Final DX4000CL
Final DX4000CL a prueba
Fecha 31 Marzo 2026 Autor ada Tags Final Audio

A mediados de 2025 analizamos, en este espacio, los auriculares circumaurales DX6000 de la japonesa Final. Estamos hablando de uno de los nombres más insignes de su categoría, en este caso en su faceta High End “clásica”, y por tanto con conexión por cable. De tipo abierto, eran el primer modelo de una nueva gama equipada con transductores electrodinámicos que sustituía a la apreciada Sonorous. Como no podía ser de otra manera en una compañía que siempre se ha distinguido por su purismo extremo a todos los niveles, nos deslumbraron por una musicalidad exquisita que además era rematada por un precio muy atractivo si consideramos su fabulosa calidad "fisica".

Final DX4000CL

Esta reflexión nos lleva al protagonista del presente Blog: los DX4000CL, que vienen a ser el “complemento lógico” de los DX6000, al ser uno de sus rasgos conceptuales clave el uso de cascos cerrados por su zona posterior. Pero hay más, ya que, junto a esta particularidad, los Final son sustancialmente más asequibles, al beneficiarse de simplificaciones en lo formal sin que ello afecte a una firma sonora que refleja esa pasión por la naturalidad y el perfeccionismo incrustada en el ADN de la empresa nipona. Una realidad fruto de la obsesión histórica de Final por la I+D sin compromiso y las consiguientes tecnologías. El resultado, aún a riesgo de caer en el tópico, son unos cascos caracterizados por poseer una curva tonal y una espaciosidad muy en línea con la de los diseños abiertos, al tiempo que permiten el aislamiento del exterior que tradicionalmente se busca con sus homólogos cerrados.

 

Musicalidad “abierta” con cascos cerrados: una cuestión de equilibrios

Es comúnmente aceptado que en el mundo de los auriculares “Hi-Fi” los modelos circumaurales abiertos por su zona posterior son los más musicales, léase los que exhiben un sonido más transparente y, sobre todo, natural. Por el contrario, cuando los “cerramos” se producen cambios en la sintonización acústica de los “recintos”, siendo la consecuencia directa un pequeño recorte en la octava inferior de la curva de respuesta en frecuencia seguida de un mayor impacto en la restitución de dicha zona del espectro, y, por supuesto, un muy superior aislamiento del entorno circundante.

Final DX4000CL

Son las descritas dos “personalidades” que cumplen metas muy concretas en aplicaciones concisas. ¿Qué sucede si queremos disfrutar simultáneamente de las ventajas prácticas inherentes a los modelos cerrados y la naturalidad de sus “antagonistas”? De entrada, conocer en profundidad las interioridades de cada uno y así investigar qué se puede hacer de cara a obtener lo que queremos. La conclusión es que la presión del aire del interior de los cascos limita a menudo la abertura y el balance espacial, ergo dominar dicha presión constituye la vía más eficaz a la hora de lograr la citada meta. A su vez, esto implica, en línea con lo anterior, I+D con mayúsculas, a fin de conseguir la plena armonización de los distintos agentes involucrados, un complejo encaje de bolillos que los Final DX4000CL ejemplifican con indiscutible maestría.

 

Un sobresaliente balance de concepto y técnica

De tipo circumaural, con cascos cerrados por su zona posterior (de ahí el “CL” de su nombre) y conexión por cable, los protagonistas de este Blog tienen como característica de ingeniería más relevante una meticulosamente refinada cavidad acústica interna destinada a, en consonancia con lo antes comentado, gestionar al milímetro la presión del aire allí presente. Una solución que, combinada con transductores electrodinámicos con diafragma de compuesto de papel y carbón de 40 mm de diámetro y un cable con conductores revestidos de plata de alta pureza (idéntico al que se utiliza en la gama de referencia de Final, la extraordinaria Serie DX8000), permite omitir el confinamiento asociado con los diseños cerrados.

Final DX4000CL

Profundizando en la tecnología de los DX4000CL, señalemos en primer lugar que el diafragma de sus altavoces está impregnado con fibras de carbono y resinas, a la vez que ha sido prensado a temperatura elevada para así incrementar su fortaleza y su ligereza. En paralelo, una geometría libre de aristas previene las ondulaciones y preserva la precisión en la restitución de los transitorios. Otro elemento fundamental de los Final lo encontramos en el difusor colocado delante de cada transductor que minimiza las interferencias en las frecuencias altas, mientras que el uso de fibra de vidrio reforzada y barras de difusión reducen las resonancias internas y mejoran la espacialidad. En cuanto a las almohadillas, apuntemos que son de nuevo desarrollo y fusionan piel sintética y espuma con memoria para un sellado y un confort espléndidos llevando gafas, al tiempo que pueden ser sustituidas fácilmente.

Final DX4000CL

La guinda, muy en sintonía con la reconocida excelencia industrial del Imperio del Sol Naciente, la pone un acabado en negro con las elegantes texturas aportadas por el proceso Shibo, que realzan su componente lujosa y su valor añadido. Una impedancia de 37 ohmios y una sensibilidad 96 dB/mW garantizan la compatibilidad con el grueso de dispositivos portátiles (reproductores dedicados, smartphones de última generación) disponibles en el mercado, multiplicado de este modo la versatilidad global. Llegamos así a una escena sonora inusualmente abierta y expansiva que se asemeja poderosamente a la de unos cascos abiertos, aunque manteniendo la rapidez de respuesta, el aislamiento y la autoridad en los graves propios de una construcción con recintos herméticos, con medios fluyendo con una musicalidad extrema y agudos extendiéndose con claridad y aireación.

 

Naturalidad y privacidad en perfecta armonía

Puesto que en el ecosistema audiófilo los auriculares cerrados suelen asimilarse mayoritariamente a un uso móvil, probamos los DX4000CL con el sofisticado reproductor de audio digital “Hi-Res” KANN Ultra de la surcoreana Astell&Kern, cuya sección de amplificación es capaz de competir con la de no pocas fuentes digitales estacionarias. Desde el primer momento, se hace evidente que las sutilezas armónicas emergen naturalmente, sin la más mínima fatiga. ¿Qué significa esto? Básicamente, que la percepción de que a niveles de volumen elevados el impacto de las frecuencias bajas puede llegar a enmascarar las microinformaciones más delicadas, brilla aquí por su ausencia.

Final DX4000CL a prueba

En definitiva: los Final gestionan con maestría el interior de sus “recintos”, hasta el punto de generar una curva tonal subjetiva comparable a la de un diseño abierto, a la vez que la sensación de “constricción”, de “música que se concentra en el interior de nuestra cabeza”, disminuye perceptiblemente. Y, es importante decirlo, preservándose esa desconexión con el entorno circundante absolutamente imprescindible en aplicaciones móviles, pero que también se exige (para no molestar a nadie, sin ir más lejos) o simplemente se elige (ya se sabe que cada grabación es un mundo) en sesiones de escucha nocturnas “residenciales”. Si tenemos en cuenta su precio, los DX4000CL son una genuina ganga.