Esoteric D-02X a prueba

27 de Septiembre de 2016 Sarte

Disfrutando una nueva referencia absoluta en audio digital

Impresiona ver cómo en un mercado rebosante de opciones interesantes a precios muy competitivos existan marcas que continúan apostando por la excelencia absoluta a la vieja usanza, y por tanto no dejando el más mínimo resquicio para el compromiso.

Es el caso de la japonesa Esoteric con su “superprocesador” digital de audio –casi da repelús llamarlo DAC a secas- D-02X, uno de esos productos que impresionan por la cantidad de opciones que ofrece y, sobre todo, por el perfeccionismo radical que se percibe en la manera en que sus creadores han afrontado el diseño de cada uno de los subsistemas que lo constituyen. El resultado es un producto extraordinariamente elaborado que, más allá de “acompañar” a la mecánica de transporte P-02X, en principio su complemento natural, aporta unas mejoras muy notables, en ocasiones incluso drásticas, a la reproducción de contenidos procedentes de todo tipo de fuentes digitales.

 

Beneficiario directo de los avances de la gama Grandioso

En Esoteric se toman las cosas con calma porque la perfección es una cosa seria. Se trata de una actitud consustancial al espíritu japonés, donde la búsqueda de la armonía hace que los detalles tengan la máxima importancia sea cual sea la disciplina en la que estemos. En el caso del audio High End, que ya de per se implica pasión por la excelencia y cuidado por los detalles más aparentemente insignificantes, la anterior filosofía puede llevarse hasta unos extremos apabullantes. Y esto es lo que sucede cada vez que la tokiota –porque a sus responsables les gusta destacar el “fabricado con orgullo en Tokio” como una especie de versión todavía superior del admirado “Made in Japan”- Esoteric decide elevar un poco más el listón de calidad establecido en su momento por ella misma para crear una nueva referencia, a poder ser absoluta.

En la actualidad, tal “nueva referencia” tiene por nombre Grandioso, una familia de productos formada por un preamplificador de línea, etapas de potencia monofónicas y estereofónicas y, por supuesto, una fuente digital a la que en breve se añadirá un reloj de sincronismo externo. Pues bien, la citada fuente digital, que para nosotros es sin ninguna duda la mejor del mundo, está formada por la mecánica de transporte CD/SACD con fuente de alimentación separada Grandioso P1y los procesadores digitales de audio (DAC’s) monofónicos Grandioso D1. Se trata en ambos casos de máquinas espléndidas, sublimes, en todos los sentidos, desde la construcción física hasta el circuito más recóndito, cuya puesta a punto implicó el desarrollo de topologías innovadoras y, por supuesto, el uso de los mejores componentes disponibles en el mercado. Un esfuerzo que, como es la norma en Esoteric, se va trasladando paulatinamente a otros modelos de su catálogo. Y esto es exactamente lo que ha sucedido con el producto que protagoniza el presente Blog, el “DAC” D-02X, que habría que definir como una versión profundamente remodelada del D-02, como consecuencia de la incorporación de refinamientos tecnológicos procedentes del mencionado Grandioso D1. Procesador digital de audio también de referencia absoluta, aunque menos elitista que su hermano mayor, el D-02X es todo un monumento al audio digital sin compromiso.

De hecho, la mera presencia física del aparato, con una construcción mecánica sin parangón entre los productos de su clase, en la que se combinan elementos metálicos de alta precisión y un diseño antirresonante para preservar en todo momento la integridad de la señal de audio, impresiona de inmediato. Impresiona por el grosor de sus paneles de aluminio, pero también por los exclusivos pies de origen Esoteric que lo soportan y, ya en el interior, por la estructura de dos pisos  empleada en la que encontramos nada menos que –no olvidemos que estamos hablando de un DAC- dos transformadores toroidales de grado audiófilo en cada nivel. Y es que, en esencia, el D-02X está basado en el concepto de procesado de señal monofónico del Grandioso D1 pero utilizando un único chasis para el tratamiento de dos canales. Esto hace que el D-02X utilice una topología circuital muy similar a la de su hermano mayor, con características tan fuera de lo común como el uso de cuatro bloques de alimentación independientes -circuitería digital, circuitería de sincronismo, circuitería analógica del canal izquierdo y circuitería analógica del canal derecho- con un transformador toroidal para cada uno, a lo que hay que añadir la modificación de un elevado número de componentes y topologías circuitales.

Es el caso de la circuitería de conversión D/A, que incorpora nada menos que 16 “chips” Asahi Kasei Microdevices AK4490 montados en configuración diferencial para cada canal (es decir, 32 salidas en total, el doble que en el D-02), a la vez que incluye un entrada para el formato de interconexión de audio de alta resolución ES-LINK4, procesado de señal con tecnología de 36 bits -lo que implica el doble de resolución que el esquema  de 35 bits empleado en el D-02- y la misma topología circuital en la etapa separadora de salida que el preamplificador estereofónico Grandioso C1. También hay que destacar que los ingenieros de Esoteric han realizado un esfuerzo excepcional para garantizar que el D-02X pueda soportar el mayor número de formatos digitales de alta resolución posible a través de sus diferentes entradas, gracias a ello, se garantiza la plena compatibilidad para reproducir archivos DSD DSF 64/128/256, DSD DSDIFF 64/126/256, PCM (VAW) con cuantificación hasta 32 bits y frecuencia de muestreo hasta 384 kHz y FLAC/ALAC/AIFF (hasta 32 bits/384 kHz en los tres casos), disponiéndose para ello de la “app” gratuita Esoteric HR. El D-02X también incluye una sofisticada circuitería de remuestreo de señales de audio procedentes de PC, así como una de conversión PCM-DSD (DSD256) basada en un algoritmo desarrollado por Esoteric que permite “suavizar” la reproducción de muchas grabaciones.
Otro elemento fundamental del D-02X es el sofisticado sistema de sincronismo que incorpora, basado en un cristal de cuarzo de alta precisión y que mediante el exclusivo “Digital Master Clock LINK” de Esoteric permite una sincronización perfecta –eliminando además la necesidad de utilizar un circuito PLL- con la mecánica de transporte P-02X. Es importante destacar que el usuario puede elegir entre distintas frecuencias de sincronismo con el fin de adaptar el sonido a sus preferencias personales, a la vez que dispone de la posibilidad de incorporar un reloj externo de precisión todavía superior, caso del G-01 o el inminente Grandioso G1 de la propia Esoteric, que  permite mejorar todavía más la definición y espaciosidad del sonido sea cual sea la fuente utilizada. Sobra decir que el D-02X está muy bien dotado en lo que a conectividad se refiere, con salidas analógicas balanceadas y no balanceadas y tomas digitales en los diferentes formatos al uso, léase AES/EBU (conector XLR), S/PDIF (conector RCA), óptica EIAJ-TosLink y USB, más la antes citada ES-LINK.

 

Ingeniería que apabulla para un sonido que apabulla

Probamos el D-02X en compañía de su transporte a juego, la P-02X, nuestro Mac portátil, un amplificador integrado D’Agostino y una pareja de cajas acústicas Wilson Audio Yvette, todo ello cableado por Transparent (Ultra en el caso de modulación y cajas). Ya hemos comentado en muchas ocasiones que en el ámbito del audio digital, para dar un verdadero salto cuántico en prestaciones hay que afinar mucho en todos y cada uno de los elementos involucrados.

Esto es lo que hace Esoteric desde que vio la luz hace ya más de un cuarto de siglo. Y en ello sigue, como bien demuestra el D-02X que, con sus 27 kilos de peso, exhibe la contundencia física de un amplificador de altos vuelos. Destaca ya de entrada –el aparato necesita su buena hora de precalentamiento- el  increíblemente bajo nivel de ruido de fondo del aparato, lo que cuadra perfectamente con la sofisticación del esquema de alimentación por bloques separados que incorpora. Un nivel “de silencio” que se traduce de inmediato en una dinámica espectacular, a la vez que la ultrasofisticada sección de conversión D/A y procesado digital hace su trabajo presentando unos agudos, unos medios y unos graves riquísimos en detalles y “analógicos” en su “percepción” (la calidez es una constante independientemente de la fuente que utilicemos). A su vez, se puede jugar con la aireación del sonido actuando sobre las opciones de filtrado seleccionables por el usuario. Incluso la opción de conversión PCM a DSD, muy querida por los “japos” en general y Esoteric en particular, funciona con muchas grabaciones, en particular las más “ariscas”. En definitiva, estamos ante un producto soberbio que incluso se puede mejorar –lo hemos comprobado- con la adición de un reloj de sincronismo externo. 

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