Una propuesta única para preservar el impacto y la naturalidad de los graves
La condición de empresa especializada en subwoofers de REL Acoustics –nacida británica pero integrada en el potente grupo estadounidense Sumiko- hace que cada realización con su firma se convierta automáticamente en un referente dentro de su campo, ya sea para aplicaciones de Alta Fidelidad o Cine en Casa. Así lo refleja la nueva propuesta de la compañía, de nombre G1 MKII y que constituye una versión sustancialmente revisada del G1, a su vez el subwoofer de referencia más vendido en toda la historia de REL Acoustics.

El nuevo modelo conserva el mismo diseño, con los característicos paneles laterales curvados, que su predecesor, en una geometría cuidadosamente desarrollada para cancelar las resonancias internas que es apoyada por una sofisticada estructura de refuerzos internos. Por otro lado, una robusta construcción en madera noble contrachapada de muy alta calidad y elevado grosor contribuye poderosamente a que el G1 MKII soporte con autoridad las elevadas presiones de aire presentes en su interior. A todo ello se suma una lujosa terminación en negro piano obtenida mediante la aplicación de un total de 12 capas de lacado. Otro de los elementos fundamentales del nuevo REL que se mantiene con respecto a su predecesor es el amplificador interno, un diseño de nivel audiófilo y elevada fiabilidad configurado en Clase AB que entrega 600 vatios continuos, pero que en el G1 MKII ha sido mejorado con la inclusión de circuitos limitadores de última generación, que permiten entregar un 40% más de potencia sin compresión.

La verdadera “joya de la corona” del nuevo subwoofer de REL Acoustics es el transductor que incorpora, drásticamente mejorado con respecto al de su predecesor en términos de pegada, con una suspensión más flexible y la capacidad de manejar una mayor dinámica. En concreto, se trata de un opulento diseño con cono de fibra de carbono y tapeta invertida -también de fibra de carbono- de 300 mm de diámetro, cuya rigidez le permite controlar de un modo más eficiente –un 25% más- los modos de ruptura, lo que a su vez facilita el uso de una suspensión con una mayor capacidad de reacción frente a las demandas dinámicas del programa reproducido, siendo capaz de alcanzar un niveles de presión sonora máximo de 112 dB sin apenas distorsión. Todo ello hace que el G1 MKII resulte idóneo tanto para la reproducción de música como de bandas sonoras cinematográficas en sistemas sin compromiso, gracias a una posibilidad de conexión encadenada –“daisy chain”- que permite apilar varias unidades del mismo en lo que REL denomina “Reference Line Array”. Del G1 MKII también hay que destacar su generosa conectividad, con entradas y salidas de nivel alto y LFE (tanto con conector RCA como XLR), así como entradas de Línea y un mando a distancia que permite al usuario controlar de forma rápida y precisa el nivel de salida en función de la conexión elegida, la frecuencia de corte y la fase absoluta.