
¿Cómo marcar diferencias en auriculares? ¡Explotando al 150% los transductores!
El sentido común nos dice, respetando las debidas distancias, que unos auriculares vienen a ser unas cajas acústicas en miniatura que se colocan directamente sobre nuestros oídos. Siguiendo esta lógica, para conseguir que una determinada realización se distinga claramente de sus competidores la receta a seguir parece obvia: trabajar en los distintos ingredientes del producto para que el todo supere la suma de las partes.

No obstante, hay diferencias, empezando por la ausencia de filtro divisor de frecuencias, al emplearse por regla general un único altavoz para reproducir la totalidad del espectro de audio. En consecuencia, crear unos cascos realmente buenos implica jugar con los otros dos parámetros clave de una “caja acústica”, a saber, el citado altavoz o transductor, que es el responsable último de mover el aire y por lo tanto de generar música, y el “recinto”, léase los cascos propiamente dichos. Esto vale para un modelo “clásico”, en principio circumaural o supraaural, aunque también intraaural, con conexión por cable, y para uno de tipo “True Wireless”, pese a que en este último caso la necesidad de que la parte acústica propiamente dicha “cohabite” con una circuitería electrónica distorsiona un poco la ecuación.

Dicho esto, se trata de trabajar a fondo (diafragma, motor magnético, suspensión periférica) el componente móvil por un lado y el espacio en el que va a funcionar por otro, con el objetivo de lograr ese maridaje óptimo al que nos acabamos de referir. Por supuesto, sin olvidar aspectos secundarios si se quiere, pero igualmente relevantes: comodidad de uso (diadema, sujeción al oído), cable de conexión, accesorios suministrados.
Noire X: importando ingeniería acústica de la élite de Dan Clar Audio
La imaginativa combinación de tecnología puntera propia, excelencia e innovación en los materiales, estética inconfundible y fabricación artesanal en EE.UU. se refleja a la perfección en el protagonista del presente Blog: el modelo circumaural con cascos cerrados Noire X. Estamos ante una estudiada puesta al día de los icónicos Aeon 2 Noire, mediante la combinación del revolucionario ATMS (“Acoustic Metamaterial Tuning System” o “Sistema de Afinado por Metamaterial Acústico, presente en los formidables Stealth, Expense y Corina) y un transductor mejorado, amén de un envoltorio en el que la ergonomía y los compuestos premium brillan con luz propia. Del AMTS hay que destacar que recurre a un concepto basado en metamaterial (un conjunto heterogéneo de elementos artificiales que poseen características electromagnéticas especiales) para dar forma a la respuesta en frecuencia, eliminando a la vez las ondas estacionarias de la zona alta susceptibles de desembocar en un sonido áspero y artificial.

En cuanto al fundamental transductor, tenemos una versión refinada del que montan los Aeon (y por lo tanto magnético plano o “planar”), en el que se ha incrementado de manera significativa la rigidez, ofreciendo una mayor coherencia entre unidades, una distorsión inferior, una fiabilidad superior y una curva de respuesta global más suave. Además, la fusión de exhaustivas optimizaciones en términos de investigación y desarrollo con procesos de fabricación avanzados permite obtener un nivel de detalle que hasta la fecha sólo se podía encontrar en auriculares de referencia.

Los Noire X también incluyen refinamientos muy notables en su aspecto externo, con almohadillas de superior nivel terminadas en ante Alcántara sintético, una diadema autoajustable, que evita puntos calientes y de presión susceptibles de causar molestias y/o fatiga, y cascos de Gorilla Glass 3, así como soporte para varios cables (1/4", 3’5 mm, XLR de 4 patillas y balanceado de 4’4 mm), a fin de garantizar la compatibilidad con una extensa gama de amplificadores. Fruto directo de este potente concentrado de soluciones de ingeniería, a las que se suma la posibilidad opcional de cambiar el cableado por uno de los exquisitos VIVO, los Dan Clark Audio exhiben una serie de cualidades que los hacen idóneos para escuchar música durante largas horas y en cualquier entorno.
Una escena sonora expansiva y un equilibrio tonal ejemplar
Probamos los Noire X en compañía del fantástico reproductor de audio digital portátil con sección de amplificación en Clase A/AB Astell&Kern A&futura SE300, en buena medida porque su condición de “cerrados” incita a comprobar su potencial en términos de movilidad. Y, en efecto, llama la atención desde el primer instante el hecho de que la curva tonal subjetiva de los Dan Clark Audio se asemeje mucho al de un diseño con cascos abiertos, un logro cuyo resultado es una gran naturalidad en los timbres y una espaciosidad que contribuyen a generar una escena sonora expansiva y, por lo tanto, no circunscrita al ámbito físico de nuestra cabeza.

La dinámica es sensacional, pero sin desajustar en ningún momento la presentación global, a la vez que la reconocida riqueza de matices del transductor “planar” empleado hace posible que la mencionada “expansividad” se complemente con una elegante estratificación de las capas que componen incluso registros sonoros particularmente elaborados. Esta percepción es rematada por un nivel de aislamiento excelente y una comodidad a la que contribuye de manera sobresaliente la diadema autoajustable.