de la música que buscan un toque retro en el diseño de componentes de audio High End. En el caso del 33, continúa siendo un preamplificador radicalmente “analógico”, y por lo tanto sin DAC interno, aunque sus funcionalidades han sido adaptadas para adaptarse a las exigencias contemporáneas. Por lo que respecta a la 303, diremos en primer lugar que el modelo original continúa gozando de la admiración de entusiastas de la Hi-Fi e ingenieros de grabación por tres motivos: su excepcional fiabilidad, la flexibilidad de instalación permitida por sus compactas dimensiones y su dulce, enérgico y detallado, sonido. Unos atributos que pueden aplicarse igualmente en un contexto moderno, siendo el resultado la nueva 303. Actualizada, al igual que el 33, con los mejores componentes disponibles y preservando el funcionamiento en Clase AB, incorpora una etapa de salida balanceada que aporta un sensible aumento de la potencia de salida continua (2x50 vatios sobre 8 ohmios o 2x70 vatios sobre 4 ohmios) y la interesantísima posibilidad de configuración en mono (140 vatios sobre 8 ohmios) para utilizar dos 303 en un sistema de mayor envergadura.

PrimaLuna EVO 200 Integrated Amplifier – 3.990 euros
No podía faltar en nuestra selección un modelo de la imaginativa firma holandesa PrimaLuna, materializado en uno de los amplificadores integrados estereofónicos a válvulas de su renovada gama EVO de PrimaLuna. Equipado con cuatro pentodos EL34 que le permiten entregar una potencia continua de 2x44 vatios sobre 8 ohmios, del EVO 200 Integrated Amplifier sobresale la originalidad de las soluciones técnicas que alberga y el purismo audiófilo de su ejecución. Entre las primeras sobresale el efectivo sistema de polarización automática adaptativa de las válvulas Adaptive AutoBias, un esquema “inteligente” materializado una vasta red de sensores que monitorizan y realizan en tiempo real ajustes en las citadas válvulas, reduciendo drásticamente la distorsión y alargando la vida útil de las mismas. A ello hay que añadir la posibilidad de cambiar las válvulas de salida con el fin de adaptar el sonido del amplificador a los gustos de cada usuario, una flexibilidad que tiene mucho que ver con el cuidado puesto en el diseño de componentes de relevancia clave como son los transformadores de alimentación y de salida. El EVO Integrated Amplifier 200 se distingue asimismo por la calidad extrema del resto de elementos que incorpora, caso del potenciómetro de volumen Blue Velvet de la prestigiosa ALPS o los relés herméticos utilizados en la selección de entradas.

Copland CTA 407 – 6.990 euros
Dotado de una estética singular, el CTA407 es un amplificador integrado estereofónico con un alma rabiosamente tradicionalista cuyo corazón es una arquitectura 100% a válvulas nacida con el propósito de realzar el papel de estos venerados dispositivos a la hora de llevar la restitución de la música hasta sus más altas cotas de naturalidad. Un objetivo que consigue a través de una elaborada circuitería que le permite ajustarse automáticamente a dispositivos de salida de la familia 6550/KT88/KT120/KT150. La clave: un innovador servosistema que no sólo ajusta el bias de manera automática y sin pérdidas, sino que forma parte integral de la red de filtrado paso alto interna del aparato, estrechamente adaptada a la función de transferencia de la sección de amplificación. Por su parte, las etapas de salida son de tipo push-pull y entregan 2x50 vatios continuos en Clase A/AB sobre 8 ohmios, estando constituidas por dos válvulas montadas en una configuración ultralineal fija que aporta simultáneamente la baja distorsión de los triodos y la generosa potencia de los tetrodos. En paralelo, la sobresaliente calidad de los transformadores de salida garantiza una linealidad soberbia y una elevada estabilidad que permite atacar con holgura un amplio espectro de altavoces.

McIntosh MA352 – 9.999 euros
Llegamos a la que sin duda es la actual “élite de la élite” de las electrónicas de amplificación “vintage”: la propuesta de la legendaria marca estadounidense McIntosh. Y empezamos con el MA352, un amplificador integrado con una arquitectura cien por cien analógica en la que sobresale una topología circuital híbrida que combina una sección de preamplificación basada en válvulas de vacío con una etapa de amplificación de potencia con acoplo en continua que le permite entregar 200 vatios continuos por canal sobre 8 ohmios o 320 vatios continuos por canal sobre 4 ohmios. El MA352 está equipado con un total de 6 entradas repartidas en 2 de línea balanceadas, 3 de línea no balanceadas y 1 de fono para cápsulas de imán móvil (MM), a las que hay añadir un juego de salidas no balanceadas. También incorpora dos de los exclusivos disipadores térmicos Monogrammed Heatsinks de McIntosh para maximizar la estabilidad térmica de los avanzados transistores de alta corriente y alta velocidad de respuesta de su sección de salida, así como un control de tono analógico de 5 bandas, un amplificador de auriculares de alta corriente Headphone Crossfeed Director (HXD), una potente protección electrónica y dos elementos icónicos en la firma estadounidense: el panel frontal de vidrio tratado y dos elegantes vúmetros analógicos con fondo azul.

McIntosh MA8950 – 12.999 euros
Indiscutible “clásico moderno” al aunar estética genuinamente McIntosh y tecnología punta, el MA8950 es un amplificador integrado estereofónico de referencia con DAC incorporado que entrega 200 vatios continuos por canal sobre 8, 4 ó 2 ohmios gracias a la exclusiva tecnología Autoformer de la firma estadounidense. En lo que concierne a la sección DAC, se materializa en el sofisticado módulo DA2, que aporta a esta soberbia máquina de hacer música unas posibilidades virtualmente ilimitadas gracias a sus 7 entradas digitales, entre ellas una HDMI compatible ARC para facilitar la conexión a un televisor y la exclusiva MCT, que permite la transmisión de datos DSD a cualquiera de las mecánicas de transporte SACD/CD de la gama MCT de la marca neoyorquina. Igual de impresionante es la conectividad analógica, con un total de 9 entradas entre las que destacan 1 de línea balanceada y 2 de fono separadas para giradiscos equipados con cápsulas de imán móvil (MM) y bobina móvil (MC). El MA8950 también incorpora un amplificador de auriculares equipado con el esquema de expansión dimensional Headphone Crossfeed Director (HXD) y un sofisticado control de tono de 5 bandas que permite al usuario personalizar la reproducción de sus grabaciones favoritas.

McIntosh C22+MC275 – 18.498 euros
Cerramos nuestra selección con una combinación de auténtica leyenda a todos los niveles y con toda seguridad la propuesta “vintage” en amplificación estereofónica más celebrada de todos los tiempos: la formada por las versiones actualizadas (quinta y sexta respectivamente) del preamplificador C22 y la etapa de potencia MC275, ambos basados en válvulas de vacío. En el primer caso, estamos ante una electrónica con un bello e inconfundible panel frontal que combina aluminio con vidrio tratado y en cuyo interior encontramos un total de seis válvulas de vacío que pueden verse a través de un panel situado en la zona superior del aparato. También incluye entradas de fono separadas para cápsulas MM y MC, así como entradas y salidas de línea balanceadas y no balanceadas. Por su parte, de la MC275 puede decirse que es la materialización misma del concepto de producto atemporal gracias a un diseño que posee todas las características requeridas por los entusiastas de la música de hoy en día al tiempo que preserva las cualidades que la han convertido en el más reverenciado de los amplificadores a válvulas jamás creados por McIntosh. Destacan especialmente los transformadores de salida de muy amplia banda pasante y un diseño circuital con disipación térmica minimizada, un tándem que permite a la MC275 exhibir un control de los graves mejorado que dota de mayor cuerpo a la música. Otro elemento clave es la configuración circuital Unity Coupled Circuit, que permite asegurar la entrega de la totalidad de la potencia de salida sea cual sea la impedancia de las cajas acústicas asociadas y que conjuntamente con la posibilidad de configuración en mono dota a este fantástico amplificador de una flexibilidad extraordinaria.
