Audeze CRBN2
Audeze CRBN2 a prueba
Fecha 21 Noviembre 2024 Autor ada Tags Audeze

Audeze es una de las marcas que han triunfado con mayor celeridad entre dos grupos de usuarios particularmente exigentes: los ingenieros de grabación (que en cierto modo son los “creadores” de la sonoridad que hay detrás de una determinada interpretación cuando ésta es inmortalizada) por un lado y los audiófilos por otro. Y lo ha hecho gracias a su incontestable dominio de la ingeniería de transductores magnéticos planos, coloquialmente conocida como “planar”, que le ha permitido poner a punto realizaciones excepcionalmente musicales a precios hipercompetitivos.

Audeze CRBN2

En paralelo, la compañía californiana continúa buscando su particular Santo Grial en el campo de la restitución sonora en la intimidad explorando incluso aquellas opciones que en principio no forman parte del núcleo duro de su filosofía, brillando especialmente el uso de paneles electrostáticos. Y así llegamos al protagonista del presente Blog: los CRBN2, unos exclusivísimos auriculares electrostáticos que amplían y superan las audaces tecnologías incorporadas en sus predecesores, los CRBN, hasta el punto de establecer un nuevo referente en musicalidad. Un producto, que, cierto, no está al alcance de todo el mundo, y que apabulla por el cuidado casi enfermizo puesto en la selección de los elementos y materiales que lo constituyen.

 

Auriculares electrostáticos: si el precio no importa, el no va más

Pese a ciertas incomodidades en el ámbito práctico (básicamente la necesidad de disponer de una electrónica dedicada a “energizar” los paneles encargados de generar el sonido), los auriculares electrostáticos siguen figurando entre las aspiraciones de no pocos aficionados que buscan la perfección sonora, una categoría a la que en los últimos años se han añadido los modelos equipados con transductores magnéticos planos, alias “planar”, quizás un poco menos transparentes en términos absolutos, aunque mucho más fáciles de manejar. Volviendo a los auriculares electrostáticos, hay que saber que la idea en que se basan es idéntica a la de las cajas acústicas homónimas, caso de las legendarias realizaciones de la estadounidense MartinLogan: utilizar campos eléctricos de alta tensión con el objetivo de mover una lámina plana y ultraligera de plástico que desplaza aire.

Audeze CRBN2

Las cajas acústicas requieren paneles de gran superficie y tensiones eléctricas elevadas, mientras que los cascos se contentan con valores muy inferiores en ambos parámetros, del orden de 500 voltios de corriente continua y que, por tanto, requieren una electrónica de excitación apropiada. En la práctica, la idea de base es conseguir una configuración que se aproveche de las ventajas aportadas por principios ya consolidados evitando sus inconvenientes. Durante décadas esto no ha sido posible, salvo en unas pocas excepciones, porque la ingeniería implicada no estaba suficientemente desarrollada, una situación que ahora, propulsada por la explosión del consumo de auriculares, ha cambiado. Aun así, lo que no ha cambiado es que los de tipo electrostático concebidos sin compromiso proporcionan lo último en definición y transparencia, al tiempo que los progresos incorporados en la construcción de los diafragmas han conseguido romper la que durante mucho tiempo había sido su principal limitación: la extensión y la pegada de los graves.

 

CRBN2: tecnología de otra galaxia para cautivar con una musicalidad única

El liderazgo indiscutible de la californiana Audeze en transductores “planar” en miniatura le ha permitido ir más allá en la búsqueda de la musicalidad absoluta en la intimidad, al trasladar su experiencia al ecosistema electrostático, siendo el resultado los sensacionales CRBN2, de tipo circumaural y equipados con paneles basados en el citado principio, al tiempo que pioneros en el uso de soluciones tan rompedoras como la innovadora SLAM (“Symmetric Linear Acoustic Modulator” o Modulador Acústico Lineal Simétrico). Pendiente de patente, esta imaginativa solución de ingeniería proporciona un nivel de transparencia y una respuesta en graves sin precedentes en audio personal, ofreciendo al usuario una experiencia profundamente táctil y envolvente. Los CRBN2 también representan un sustancial salto hacia delante de Audeze, inaugurada con los reputados CRBN, encontrándose en su núcleo la segunda generación del exclusivo transductor electrostático de nanotubos de carbono de la firma estadounidense, que ha sido meticulosamente remodelado a fin de exhibir una fidelidad sonora excepcional.

Audeze CRBN2

Continuando con el SLAM, cuya relevancia en las prestaciones de esta extraordinaria propuesta es fundamental, se trata de un sistema acústico afinado con la finalidad de realzar frecuencias bajas seleccionadas, al tiempo que incrementa linealidad en la respuesta en fase, obteniéndose una respuesta en las octavas inferiores del espectro natural y visceral absolutamente inigualable por ningún otro modelo electrostático del mercado. Este avance conlleva asimismo una imagen estereofónica increíblemente realista y una estructuración de la escena sonora que sitúa la interpretación reproducida justo en la sala de escucha con el usuario. Señalemos asimismo que, como corresponde a un producto de este nivel, los CRBN2 son ensamblados a mano y probados (en California) de uno en uno por especialistas en tecnología electrostática, asegurándose de este modo unos estándares de calidad sin precedentes. Sobra decir que los Audeze incluyen, en línea con la filosofía de la marca, materiales de primera calidad, como por ejemplo los cascos fabricados en magnesio, acero inoxidable y acetato de polímero, las suntuosas almohadillas de cuero y la cinta de suspensión de la diadema, con el objetivo de asegurar una comodidad de auténtico lujo durante horas y horas de escucha. En este sentido, hay que reconocer que, gracias a un peso de sólo 480 gramos inteligentemente distribuidos, el concepto de auricular electrostático garantiza comodidad y uso a largo plazo.

Audeze CRBN2

En paralelo, los CRBN2 son compatibles con la práctica totalidad de amplificadores electrostáticos con polarización de 580 voltios de corriente continua (conocida coloquialmente como “Stax Pro Bias”) disponibles en el mercado, aportando versatilidad extra a los entusiastas del audio que ya tienen uno en casa. No se puede entender la existencia de un componente de audio tan elaborado sin conocer la historia de innovación permanente de Audeze. Al respecto hay que recordar que la gama CRBN se originó a partir de un proyecto desarrollado conjuntamente con el profesor Mark S. Cohen y su equipo de la Facultad de Medicina de la UCLA (EE.UU.) para crear auriculares destinados a ser usados en máquinas de resonancia magnética. Los potentes campos magnéticos que hay en esos complejos aparatos requerían un transductor no ferroso muy concreto, que se plasmó en un sofisticado panel electrostático basado en una película de nanotubos de carbono que ha sido adaptado y perfeccionada en los CRBN2.

 

Un sonido que raya la perfección

Todo, absolutamente todo, incluso lo que no se ve (el cable de conexión de cobre OCC monocristalino, por ejemplo), de estos cascos fascina cuando los tenemos en nuestras manos. Aun así, el distinguido aspecto físico de los Audeze queda literalmente empequeñecida cuando la música entra en juego, en este caso vía reproductor de música en red HiFi ROSE RS150B y “energizador” Trilogy H1.

hifi rose rs150b

Los CRBN2 no son especialmente ligeros, aunque, al igual que el grueso de las referencias “planar” del catálogo de Audeze, sus 480 gramos están tan bien repartidos que apenas se notan. Por el contrario, sí se nota, y mucho, la combinación de transparencia, vitalidad y humanidad en lo que escuchamos, reforzada por una dimensión espacial verdaderamente holográfica que en cierto modo desafía al propio concepto de auricular estereofónico propulsándolo a un eslabón superior. No hay ninguna gama de frecuencias que sea desfavorecida ni tampoco ninguna que sobresalga: voces e instrumentos son tratados con un rigor extremo, en la plenitud de su riqueza de detalles armónicos, dinámicos y espaciales, a mayor gloria de la música.