Auriculares Final Audio Pandora Hope VI

19 de Febrero de 2014 Sarte

Una exquisita pieza de ingeniería para disfrutar del mejor sonido en la intimidad

Fundada en 1974 por el legendario Kanemori Takai, Final Audio Design es una compañía japonesa implicada hasta el tuétano en la reproducción del sonido sin compromiso. Son cuatro décadas en las que una visión muy personal de lo que significa ausencia de límites en la búsqueda de la perfección sonora se ha materializado en giradiscos y cajas acústicas enteramente metálicos, transformadores elevadores o cápsulas fonocaptoras, productos todos ellos diseñados en su momento única y exclusivamente para satisfacer retos que iban más allá del éxito económico o el reconocimiento del gran público.
 
 
Pero Final Audio también es una empresa conectada con la realidad, una empresa que a mediados del año 2013 desembarcó oficialmente en Europa para presentar una exclusiva gama de auriculares intra-aurales y circumaurales cuya concepción poco tiene que ver con los diseños que inundan el mercado como consecuencia de la explosión del uso de dispositivos portátiles de todo tipo para la escucha de música. De los modelos intra-aurales –los singularísimos, realmente únicos, diseños de la gama Piano Forte- ya hablamos en su momento en nuestro Blog, lo que significa que estábamos en deuda con ustedes para comentarles nuestras impresiones sobre los auriculares más novedosos de Final Audio: los clasicistas y refinados modelos de la serie Pandora. Es el innovador y verdaderamente “distinto” Pandora Hope VI el protagonista de nuestro Blog de esta semana.
 

 

Estética clásica, diseño con tecnología propia y una brutal pasión por los detalles

Lo primero que hay que destacar de los Pandora Hope VI es que en cierta medida son descendientes directos de los elitistas Pandora X (que pudimos escuchar en Munich pero aún no tenemos entre nosotros), sin duda uno de los productos de su clase más musicales jamás creados. De entrada, tenemos un diseño de tipo circumaural, lo que significa que las almohadillas rodean por completo las orejas y permiten sumergirnos en el sonido con una sensación de espacialidad muy superior a la de la mayoría de diseños intra-aurales y con un aislamiento frente al ruido ambiente que supera drásticamente al de los diseños supra-aurales (en los que las almohadillas descansan sobre las orejas pero no las rodean).

La estética de los Pandora Hope VI es marcadamente clásica, hasta el punto de que recuerda a ciertos modelos comercializados durante la que se podría llamar “Edad de Oro” de la industria del audio japonesa, es decir, las décadas de los 70’ y 80’ del siglo pasado.
Un clasicismo tamizado no obstante por unas formas curvadas que denotan el minucioso tratamiento de los materiales para ponerlos al servicio de la ergonomía, del confort de utilización. En este sentido, la calculada “memoria” de las almohadillas con el fin de optimizar la adaptación a la cabeza del usuario habla por si sola.
Como corresponde a un producto impregnado del espíritu de una marca como Final Audio, la construcción se aprovecha de la tecnología más avanzada del momento, como lo demuestra la magnífica terminación de las piezas híbridas de ABS (un material sintético de alta rigidez) y acero inoxidable que constituyen los auriculares propiamente dichos, la placa de aluminio que refuerza y embellece su parte posterior y los elementos de sujeción/ajuste que permiten adaptarlo a la cabeza del oyente. Más aún, incluso la aparentemente sencilla cinta de soporte acolchada ha sido estudiada para que ofrezca confort a raudales y por lo tanto facilite sesiones de escucha de larga duración. No nos cabe la menor duda de que el más genuino espíritu perfeccionista y de búsqueda permanente de la armonía nipón se encuentra en el alma de los Pandora Hope VI, unos auriculares que, por encima de todo, aspiran a reproducir la música con la naturalidad del mejor directo. Un perfeccionismo que gana en originalidad y sofisticación cuando analizamos con un poco de detalle las interioridades de los Final Audio, en especial, el innovador esquema de transducción híbrido que utiliza y que constituye la clave de su sensacional musicalidad: la combinación de un altavoz dinámico convencional ultramoderno de 50 mm de diámetro con uno de tipo “Balanced Armature” (BA, que podría traducirse por “Armazón Balanceado”) creado específicamente por la marca para esta aplicación concreta.

La verdad es que los altavoces de tipo “BA” no constituyen ninguna novedad, aunque sí su empleo en la configuración desarrollada por Final Audio. De hecho, los BA, empleados en personas con problemas de audición, tienen como principal virtud que no necesitan aire del exterior para producir sonido, lo que hace que sean mucho más fáciles de afinar. Desde el punto de vista técnico, un altavoz BA utiliza el mismo concepto de imán permanente y bobina móvil que uno electrodinámico estándar, aunque este último necesita aire para sonar mínimamente bien y, en cambio, en el BA el diseñador puede conseguir unos resultados virtualmente perfectos en la reproducción de medios y agudos… aunque no de los graves (precisamente porque en este caso se necesita imperativamente aire). De ahí el esquema híbrido –impecablemente ejecutado- adoptado en los Pandora Hope VI, que con una estructura cerrada pueden proporcionar una curva de respuesta en frecuencia muy amplia y sin distorsión, mientras que su muy baja impedancia les permite ser excitados sin problemas por las electrónicas de amplificación de cualquier dispositivo portátil (teléfonos móviles incluidos, por supuesto). Pero es que, además, los Pandora Hope VI incluyen un elemento que les permite marcar diferencias con sus competidores: el esquema “BAM” (“Balancing Air Movement”), un ingenioso mecanismo ideado por Final Audio para optimizar el movimiento del aire en el interior de cada casco y conseguir así un sonido extraordinariamente equilibrado y, muy importante, que provoca muy poca fatiga.

 

 

Un sonido fresco, espacioso y perfectamente equilibrado

Ante todo, lo primero que hay que tener en cuenta es que estamos ante unos genuinos auriculares de High End a la vieja usanza, es decir, para escuchar música en la intimidad con esos niveles de presión sonora que en determinadas situaciones no permiten ni la hora del día ni el lugar en el que estemos. Evidentemente, cuanto mayor sea la calidad de la circuitería de auriculares de la “fuente” utilizada, mejor rendirán los Pandora Hope VI.

En nuestro caso concreto, optamos por el sorprendente, en realidad portentoso, reproductor portátil AK100 de Astell & Kern, un producto diseñado por y para perfeccionistas del sonido cuyo espíritu conecta sin fisuras con el de la marca nipona. Realizadas estas reflexiones, lo primero que merece la pena ser destacado de los Pandora Hope VI es la neutralidad de su curva tonal, así como la en absoluto forzada extensión de la zona baja del espectro.

Es sorprendente que la zona alta del espectro sea tan equilibrada siendo un producto de origen japonés, hasta el punto de que desaparece esa excesiva analiticidad en los agudos que muy a menudo caracteriza a la mayoría de realizaciones asiáticas y que a la postre acaba fatigando precisamente por su carácter artificial. En lo que concierne al impacto y el control, no cabe la menor duda de que las especiales características del esquema de transductores empleado y el control del aire en el interior de cada casco da para mucho, destacando la autoridad con que se reproducen voces e instrumentos a niveles de volumen que incluso con el Astell & Kern AK100 pueden llegar a ser muy respetables.

También nos impresionó el mantenimiento de la neutralidad tonal cuando se llega a niveles de presión sonora elevados, y además, con cualquier tipo de música, a la vez que el carácter cerrado de los cascos no sólo no impone sacrificios a la espaciosidad del sonido ni tiene como consecuencia un exceso de graves incompatible con el confort de la escucha sino que, como consecuencia de la particular configuración de los Pandora Hope VI, suma en términos de naturalidad.

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