Astell&Kern SP1000

30 de Junio de 2017 Sarte

Audio portátil definitivo para quienes sólo aceptan la perfección

Respuesta en frecuencia de 10-70.000 Hz +/-0’67 dB en modo balanceado, relación señal/ruido de 122 dB en modo balanceado y separación entre canales de 143 dB, también en modo balanceado. Incluso el más “antitecnológico” de los entusiastas de la reproducción sonora sin compromiso quedará anonadado ante tamaños registros.

Pues se quedará corto porque, como su nombre sugiere, el A&ultima SP1000 es poco menos que la consumación de una apuesta por la excelencia tecnológica al más alto nivel para poner a punto una fuente de audio portátil comparable –si no superior- a muchos diseños de sobremesa. Todo ello con el “plus” de un diseño industrial más que seductor, una calidad constructiva de ensueño y una manejabilidad tan potente como inteligente, que confirma el liderazgo indiscutido de Astell&Kern en el reñido mercado de los reproductores portátiles de alta resolución. Una joya en todos los sentidos.

 

Un procesador de 8 núcleos para lo último en audio portátil

La tecnología digital aplicada a la reproducción del sonido ha llegado hasta un punto tal de sofisticación y disponibilidad, que ahora mismo es, técnicamente hablando, bastante fácil poner a punto un reproductor portátil con unas prestaciones de gran nivel. Especificamos lo de portátil porque en el segmento de mercado del audio digital de sobremesa hace ya muchos años que los aficionados exigentes tienen a su alcance fuentes extraordinariamente musicales a precios competitivos… valgan los lectores de CD/SACD y los “streamers” Marantz de última generación para corroborarlo.

Pero disfrutar de esta misma calidad sonora o superior  a partir de un reproductor que podamos llevar en el bolsillo de nuestra chaqueta ya es harina de otro costal. O lo era hasta que el gigante surcoreano iRiver decidió poner a punto una división para los amantes de la excelencia que lo ha revolucionado todo en el ámbito de lo que algunos llaman “Alta Fidelidad móvil”: Astell&Kern. Hablamos de un “pack” que abarca desde el cuidado en los materiales y la elección de los componentes, hasta una tecnología exclusiva que lo “integra” todo para ofrecer unas prestaciones sonoras absolutamente inimaginables en productos de esta clase.

Que tal receta ha tenido éxito no se puede negar, hasta el punto de que no son pocos los usuarios que consideran que cualquiera de los modelos que configuran el actual catálogo de Astell&Kern podría desempeñar el papel de fuente principal en un sistema de Alta Fidelidad de muy alto nivel. De hecho, incluso de indiscutible referencia si optamos por el AK380 o el novísimo A&ultima SP1000, una máquina que, una vez más, merece el “status” de objeto de deseo como consecuencia de la combinación única de perfeccionismo que exhibe a todos los niveles. Astell&Kern define su nueva creación como “el mejor reproductor portátil del mundo”, especificando a la vez que es un producto nacido del rediseño en profundidad de todo lo hecho hasta ahora por la marca.

Destaca de inmediato la estilizada –minimalista y lujosa a la vez- estética industrial del aparato, con un robusto cuerpo que puede estar construido bien en acero inoxidable bien en cobre. Y también una espectacular pantalla táctil de 5 pulgadas sin marco con una definición de nada menos que 720x1.280 píxeles, que lleva a un nuevo nivel de excelsitud la interactividad con el usuario. A destacar asimismo otro clásico de Astell&Kern: la rueda giratoria multifunción, que en el A&ultima SP1000 exhibe un rompedor diseño estriado fácilmente asimilable a una piedra preciosa.

Pero no es esto lo que nos ha impresionado de la nueva joya de Astell&Kern, porque los ingenieros de la firma surcoreana, conscientes de que un producto de esta categoría es por encima de todo un sistema con varios bloques que deben estar perfectamente armonizados, lo han equipado nada menos que con un microprocesador de 8 núcleos. Sí, ocho núcleos para una máquina que en principio está destinada a reproducir música en movimiento, un dato que permite hacerse una idea del purismo y el perfeccionismo que la han hecho posible.

Porque no hay que perder de vista que la esencia del A&ultima SP1000 es una plataforma propia que permite gestionar en tiempo real un amplio abanico de operaciones relacionadas con ficheros de audio muy sofisticados. Es precisamente esa componente “operacional” una de las principales mejoras aportadas por el nuevo Astell&Kern, ya que la incorporación del “superprocesador” antes citado permite mejorar parámetros como el tiempo de arranque, la velocidad de transferencia de los archivos digitales y, por supuesto, los cálculos inherentes al tratamiento de los mismos, amén de la elegancia con que la interfaz de usuario ejecuta las diferentes funciones.

A efectos ya más “prácticos”, en el sentido “audiófilo” del término, del A&ultima SP1000 hay que destacar la muy cuidada sección de conversión D/A que incorpora, basada, al igual que el modelo AK380, en el uso de una arquitectura con dos “chips” de ultimísima generación firmados por la japonesa AKM, concretamente el modelo AK4497EQ.

A esto se suma una circuitería de sincronismo con una tasa de “jitter” extremadamente baja (30 pisosegundos de valor medio; 0’2 picosegundos en lo que respecta a la señal de referencia). También impresiona la presencia de conectividad USB Tipo C de última generación, con una velocidad de transferencia tal, que incluso la reproducción de grabaciones con la máxima resolución permitida por el aparato (PCM hasta 32 bits/384 kHz y DSD hasta DSD256) se ejecuta de modo virtualmente instantáneo. Más aún, la compatibilidad con el protocolo USB 3.0 hace que la velocidad de transferencia de datos sea dos veces más alta que la de otros modelos de la propia Astell&Kern.

En definitiva, el A&ultima SP1000 aporta mejoras sustanciales a todos los niveles pese a que sus predecesores brillaban –y siguen haciéndolo- con luz propia en los aspectos más directamente relacionados con el sonido.

 

Un sonido prodigiosamente natural

Al igual que sucede con un teléfono móvil de alta gama o, ya más en nuestro particular universo, con un videoproyector o una electrónica destinada al Cine en Casa, las diferencias existentes entre un modelo y el precedente pueden ser más o menos notables. Pero si comparamos un diseño de referencia reciente –caso del A&ultima SP1000- con su equivalente de hace dos o tres años, tales diferencias pueden llegar a ser abismales, y además en parámetros muy distintos.

Esta es la primera percepción que tenemos cuando escuchamos el nuevo número uno de Astell&Kern en compañía de unos auriculares Sonorous VIII de la japonesa Final. Y no crean que tal sensación la hemos tenido escuchando música clásica grabada en DSD256, sino partiendo de “modestas” –pero con tomas de sonido impecables- grabaciones de calidad CD y PCM a 24 bits/96 kHz. Impresiona en particular la fluidez con que funciona la interfaz de usuario, destacando las “enormes” dimensiones de la pantalla de visualización y lo bien que van las estrías del control de volumen para ajustarlo con gran precisión utilizando un solo dedo. Pero, insistimos, la fantástica parte formal del A&ultima SP1000 es agua de borrajas cuando entran la ecuación parámetros como la calidez, la transparencia y la dinámica… ¡incluso la espacialidad! Porque en compañía de la reconocida –única en los diseños de su clase- calidez sonora de los Sonorous VIII, el Astell&Kern deslumbra al más exigente, una percepción que se mantiene intacta cuando pasamos al “modo sobremesa” y que nos permite afirmar que, una vez más, la marca surcoreana se ha superado a sí misma.

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