Hacía mucho tiempo que la muy veterana Wharfedale no se empleaba tan a fondo en una colección de subwoofers tan estudiada como la flamante NOVA, ideada no sólo para reproducir las frecuencias inferiores de música y películas, sino para hacerlo como complemento de las diferentes gamas de cajas acústicas que conforman su vasto catálogo, sin duda uno de los más completos actualmente disponibles en el mercado mundial.

Dada a conocer con el lema “Powerful Bass, Refined for Modern Living”, que podría traducirse como “Graves Potentes, Adaptados el Estilo de Vida Moderno”, la NOVA está formada por cuatro referencias, todos ellos activos y basados en el esquema activo/pasivo, destinados a los entusiastas de la Alta Fidelidad y el Cine en Casa que buscan lo máximo en prestaciones al mejor precio, con el añadido de un diseño contemporáneo que se adapte sin fisuras a toda clase de espacios residenciales. Buque insignia de la serie y protagonista de este Blog, el NOVA 15 (al que siguen el NOVA 12, el NOVA 10 y el NOVA 8) es una elegante y relativamente compacta caja acústica de subgraves que a la polivalencia mencionada suma una característica que ya hemos apuntado al principio y la hace aún más atractiva: una concepción encaminada a garantizar un maridaje sin costuras con los numerosos sistemas de altavoces comercializados actualmente por Wharfedale.

En lo puramente tecnológico, la presencia de un transductor activo respaldado por un refinado amplificador de gran potencia y uno pasivo de 380 mm cada uno asegura un punto de corte a -6 dB en 28 Hz y, en principio, la capacidad para provocar sensaciones literalmente viscerales y, más importante aún, hacerlo sin descontrol ni exageraciones de ningún tipo, léase priorizando siempre lo cualitativo sobre lo cuantitativo.
¿Por qué el sistema activo/pasivo?
Periódicamente hemos explicado en este espacio las diferentes soluciones que en el ámbito acústico están detrás de los subwoofers existentes en el mercado, ya sean activos (autoamplificados) o pasivos: la suspensión acústica, que requiere el uso de un recinto completamente sellado, el bass-reflex con su correspondiente tubo y puerto del mismo nombre y el activo/pasivo, una variante del segundo en la que el puerto de salida es sustituido por un altavoz pasivo, es decir, no excitado eléctricamente.

Puesto que el presente Blog está dedicado a un producto que utiliza el tercero de los esquemas apuntados, la pregunta clave es: ¿qué aporta? De entrada, al sustituirse un tubo por un altavoz, parece lógico pensar que el principio de funcionamiento activo/pasivo será superior en prestaciones, por lo menos en algunas. Porque, a partir de un determinado límite, un altavoz, incluso si carece de motor magnético, constituye una solución más elaborada que un puerto bass-reflex, aunque siempre habrá excepciones.

Lo que parece innegable es que aprovechar la onda posterior de un transductor activo para que mueva el diafragma de uno pasivo, a fin de expandir graves, es globalmente muy elegante (salvo que el citado dispositivo esté situado en la zona posterior y nuestro subwoofer vaya a estar adosado a una pared), empezando por la linealidad (extensión, baja distorsión) de la curva de respuesta obtenida y su correcta gestión, aspectos ambos en los que su comportamiento resulta más asimilable al de un subwoofer con caja sellada. ¿Inconvenientes? Básicamente los que caracterizan los altavoces montados en una cámara totalmente cerrada: menor sensibilidad y, por tanto, exigencia de más vatios para conseguir una determinada intensidad sonora (léase decibelios).
Una versatilidad extrema vinculada en todo momento a la musicalidad
Con una concepción basada, como acabamos de apuntar, en la configuración activo/pasivo, el NOVA 15 es un subwoofer que pone el foco en el equilibrio, las texturas y la precisión por encima de unos graves exagerados y/o imprecisos, lo que significa que cada elemento de su diseño ha sido desarrollado para producir unos graves naturales, impactantes y emocionalmente cautivadores en aplicaciones de música y cine por igual. Una meta cuya consecución obligó al prestigioso equipo de ingenieros acústicos de Wharfedale a poner a punto transductores activos capaces de realizar grandes desplazamientos sin distorsión, altavoces pasivos (Radiadores de Graves Auxiliares o ABR’s) a juego y recintos con una arquitectura cuidadosamente afinada.

En el caso de los primeros, el NOVA 15 recurre a un cono de papel ligero de 381 mm, tratado con un revestimiento elaborado por la compañía británica, que incrementa la rigidez y mejora la absorción sin tener que introducir masa superflua, siendo el resultado un movimiento pistónico virtualmente perfecto a volúmenes muy elevados, al tiempo que se reducen los modos de ruptura no deseados y se preserva la claridad durante la reproducción de pasajes sonoros con graves particularmente exigentes. Combinado con una suspensión periférica sobredimensionada, un motor magnético equipado con bobinas móviles de gran diámetro y disipación térmica optimizada y una suspensión interna que asegura una linealidad de movimiento óptima, el citado transductor permite generar niveles de presión sonora más altos (máximo de 110 dB a 40 Hz, un registro excepcional para un subwoofer tan asequible) y restituir picos explosivos con mayor autoridad, sentido de la escala y realismo dinámico.

Los ingenieros de Wharfedale han añadido asimismo a este avanzado altavoz un anillo de cortocircuito en el interior de la estructura del motor, a fin de estabilizar el campo magnético de este último, realzando adicionalmente la respuesta a los transitorios y minimizando la distorsión. Igual esmero se ha puesto en el transductor pasivo, de emisión inferior e idénticas dimensiones que el activo, que extiende la respuesta en graves sin utilizar un puerto bass-reflex convencional, a la vez que incluye sintonización por masa adaptada teniendo en cuenta el volumen interno, el diámetro del altavoz, la configuración del amplificador y la carga acústica.

Huelga decir que la parte eléctrica del NOVA 15 está muy cuidada, materializándose en una plataforma de amplificación en Clase D de alta potencia (360 vatios continuos y 770 vatios de pico) y elevada capacidad de entrega de corriente, que aúna eficiencia, velocidad de respuesta y “agarre” de las frecuencias bajas, parámetros cuya precisa dosificación en función de los requerimientos de cada aplicación es garantizada por una sofisticada ecualización dinámica gobernada por DSP (Procesado Digital de Señal) y una generosa dotación de ajustes. La guinda del NOVA 15 la pone una caja de resonancia regulada que destaca por su soberbia neutralidad acústica y una robusta conectividad (con tomas de Nivel Alto y de Línea) que facilita su integración sin fisuras en los espacios y conjuntos más variados.
Unos bajos “redondos” que jamás provocan fatiga
Probamos el subwoofer de Wharfedale en un equipo estereofónico compuesto por una pareja de monitores Aura 1 de la misma marca montados sobre sus soportes de suelo dedicados, un amplificador integrado Musical Fidelity A1, un giradiscos Pro-Ject Debut Reference 10 con cápsula Pro-Ject Pick it PRO Balanced preajustada en fábrica y un reproductor de música en red Audiolab 9000N. El cableado, In-Akustik en su totalidad. A pesar de que la unidad del NOVA 15 evaluada acaba literalmente de salir del embalaje, nos impacta la suavidad/calidez de su sonido, con una reproducción pletórica de naturalidad en el caso del contrabajo y extraordinariamente contundente cuando pasamos a su homólogo eléctrico.

Más impresionante aún en un subwoofer equipado con transductores de 15 pulgadas es el dominio absoluto exhibido durante la restitución, a niveles de presión sonora considerables, de piezas musicales interpretadas por múltiples instrumentos. En paralelo, la extensión de los subgraves propiamente dichos se hace notar con intensidad, pero sin esa sensación de que se estuviese forzando nada que a la postre acaba siendo una fuente de distorsión altamente destructiva. En este sentido, no se puede negar que los reglajes disponibles ayudan, y mucho… reglajes clásicos, pero efectivos y que hacen que podamos decir del NOVA 15 que es el mejor de los productos de su clase “contemporáneos” reubricados por Wharfedale.