Final Audio Pandora Hope IV

23 de Junio de 2014 Sarte

No todo está inventado en materia de auriculares

Esta semana volvemos a la carga con un tipo de producto que, amén de pertenecer a la categoría que más crecimiento está experimentando ahora mismo en el mundo del audio, está siendo objeto de las atenciones de un número creciente de fabricantes que intentan encontrar la pequeña piedra filosofal que les permita marcar diferencias.

Ésta fue, por lo menos, nuestra percepción hace apenas dos semanas en la ya imprescindible feria High End de Munich, en donde vimos auriculares de todos los colores, con estéticas más o menos acertadas y con sonidos que van de lo burdamente “cañero”, decibélico hasta lo exquisito.Y también los precios permitían elegir a quienes buscan la perfección absoluta o, si lo prefieren, su particular nirvana en el ámbito de la escucha en la intimidad. Pero los auriculares, al igual que los giradiscos, siempre han estado ahí, por lo que ahora más que nunca es vital saber diferenciar el grano de la paja.Para nosotros, el “grano” en su máxima expresión son los modelos de la muy especial marca japonesa Final Audio Design, alias Final Audio, nuestra apuesta para marcar diferencias en el mundo de los auriculares. En febrero dedicamos uno de nuestros Blogs al modelo Pandora Hope VI, un diseño de tipo circumaural que significó el desembarco de la más clásica de las gamas de auriculares de Final Audio. Estas líneas la protagoniza el Pandora Hope IV, un producto recién salido del horno que hemos probado apenas llegados de Munich y que, como era de esperar, nos fascinó por la naturalidad de su sonido y por una comodidad extrema que permite afrontar sesiones de escucha de larga duración.

 

 

High End de verdad, sin aditivos 

Antes de entrar en material, no viene de más recordar que los auriculares de Final Audio poseen una personalidad que les diferencia de la práctica totalidad de sus numerosísimos competidores. En primer lugar, son japoneses de pura cepa (con fabricación rigurosamente artesanal en el caso de los modelos de mayor nivel, entre los que se encuentran los Pandora Hope IV) y, en segundo lugar, están firmados por un personaje único al que se deben realizaciones únicas de la historia del High End: Kanemori Takai. Por motivos personales, el Sr. Takai no pudo asistir este año a la tradicional rueda de prensa que Final Audio celebra en Munich con motivo del certamen High End, por lo que nos quedamos con las ganas de conocer de primera mano algunas intimidades de los Pandora Hope IV. Aún así, no cabe la menor duda de que estamos ante un producto excepcional, empezando por la perfección física de su embalaje y la delicadeza –genuinamente nipona- de las fundas creadas por su fabricante para guardarlos cuando no se utilicen. Al igual que su hermano mayor, el Hope IV tiene una estética que recuerda poderosamente a la de no pocos modelos comercializados en Japón durante la década de los setenta del siglo pasado.

Pero no cabe la menor duda de que el equipo del genial –porque es un genio, y lo decimos sin espíritu pretencioso- Mr. Takai ha sabido reinterpretarla para que desprenda un combinado muy bien resuelto de modernidad y tradicionalismo, ya que, al toque “vintage” que lo hace distinto de la inmensa mayoría de sus competidores se une un estudio milimétrico y a la última de parámetros como la ergonomía.Porque, sí, los Pandora Hope IV son increíblemente confortables, amén de que el único ajuste que incorpora se maneja con solvencia gracias al perfecto mecanizado de la fina lámina de aluminio que soporta los cascos propiamente dichos: la inteligencia de lo simple llevada al extremo.

También tenemos un producto muy ligero, cualidad que en cierto modo se podría considerar secundaria en un producto de esta clase y de estas dimensiones, pero que tiene su relevancia porque la aparición en el mercado de reproductores portátiles de ultra-High End –estamos pensando en los sensacionales diseños de Astell & Kern- está haciendo que muchos aficionados contemplen la compra de unos auriculares como los Pandora Hope IV para la escucha de música “seria” (en contraposición a la más informal que se supone al combinado auriculares+reproductor portátil). Desde el punto de vista constructivo, tenemos un producto impoluto, de ejecución irreprochable.

No en vano, estamos ante unos auriculares de alta gama, “pese” a que su precio los sitúe bastante cerca de realizaciones algo más asequibles pero que suenan rematadamente peor, por lo menos si lo que buscamos en la reproducción de la música es la máxima naturalidad. Así, los cascos propiamente dichos, son de ABS, sinónimo de rigidez y ligereza, terminados en un anillo de aluminio que aporta por igual elegancia estética y compacidad al conjunto. En el interior encontramos un combinado de transductores que hace a los Pandora Hope IV únicos: por un lado, un altavoz electrodinámico de 50 mm de diámetro, unas dimensiones muy generosas que tiene una influencia directa en la respuesta en graves y, sobre todo, la sensación de espaciosidad. Por otro lado, el uso de un transductor de tipo "Balanced Armature” (BA, alias “Armazón Balanceado”) creado específicamente por Final Audio para esta aplicación concreta proporciona otra de las ventajas más vistosas de los Pandora Hope IV en términos de utilización: una impedancia de 8 ohmios que les permite ser excitados sin el más mínimo problema por cualquier –repetimos: cualquier- reproductor portátil o “Smartphone” disponible en el mercado. Tal y como comentamos en nuestro Blog sobre los Pandora Hope VI, los transductores de tipo “BA” no constituyen ninguna novedad, aunque sí su empleo en la configuración desarrollada por Final Audio. Recordemos que los BA, empleados en personas con problemas de audición, tienen como principal virtud que no necesitan aire del exterior para producir sonido, lo que hace que sean mucho más fáciles de afinar. Desde el punto de vista técnico, un altavoz BA utiliza el mismo concepto de imán permanente y bobina móvil que uno electrodinámico estándar, aunque este último necesita aire para sonar mínimamente bien y en cambio, en el BA, el diseñador puede conseguir unos resultados de altísimo nivel en la reproducción de medios y agudos.

Por otro lado, el conjunto de transductores está sujeto a una placa posterior de aluminio con unas pequeñas perforaciones que, aparte de minimizar posibles vibraciones y, por tanto, incrementar la rigidez del mismo, nos lleva a una de las esencias “conceptuales” de los Pandora Hope IV: el esquema BAM, siglas de “Balancing Air Movement”. Éste abarca desde la almohadilla hasta el casco, es decir, la totalidad de la estructura del auricular, con el fin de controlar el movimiento del aire y evitar las “sobrecargas” de presión que constituyen la “bestia negra” de toda escucha de música con auriculares que aspire a poseer el carácter relajado de su homóloga en un equipo convencional de alto nivel.

 

Naturalidad y espaciosidad inauditas en unos auriculares de su clase y precio

Hay en el mercado auriculares con transductores planos que aportan dimensionalidad al sonido, aunque a costa de la respuesta en graves y la presión sonora; y otros, la mayoría, que hacen todo lo contrario. Pues bien: los Pandora Hope IV consiguen exactamente reunir lo mejor de ambos mundos gracias a un sonido nada áspero, muy cálido (como el de unos auriculares electrostáticos; y no pretendemos exagerar) y sorprendentemente espacioso. Conectados a un reproductor Astell & Kern AK100, los Hope IV deslumbran inmediatamente por el carácter decidido y a la vez “meloso” y “aterciopelado” de su sonido. Y no hace falta buscar el súmmum en resolución y calidad de grabación porque con piezas grabadas en “calidad CD” e incluso algunas con compresión procedentes de iTunes, los resultados son fantásticos gracias al plus aportado por ese control del aire que hace que el sonido no llegue a nuestro cerebro como un percutor, sino de la manera fluida y abierta que se espera en toda reproducción doméstica de la máxima calidad. Todo ello, sobra decirlo, preservándose en todo momento una curva de respuesta en frecuencia subjetiva cuya linealidad aporta un confort que incluso se mantiene a niveles de volumen elevados (fáciles de obtener con unos auriculares de 8 ohmios de impedancia). Y no son las presentes reflexiones el fruto de nuestra pasión por el talento de Kanemiori Takai: los Pandora Hope IV son diferentes y únicos en su clase.

 

 

Fabricantes: