Celebrando el regreso de la “B-Line” al extenso catálogo de Musical Fidelity, la prestigiosa firma británica acaba de anunciar la introducción en el mercado de un producto nacido para ofrecer a los entusiastas del sonido de alta calidad prestaciones High End a un precio extraordinariamente accesible: el reproductor de discos compactos B1xcd. Al igual que el B1xi, su amplificador integrado a juego, esta nueva fuente digital exhibe un marcado ADN purista en detalles que van desde la construcción enteramente metálica (aluminio) hasta su sofisticado servosistema de control SUOS BlueTiger CD-88, pasando por una sección electrónica en la que brillan con luz propia un subsistema de alimentación con transformador toroidal y un convertidor D/A (DAC) premium de bajo “jitter” (ESS9018Q2M) firmado por la californiana ESS Technology.

El resultado es una realización específicamente optimizada para la transcripción íntegra, es decir “1:1”, del estándar del CD establecido en el “Red Book”. Vale la pena extenderse en el que sin duda es el elemento más relevante del B1xcd, el mencionado BlueTiger CD-88, fruto de la firme convicción de Musical Fidelity en el sentido de que un lector de CD’s es tan bueno como el servocontrol que lo gobierna. Y es que la perfecta lectura de los bits que constituyen el “surco” de un disco compacto es una tarea mucho más completa de lo que puede parecer a primera vista por cuanto pueden aparecer errores en cada etapa, empezando por daños físicos en la superficie de aquél, lecturas incorrectas por parte del bloque óptico o imperfecciones en la transmisión de datos entre éste y el DAC y terminando por vibraciones mecánicas debidas a una ejecución mediocre del chasis.

De ahí que, para llegar a buen puerto, sin que se produzca el más mínimo fallo, la restitución de un disco óptico requiere no sólo un mecanismo de transporte irreprochablemente construido sino también una corrección de errores avanzada y algoritmos predictivos, tareas estas dos últimas que el BlueTiger CD-88 desempeña con un grado de precisión y una fiabilidad muy superiores a las de cualquier otra solución similar existente actualmente en el mercado. La guinda del B1xcd la pone una circuitería analógica de salida, que, en línea con la filosofía de Musical Fidelity, incorpora componentes rigurosamente seleccionados por sus cualidades sonoras. En cuanto a conectividad, se dispone de un juego de salidas analógicas de nivel fijo no balanceadas y de dos salidas digitales (una coaxial y una óptica TosLink).
Musical Fidelity B1xcd
Una muy asequible fuente digital con marcado ADN purista gracias a detalles que van desde la construcción enteramente metálica hasta su sofisticado servosistema de control SUOS BlueTiger CD-88, pasando por una sección electrónica en la que brillan con luz propia un subsistema de alimentación con transformador toroidal y un convertidor D/A premium de bajo “jitter” firmado por la californiana ESS Technology. El resultado es una realización específicamente optimizada para la transcripción perfecta, es decir lo que se conoce como “1:1”, del estándar del disco compacto de audio establecido en el “Red Book”. Vale la pena extenderse en el que sin duda es el componente más relevante del B1xcd, el...