Características Técnicas

  • Cápsula de bobina móvil (MC) de muy altas prestaciones.
  • Cuerpo principal con zona superior de acero inoxidable tratada con PVD.
  • Conjunto de bobinas móviles cuádruple con devanados de plata de alta pureza.
  • Sistema de imanes de última generación.
  • Amortiguamiento mecánico formado por componentes exclusivos de Ortofon.
  • Cantilever de boro.
  • Punta lectora de diamante con perfil Micro Ridge.
  • Tensión de salida de 0’4 mV.
  • Respuesta en frecuencia de 20-20.000 Hz, +/-1 dB
  • Impedancia de Carga Recomendada: mayor que 50 ohmios.
  • Compliancia Dinámica Lateral: 14 um/mN.
  • Fuerza de Apoyo Recomendada: 2 g.
  • Peso: 8’6 g.

Descripción

Nuevo buque insignia de la Serie MC X, la MC X50, comparte los elementos conceptuales y tecnológicos de base que caracterizan a una serie cuya espectacular relación calidad/precio ha roto moldes en el universo de la lectura de vinilos en clave purista, siendo su innovación más distintiva el uso una punta de diamante con perfil Micro Ridge. Gracias a un corte extraordinariamente angosto de la aguja, este refinado transductor asegura una habilidad en el seguimiento del surco del vinilo (“tracking”) y una estabilidad fuera de lo común, al tiempo que una respuesta superior a las frecuencias altas del espectro, una menor distorsión en la exploración interna del surco y una fiabilidad incrementada. En paralelo, la MC X50 se beneficia de las celebradas soluciones de ingeniería propias de la familia a la que pertenece, siendo la primera de ellas un conjunto de bobinas móviles equipadas con devanados de plata de alta pureza, que garantizan una calidad sonora genuinamente High End en la que los detalles de cada grabación son restituidos sin la más mínima interferencia. La MC X50 también brilla por los elementos que constituyen el centro neurálgico de su sistema de amortiguamiento mecánico, desde el cantilever de boro hasta una suspensión de goma específica fabricada en un compuesto de nueva formulación. El resultado es una superior respuesta a los transitorios, una mayor distorsión, y, por supuesto, una distorsión todavía más baja que contribuye a lograr la perfecta transcripción de los microcontrastes armónicos, dinámicos y espaciales que constituyen la esencia de la música.