La revolución del momento en audio inalámbrico se llama Bluetooth LE Audio

14 de Febrero de 2020 ada

Presentado el pasado mes de enero en el contexto del Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, el estándar para transmisión de sonido sin cables LE Audio presentado por el Bluetooth SIG amaga con convertirse en una de las grandes novedades tecnológicas del año que acaba de empezar.

Estamos ante una nueva norma cuyo nombre oficial será Bluetooth LE Audio y que el mencionado Bluetooth SIG –que agrupa a las compañías encargadas del desarrollo del correspondiente protocolo- prevé finalizar dentro de unos meses, figurando entre las principales particularidades de la misma una calidad sonora mejorada, un consumo reducido y una superior capacidad para compartir contenidos.

 

Un codec de nueva generación para nuevas aplicaciones

En primer lugar, la norma LE Audio debería aportar como principal novedad su drásticamente reducido consumo de energía… no en vano, LE son las siglas de “Low Energy” por cuanto el protocolo en la que se basa es el Bluetooth Low Energy. Este cambio ha sido posible principalmente gracias a la introducción de un nuevo formato de compresión de audio llamado LC3 (“Low Complexity Communication Codec”) que sustituye al SBC (“Low Complexity Subband Codec”) como codec “de base” para los dispositivos compatibles.

Con respecto al SBC, el LC3 hace valer su notablemente mejorada eficacia de compresión conservando a la vez una complejidad de codificación y descodificación lo más baja posible. En este sentido, es importante destacar que los responsables de la división de audio del prestigioso Instituto Fraunhofer, que ha participado en el desarrollo del LC3, avanzan que el nuevo codec debería permitir una calidad sonora superior a la del SBC, incluso con una velocidad de transferencia binaria reducida a la mitad. Una afirmación que en principio se aplicará únicamente a las velocidades de transferencia más bajas (64 a 160 kb/s), generalmente utilizadas para las comunicaciones vocales, aunque a las más elevadas empleadas en las aplicaciones musicales. De hecho, el propio Bluetooth SIG reconoce que con una velocidad de transferencia binaria de 345 kb/s la diferencia de calidad percibida entre SBC y LC3 es muy pequeña. Pero, a falta de satisfacer los anhelos de los audiófilos, la consolidación de este codec podría, a modo de revancha, abrir la puerta a nuevos usos para los dispositivos de audio inalámbrico.

Y es que la posibilidad de utilizar velocidades de transferencia binaria bajas, conservando una calidad sonora correcta, podría permitir el mantenimiento de una conexión de audio permanente sin sacrificar autonomía de los dispositivos en cuestión, lo que tendría un enorme interés para los asistentes de voz o la realidad aumentada en audio. Hay además otro campo de aplicación puesto a punto por el Bluetooth SIG que resulta muy atractivo: el de las ayudas auditivas, que ahora se podrían conectar a una extensa variedad de aparatos para optimizar las llamadas de voz, la escucha de música o el visionado de películas.

 

¿Qué aporta realmente el LC3?

De entrada, lo primero que hay que decir es que el Bluetooth Classic ya empezaba a hacerse viejo, permitiendo el Bluetooth LE Audio la migración de un perfil de audio en la parte Low Energy del Bluetooth, mucho más dinámica y prometedora de cara al futuro. Pero lo más importante de todo es que el único perfil de audio del Bluetooth dedicado a la música, el A2DP, se encuentra en la parte Classic del Bluetooth. Esto significa una velocidad de transmisión de datos (3 Mb/s) que no se ha movido desde el Bluetooth 2.0 por un motivo muy sencillo de comprender: para la industria, los objetos conectados tienen una importancia infinitamente mayor que el audio, que a nivel económico es apenas una gota.

De ahí la relevancia del LC3, un codec con velocidad de transferencia de datos adaptativa que en principio funcionará entre 160 kb/s y 345 kb/s, cifras que no suponen una gran diferencia con respecto a lo aportado por el SBC. Sin embargo, la mayor eficacia del algoritmo de compresión utilizado hace que la calidad percibida con la configuración de calidad más baja sea claramente superior a la del SBC con “bitrates” mucho más altas. Por otro lado, la naturaleza escalable del LC3, que convierte 345 kb/s a 160 kb/s para su transmisión, logrando una mejora drástica en la calidad sonora, conecta con las ideas que hemos visto en los codecs aptX y LDAC.

 

Simplificando el uso compartido de flujos de audio

La otra gran novedad aportada por el Bluetooth LE Audio concierne a la difusión simultánea hacia varios dispositivos receptores, ya se trate de un flujo único como de distintos flujos sincronizados. Este segundo caso será particularmente interesante en los cada vez más populares auriculares “true wireless”, por cuanto el dispositivo emisor podrá transmitir por separado a cada casco el flujo de señal estéreo en vez de enviarlo a uno solo de ellos y desde allí al otro. Esto significa que los cascos propiamente dichos ya no deberán encargarse de separar las señales correspondientes a los canales izquierdo y derecho, con, de nuevo, una ganancia inesperada en términos estabilidad y consumo y por lo tanto en autonomía.

En cuanto a la difusión de un flujo único hacia varios dispositivos receptores, promete ser útil no sólo para los particulares, sino también para los lugares públicos. Así, el Bluetooth SIG aspira a que se pueda difundir un determinado flujo en “broadcast” en un aeropuerto, un bar, un cine o un centro de conferencias… un flujo al que los visitantes podrían conectarse simple y llanamente con sus propios auriculares para recibir de una manera más personal los anuncios sonoros del lugar o la traducción de una conferencia, por ejemplo. Por lo demás, sobra decir que el nuevo estándar se podrá aplicar asimismo a dispositivos tales como smartphones, “smartwatches”, que gracias a las características del Bluetooth LE Audio podrán utilizar baterías más pequeñas.

 

La pregunta del millón: ¿cuándo podremos utilizar el Bluetooth LE Audio?

El LE Audio formará parte de la especificación Bluetooth 5.2, que por el momento todavía no ha sido completada. Esto significa que tendremos que esperar a que los pertinentes “chips” sean integrados en fuentes de audio y auriculares de nueva generación.

De todos modos, al no ser ninguna de las tecnologías implicadas exclusiva de ninguna empresa, se supone que la adopción de las mismas por el mercado será razonablemente rápida. Esto significa que los primeros dispositivos que soporten el LE Audio serán enviados a los desarrolladores a finales de 2020 y por consecuencia que los primeros productos listos para su comercialización aparecerán a finales de este año o principios del próximo, a la vez que es posible que el soporte para Broadcast Audio no aparezca en espacios públicos hasta el 2022. En definitiva, pues, habrá que esperar.

 

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