El éxito del amplificador integrado con DAC X430 y del reproductor de discos compactos Q430 de la japonesa Michi no sólo puso los cimientos para una nueva propuesta visualmente rompedora, sino también para potenciar el acceso a la reconocida excelencia de Michi, la renovada división de élite de la veterana firma Rotel. La marca japonesa pasa por ser uno los nombres más respetados de la historia de la Alta Fidelidad y uno de los “padres” indiscutibles de lo que se conoce como audio High End asequible.

Englobadas en una gama bautizada como Michi Prestige, a las dos electrónicas mencionadas se les acaban de sumar otras dos que son precisamente los protagonistas del presente Blog: el preamplificador con DAC incorporado P430 y la etapa de potencia estereofónica S430. Dos productos que comparten la distinguida identidad visual de sus compañeros, y, por supuesto, la calidad de fabricación y la obsesión por el uso de componentes minuciosamente seleccionados por sus virtudes musicales.

El resultado es un conjunto que, sin renunciar a un “alma” eminentemente clásica, ofrece funcionalidades muy demandadas hoy en día como consecuencia del auge de la “Hi-Res” de Internet, y las complementa con una conectividad que marida el rigor audiófilo con la practicidad aportada por los formatos HDMI y Bluetooth, siempre en el contexto de una concepción en la que la búsqueda de la máxima transparencia y el “músculo” en abundancia son innegociables.
La solvencia de los sistemas formados por componentes separados
En este mismo espacio hemos defendido en numerosas ocasiones que un amplificador integrado bien concebido puede competir sin reservas con un conjunto formado por preamplificador y etapa de potencia separados. Ahora bien, cuando el presupuesto y/o el espacio disponible no son prioritarios, es decir, si la excelencia en los resultados tangibles es el único parámetro que importa, la superioridad inherente a las electrónicas especializadas en misiones muy concretas impone su ley.

¿Por qué? En el caso del preamplificador, lo que tenemos es un aparato en el que cada uno de sus circuitos están concebidos para tratar un tipo específico de señales, léase las de nivel de línea procedentes de fuentes tales como un reproductor de música en red o un lector de discos ópticos, y/o las de nivel sensiblemente menor enviadas por un giradiscos (¡amplitud mínima si la cápsula es de bobina móvil de baja salida). Esto hace que los elementos empleados satisfagan estrictamente unos valores y unas tolerancias pensados para obtener unas características óptimas en sus particulares coordenadas de funcionamiento, poniendo la guinda el uso de trayectos lo más cortos posible y un bloque de alimentación en consonancia, cuya prioridad absoluta será armonizar un ruido de fondo lo más bajo posible con una estabilidad en el suministro y una capacidad dinámica máximas.

Idéntica filosofía se aplicará en la concepción del dispositivo encargado de magnificar el valor de la forma de onda “procesada” por el preamplificador (la etapa de potencia), para que pueda excitar con holgura las cajas acústicas de nuestro equipo. Aquí el factor músculo (transistores, válvulas de vacío, alimentación) lleva la voz cantante, aunque sin que ello comporte en ningún momento renunciar a cualidades como el ruido de fondo ultrabajo y/o los trayectos ultracortos. Si a ello le incorporamos chasis diferentes para cada uno de los aparatos descritos, parece lógico pensar que el resultado final se verá beneficiado, aunque con el lógico peaje en términos económicos.
Michi Prestige: un conjunto previo/etapa Michi por encima de todo

En su corazón encontramos asimismo un “chip” de conversión D/A de 8 canales ESS SABRE ES9028PRO compatible con archivos PCM hasta 32 bits/384 kHz y DSD hasta DSD256, respaldado por un sistema de sincronismo avanzado y una topología de reducción del “jitter” dedicada, que mejoran la linealidad y la coherencia del sonido. Muy cuidada está igualmente la conectividad. En el ámbito digital, tenemos tres entradas coaxiales y tres ópticas, una entrada PC-USB, Bluetooth compatible aptX HD/AAC y una toma HDMI eARC para agilizar la integración del sonido de un televisor. A ello hay que sumar entradas analógicas de línea balanceadas (1) y no balanceadas (3), una entrada de fono para cápsulas de imán móvil (MM), así como salidas analógicas de línea balanceadas, no balanceadas y para subwoofer (2 monofónicas) y salidas digitales (coaxial y óptica).

El P430 se completa con la homologación Roon Tested, al tiempo que sus compactas dimensiones y su elegancia visual multiplican sus opciones de ubicación. En lo que concierne a la S430, hay que subrayar en primer lugar que suministra una potencia continua de 230 vatios por canal sobre 8 ohmios o de 390 vatios por canal sobre 4 ohmios, aportando el músculo y la dinámica necesarios para atacar con autoridad incluso sistemas de altavoces “difíciles”. En el corazón de este atractivo amplificador figura una opulenta fuente de alimentación lineal de alta corriente, construida en torno a un transformador toroidal sobredimensionado de fabricación propia y un generoso banco de condensadores.

Entradas analógicas balanceadas y no balanceadas aseguran una conexión flexible y de bajo ruido a preamplificadores y fuentes de alta calidad, mientras que dos juegos de terminales de conexión a cajas acústicas garantizan una fijación segura de los cables y permiten el bicableado. Por su parte, la posibilidad de activación y desactivación por señal de disparo de 12 V asegura una integración idónea en configuraciones "custom". El elegante chasis de aluminio de la S430, su robusta estructura y su refinada estética reflejan la disciplina de la ingeniería que se esconde en su interior. Una pantalla de visualización TFT reconfigurable situada en el panel frontal aporta fascinación visual sin distracciones.
Nervio, precisión tonal, delicadeza y polivalencia extraordinarios
Probamos los dos Michi Prestige en compañía de su reproductor de discos compactos a juego, el Q430, un streamer HiFi ROSE RS151 y un giradiscos Pro-Ject RPM 9 Carbon con cápsula de imán móvil 2MR Black y cableado Transparent MusicLink y Plus de 6ª Generación. La primera sensación que desprende la presentación sonora del dúo previo/etapa evaluado es de frescura y autoridad magníficamente dosificadas, con una dinámica brutal en digital y una rica sedosidad en analógico.

Percibimos de inmediato que los orgullosos creadores del más que contrastado “Concepto de Diseño Equilibrado” están detrás de unos productos que sienten igual de a gusto con una sinfonía de Beethoven, Rosalía, un cuarteto de cuerda, rock duro y sinfónico o una “big band”. De ahí que la precisión tonal esté permanentemente al mando, a la vez que brillantemente respaldada por una estructuración física de cada escena sonora asimilable a la holografica, característica de la de sistemas concebidos sin compromiso. No se puede negar que las realizaciones que protagonizan el presente Blog son un logro indiscutible en términos no sólo de musicalidad sino también de identidad visual y asequibilidad.