Astell&Kern AK380 a prueba

26 de Septiembre de 2015 Sarte

AK380: La joya suprema del audio portátil

Absolutamente fabuloso. Una pequeña obra de arte. Y, por encima de todo, la respuesta definitiva -¡y afirmativa!- a la pregunta de si es posible trasladar la filosofía del audio High End sin compromiso a un dispositivo portátil.

El Astell&Kern AK380 es en cierto modo la evolución lógica de una manera de hacer que está cosechando éxito tras éxito, por lo que su alucinante diseño y sus todavía más alucinantes prestaciones no nos han cogido por sorpresa. Aún así, estamos ante el mejor componente de audio portátil jamás creado, hasta el punto de que sólo en musicalidad barre literalmente a muchas fuentes digitales que en su momento fueron consideradas poco menos que de referencia.

 

Un aura de deseabilidad extrema, irresistible

Intentamos rehuir la tentación de encabezar este Blog con un título del tipo “Astell&Kern se supera a sí misma”, pero la verdad es que le hubiese encajado como un guante porque cuando ya teníamos perfectamente asentado en nuestras mentes que el modelo AK240 (ahora superado por su versión “SS”) era el “non plus ultra” en materia de reproductores portátiles de audio, la llegada del AK380 nos ha dejado descolocados por sus aportaciones a un tipo de producto teóricamente situado fuera de la órbita del High End más extremo.

“The evolution of a masterpiece”: así presenta Astell&Kern al AK380 en su página web. Y, sí, dejando aparte la estética, que en nuestra opinión es completamente rompedora, hay que reconocer que en el ámbito tecnológico los ingenieros de la marca surcoreana se han empleado a fondo para conseguir el “más difícil todavía”. Pero lo han hecho, como en todas y cada una de sus realizaciones, aplicando una operativa extremadamente racional. El resultado es un producto radicalmente alejado de la “Hi-Fi vudú” por cuanto ha sido concebido con la complicidad y la ayuda directa de ingenieros de grabación de renombre. ¿Por qué ingenieros de grabación? Pues para crear un dispositivo verdaderamente portátil con las dimensiones de un “smartphone” de gama alta capaz de ofrecer prestaciones –sonoras, de potencia, de uso- de nivel profesional. Por otro lado, el AK380 incorpora innovaciones de auténtico postín, es decir, que influyen de modo tangible tanto en sus prestaciones sonoras como en su manejabilidad, lo que significa que el aparato logra una especie de cuadratura del círculo perfecta al combinar alta tecnología con alta flexibilidad de uso, musicalidad excepcional y una estética que lo convierte en un genuino objeto de deseo. Entrando ya en la descripción del AK380, a la vista de nuestras reflexiones anteriores, no podemos decir otra cosa que es un excepcional producto que lleva hasta cotas de excelencia nunca vistas las posibilidades sonoras de las realizaciones de su clase.

Diseñado, como decíamos anteriormente, partiendo de criterios muy profesionales, el AK380 combina una extraordinaria sofisticación técnica con una construcción y unos acabados dignos de un producto de lujo. Prodigioso en lo que hace referencia a sus posibilidades, el AK380 destaca en primer lugar por su capacidad para procesar bit a bit señales con resolución nativa de 32 bits y frecuencia de muestreo de hasta 384 kHz, para lo que combina una refinada circuitería de audio con convertidores D/A de 32 bits de alta precisión. Aquí encontramos ya un elemento diferenciador, nos atreveríamos a decir que fundamental, del Astell&Kern: el tratamiento directo de señales de 32 bits, es decir, sin reducir su cuantificación a 24 bits vía convertidor de frecuencias de muestreo (SRC) y, por lo tanto, sin  modificar su integridad, que es la solución utilizada de manera generalizada por la mayoría de fabricantes. Sobra decir que la compatibilidad con los archivos DSD también está garantizada.

Además, en la sección digital del AK380 hay otro elemento que marca la diferencia: el uso, por vez primera en un producto de su clase, de un reloj de sincronismo basado en cristal de cuarzo controlado por tensión (VCXO) y con un nivel de “jitter” de 200 femtosegundos, es decir, 0’2 picosegundos, lo que permite reproducir las señales de audio con un realismo y un nivel de refinamiento comparables a los de las mejores fuentes digitales del momento.

Para entendernos, estamos hablando de un reproductor portátil capaz de ofrecer unos niveles de precisión en la gestión íntima de las señales digitales comparable a la de, por ejemplo, un lector Esoteric de última generación. Sin duda, un logro incontestable por cuanto se trata de una mejora que afecta directamente a uno de los elementos esenciales a la hora de marcar diferencias en la reproducción de señales codificadas digitalmente. El AK380 también incorpora un ecualizador paramétrico (PEQ) de 20 bandas asistido por DSP en vez de los menos precisos ecualizadores gráficos (GEQ) de sus hermanos pequeños, con el fin de que el usuario ajuste las características del sonido a sus preferencias.

A su vez, una sofisticada construcción en duraluminio de grado aeroespacial con un botón metálico sensible a la presión para acceder al menú principal (“Home”) aporta una sensación de exclusividad única. Compatible Bluetooth v.4.0, el AK380 también puede conectarse a redes DLNA por vía inalámbrica (v1.0) mediante la exclusiva AK Connect App, lo que le permite reproducir archivos de música procedentes de una unidad NAS o un ordenador PC o Mac, escuchar música por “streaming” desde un teléfono móvil/tableta o incluso descargar contenidos de audio desde cualquier producto de Astell&Kern. Todo ello se completa con una construcción de la que se desprende una minuciosa combinación de materiales en la que se palpa una sintonía perfecta entre forma y función. En concreto, en el Astell&Kern AK380 tenemos metal y fibra de carbono (con un peso total de 230 gramos), a lo que se suma una lujosa funda de piel hecha a medida que le proporciona el toque de distinción definitivo.

 

Un sonido de otra dimensión

A falta de disponer de grabaciones de 32 bits/384 kHz nativas (aunque en ello estamos), evaluamos el AK380 escuchando varias grabaciones en alta resolución (24 bits con cuantificación a 96 y 192 kHz, ya que el ecualizador paramétrico no funciona con señales PCM muestreadas a más de 192 kHz ni DSD) a través de unos auriculares intra-aurales Final Piano Forte X. También podría ser un modelo de tipo circumaural de las gamas Sonorous o Pandora de la misma marca, la circuitería de salida del AK380 lo soportaría sin problemas, pero optamos por los Piano Forte como consecuencia de su carácter absolutamente único. La verdad es que el Astell&Kern destila excelsitud sonora por los cuatro costados con el plus de una “usabilidad” fuera de lo común gracias a la ergonomía de su diseño (rueda lateral, pantalla táctil).

Valorar de forma rigurosa una fuente digital es harto difícil, pero con el AK380 sucede algo con lo que nos hemos topado en muy pocas ocasiones: que las gamas media y alta exhiben riqueza y humanidad a la manera analógica, mientras que los graves se extienden hacia esa zona extrema del espectro a la que solamente llegan los mejores giradiscos. Hay presencia, hay espaciosidad –la especial geometría de los Piano Forte X hace maravillas al respecto- y hay un realismo impregnado de magia que seduce irremisiblemente. Todo está comedido y a la vez no hay límites; las exageraciones y los efectismos son educadamente despreciados y la sensación de “agradabilidad” de la música es tal que el AK380 ofrece una invitación permanente a dejarse llevar durante horas y horas por las grabaciones más comprometidas. En suma, una maravilla total y  absoluta que resolverá definitivamente la búsqueda de la perfección sonora en versión portátil, eso sí, a quienes puedan permitírsela. Más información >>>>>>
 

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