Devialet Phantom I 108dB a prueba
Fecha 18 Febrero 2021 Autor ada Tags Devialet

“Cuando se trata de ingeniería y estética, somos puristas. La simplicidad extrema es un proceso complejo, pero aceptamos el desafío. Por lo tanto, comenzamos por el principio, por el propósito del Phantom: proporcionar arte (la música lo es) en su forma más pura.” Así define la parisina Devialet esa fusión perfecta de forma y función materializada en su sistema de audio ultracompacto “todo en uno” con conectividad a redes Phantom I, versión corregida y ampliada del icónico Phantom y que en su versión 108 dB nos deslumbra además con unas prestaciones estratosféricas, de otra galaxia.

Para muestra, un botón: respuesta en frecuencia de 20-20.000 Hz virtualmente plana y como indica su nombre, nivel de presión sonora máximo de 108 dB a 1 metro, todo ello con un nivel de distorsión armónica total más ruido del 0’0005% y a partir de una pequeña “escultura” de 253 mm de ancho por 255 mm de alto y 343 mm de profundidad… ¡lo nunca visto en un producto de su clase… ni en muchos sistemas mucho más aparatosos y caros! Simple y llanamente, nos hemos quedado atónitos ante la exhibición de poderío, a todos los niveles, ofrecida por la nueva declinación de un producto que creíamos insuperable. Y es que el Phantom I 108 dB no sólo fascina en grado sumo, sino que además tiene una clara vocación democrática… en definitiva, la cuadratura del círculo del audio del futuro.

 

Hay tecnología punta… ¡y tecnología Devialet!

Nosotros también hemos querido ser radicales en el planteamiento del presente Blog para dejar muy claro que la tecnología verdaderamente puntera, de vanguardia absoluta, en el campo del audio doméstico de alta calidad, es un círculo cerrado del que forman parte unos pocos privilegiados.

Los hay en electrónica analógica, en electrónica digital, en electroacústica, en acústica e incluso en ciencia de los materiales… hablamos de creadores, léase de innovadores puros y duros, no de integradores de soluciones de ingeniería desarrollados por otros, tarea esta última que tampoco es fácil a partir de cierto nivel de exigencia y que por tanto también tiene su mérito. Pero Devialet juega en otra liga, tal y como se encargó de demostrar con su primer producto: el amplificador integrado con conectividad a redes D-Premier, del que los responsables de marketing de la firma francesa no se han cansado de repetir que es la realización “primeriza” más premiada de toda la historia del audio. Con un diseño industrial absolutamente rompedor (por su belleza y audacia) y una calidad de fabricación comparable (en algunos aspectos incluso superior) a la de la “crème de la crème” del audio de excepción, el D-Premier marcó diferencias gracias al talento de un equipo de ingenieros excepcional apoyado por unos recursos financieros poco habituales en el sector de High End.

De ahí que el “primer Devialet” aportara también innovaciones técnicas de gran calado, empezando por un imaginativo esquema de amplificación híbrido digital/analógico y el hecho de estar toda la arquitectura del aparato basado en una potentísima plataforma informática susceptible de evolucionar y, por lo tanto, de adquirir nuevas funcionalidades vía software. Por lógica, tanto esfuerzo merecía ser amortizado en la forma de nuevos y más asequibles productos, siendo el más significativo de todos ellos el alucinante sistema de audio “todo en uno” con conectividad a redes Phantom, cuya segunda generación acaba de ver la luz.

 

Phantom I: “nuevo nombre, nuevo juego”

Redefinir el lugar del sonido en la vida de las personas a través de innovaciones significativas en el campo del audio, forzando a la vez los límites de lo que es posible logar en ingeniería.” Así explica Devialet su “misión” y, desde luego, no se puede negar que con el nuevo Phantom, de nombre Phantom I, la lleva más lejos que nunca.

Disponible en dos versiones que responden a las denominaciones 103 dB y 108 dB para indicar el nivel de presión sonora máximo que son capaces de alcanzar, el nuevo Phantom aporta innovaciones muy notables en aspectos tan relevantes como el diseño estético, el procesado de señal, la interacción con el usuario y la eficiencia, a la vez que una nueva identidad materializada en un sutil cambio en materia de imagen corporativa –el rediseño y modernización de la característica lágrima de Devialet- y nuevos acabados en blanco y negro mate con paneles laterales en cromado claro, cromado oscuro y negro mate. Las líneas que siguen están protagonizadas por el Phantom I 108 dB, que, como indica su nombre, es capaz de alcanzar un nivel de presión sonora máximo de 108 espectaculares dB a 1 metro de distancia, gracias a la combinación del amplificador de 1.100 W RMS y el sistema de altavoces que incorpora con una nueva generación del emblemático “cerebro” de Devialet. De nombre “Devialet Intelligence Processor” y concentrado en un único “chip”, concretamente un ARM Cortex-A9 MPCore con frecuencia de funcionamiento de 800 MHz, el procesador en cuestión es el responsable último de ejecutar los desarrollos tecnológicos que sitúan a Devialet en una dimensión superior de la ingeniería del audio.

Nos referimos al antes mencionado esquema de amplificación híbrido ADH (“Analog Digital Hybrid”), pero también al imaginativo algoritmo de optimización de la calidad sonora SAM (“Speaker Active Matching”) y el singularísimo sistema de reproducción de graves HBI (“Heart Bass Implosion”). Especialmente impactante es el HBI, puesto que el “cóctel” formado por su originalidad conceptual y su complejísima ejecución (de hecho, en un centro de producción dedicado) permite al Phantom I 108 dB reproducir, pese a sus muy compactas dimensiones, incluso frecuencias infra-bajas, del orden de ¡14 Hz! para ser exactos. A grosso modo, la clave del HBI es el “pack” formado por un recinto hermético y dos woofers laterales perfectamente sincronizados cuyas fuerzas en oposición permiten cancelar incluso las vibraciones más insignificantes para generar unos graves literalmente viscerales. Pero la potencia del nuevo “cerebro” de Devialet da todavía para más, por cuanto también se encarga de llevar a buen puerto el esquema de conversión D/A con tecnología Magic Wire de la firma gala, que permite minimizar el trayecto de señal entre el convertidor D/A propiamente dicho y los altavoces del sistema, garantizando de este modo una excepcional transparencia sonora.

Del Phantom I 108 dB, que es compatible AirPlay 2 e IP, hay que decir asimismo que permite (vía Devialet App) sonorizar la totalidad de una casa mediante la potente funcionalidad multisala que incorpora, así como proporcionar una escena estereofónica más amplia que nunca gracias a la perfecta sincronización de sus altavoces internos. También es Roon Ready, lo que le permite formar parte del que sin duda es el ecosistema para gestión de contenidos de audio más potente e interesante del momento. 

 

Manejo y escucha brutales en todos los sentidos

La puesta a punto “práctica” del Phantom I vía Devialet App es una delicia, como no puede ser de otro modo si tenemos en cuenta la sofisticación inherente a todo lo que lleva la firma de Devialet y el hecho de que el firmware de la marca está en permanente evolución. Para la presente prueba creamos una configuración estereofónica, es decir, con dos Phantom I 108 dB perfectamente sincronizados. Colocamos ambas unidades en sus soportes dedicados, aunque nos gustaría puntualizar que, como apuntábamos anteriormente, el diseño milimétrico de la configuración de graves asegura un funcionamiento inmaculado con los Phantom I ubicados en, por ejemplo, un mueble o una estantería.

Entrando ya en materia, llama la atención de inmediato la rapidez extrema con que se lleva a cabo la gestión del acceso a los diferentes contenidos, en nuestro caso vía AirPlay 2 desde un iPhone 12, aunque también podría ser desde un reproductor digital clásico mediante conexión por cable óptico. Pero lo que de verdad le deja a uno de piedra es la combinación de nivel de presión sonora global perfectamente equilibrado y baja distorsión del Phantom I 108 dB, una combinación con la que otras marcas no pueden ni soñar por la sencilla razón de que su tecnología no da para más. Por otro lado, la potencia del “Devialet Intelligence Processor” asegura el mantenimiento de la resolución incluso en las condiciones de funcionamiento más salvajes, así como una separación estereofónica excelente. Si a todo ello le añadimos un precio casi de ganga si tenemos en cuenta la sofisticación y exclusividad de las tecnologías implicadas (electrónicas, mecánicas, acústicas y de software), es fácil llegar a la conclusión de que el Phantom I 108 dB –y, por extensión, su hermano pequeño, el Phantom I 103 dB- es un genuino objeto de deseo.