En sintonía con lo que marca la tradición, la comunidad internacional del audio de excepción fue fiel a su cita con Munich High End, el certamen que desde hace años se ha erigido en el referente mundial dentro de su sector. Celebrado en el centro de exposiciones M.O.C, situado en el nordeste de la capital bávara, y complementado con presentaciones paralelas a puerta cerrada, este magno evento desveló algunas de las que serán las novedades estelares de los próximos meses.
En compañía, por supuesto, con un espectacular despliegue que permitió a los asistentes escuchar equipos, estereofónicos en su inmensa mayoría, de todos los niveles de precio, desde configuraciones básicas hasta otras que sólo están al alcance de unos pocos. Como siempre, el evento duró cuatro días, estando los dos primeros (9 y 10 de mayo) dedicados exclusivamente a los visitantes profesionales y a la prensa especializada y los dos últimos (11 y 12 de mayo) al público en general.
En la edición que acaba de cerrar sus puertas, el lema escogido por la entidad organizadora, la influyente High End Society, fue “Diversity in Audio”, con el objeto de “celebrar la diversidad en la reproducción musical de alta calidad, subrayando la oferta única que se presenta año tras año en esta feria internacional dedicada al audio”.
Un “mix” de tecnologías para todos los gustos
Quizá la manera natural de calibrar esa “diversidad” a la que acabamos de referirnos es viendo con cierta perspectiva la evolución de los soportes, con sus correspondientes fuentes, empleados en las diferentes audiciones. Y, confirmando la tendencia que se viene observando desde hace años, ha quedado claro que los reyes absolutos son el disco de vinilo y el streaming en alta resolución, con permiso de las cintas de carrete abierto, cuya resurrección está en cierto modo lastrada por el elevado precio del “software” disponible.

Por su parte, los soportes digitales físicos siguen manteniendo el apoyo de muchos entusiastas del sonido absoluto, pese a ser cada vez menos utilizados en las demostraciones, mientras que clásicos del certamen High End como son las electrónicas a válvulas mantienen intacta su relevancia. En Múnich hubo diseños nuevos y no tan nuevos, algunos de ellos configurados en sistemas destinados al público en general y otros accesibles a unos pocos, pero que en cierto modo representan esa búsqueda de la perfección, del realismo extremo, en la reproducción de la música.
En línea con la que ha sido nuestra percepción durante los últimos años, el sonido multicanal y el vídeo prácticamente han desaparecido del certamen bávaro, probablemente porque hay escaparates más adecuados (el barcelonés ISE, por ejemplo, es uno de ellos).
Una generosa representación de nuestras marcas
Sarte Audio Élite siempre ha tenido una conexión muy intensa con este evento, al ser muchas de nuestras representadas participantes prácticamente fijas del mismo en su condición de nombres consagrados del audio High End. Pero, en paralelo, se han incorporado otras que en relativamente poco tiempo se han labrado un enorme prestigio entre aficionados y crítica a escala planetaria, y con ellos empezaremos.

Hablamos de las surcoreanas Astell&Kern e Hi-Fi ROSE, ya líderes dentro de sus sectores de actividad por la innovación en lo conceptual, la sofisticación técnica y la excelencia constructiva que caracterizan a cada una de sus creaciones, sin descuidar la elegancia y el buen gusto que desprendían sus respectivos “stands”. Valgan en este sentido el reproductor digital portátil A&ultima SP3000T de la primera de ellas, sin lugar a dudas el actual “Nec Plus Ultra” en “Hi-Res” móvil, y el sensacional procesador digital de audio RD160 de Hi-fi Rose, desarrollado específicamente a fin de complementar el “transporte” de streaming RS130 que vio la luz el año pasado.

De aquí pasamos a la “Headphone Area”, un amplio espacio abierto en el que había una imponente representación de auriculares, un segmento del mercado que continúa al alza en sus distintas categorías, y donde había lo último de Dan Clark Audio, Final y, en este caso en espacios independientes, de Audeze y WiiM, esta última una auténtica revelación por la excepcional relación calidad/precio de sus propuestas. Continuando en la “planta baja”, por decirlo de algún modo, del M.O.C. (“Halle 1, 2, 3 y 4”), llegamos a la que de desde hace unos años es una de las puestas en escena más vistosas de Múnich High End: el amplísimo espacio protagonizado por Pro-Ject y nombres relevantes de su órbita, léase EAT y Musical Fidelity.

¿Qué destacar? En el ámbito de las novedades radicales, la gama de brazos de lectura y, en giradiscos, el distinguido The Classic Reference. En cuanto a electrónicas, las formidables Nu-Vista de última generación firmadas por Musical Fidelity. En los “Halle” estaba igualmente el “stand” de Audio Research, que se complementaba con la presencia de electrónicas de la compañía en conjuntos situados en las salas de los pisos superiores.
Transparent Audio expuso su fabulosa gama Magnum Opus en una elegante maleta complementada por un diagrama de grandes dimensiones, adosado a una de las paredes del correspondiente “stand” en el que se detallaban opciones de configuración de cableado optimizadas en terminos de aplicaciones y equipos. La británica IsoTek fue fiel a su cita muniquesa mostrando sus elaboradas realizaciones, devenidas por méritos propios en una de las mejores opciones a la hora de potenciar las prestaciones de equipos audiovisuales mediante el tratamiento de la crítica señal de red. Pasando a la planta superior, habría que destacar en primer lugar el “hipersistema” protagonizado por cajas acústicas Wilson Audio Chronosonic XVX y electrónicas de la gama superior de D’Agostino Audio Systems.

Una combinación cuyas sesiones de escucha (mayoritariamente con discos de vinilo) registraron, en sintonía con el espíritu de la afición por el audio High End llenos absolutos. En esta ocasión, y coincindiendo con el 50º aniversario de la fundación de Wilson Audio, hubo una novedad muy singular, y además con una poderosa carga emocional: una edición completamente puesta al día de la mítica WATT/Puppy, sin ninguna duda el responsable de que la compañía fundada por el recordado Dave Wilson (y dirigida por su hijo Daryl, que, por cierto, estuvo presente en Múnich) esté en la cúspide del mercado mundial del audio sin compromiso. De Wilson Audio disfrutamos otras unidades de la Chronosonic XVX y las igualmente excelentes Alexia V y Sasha V, estas últimas versiones poderosamente actualizadas de modelos ya existentes.
En los pisos superiores figuraba el “stand” de McIntosh, que este año celebra orgullosamente el 75º aniversario de su fundación, y una sala protagonizada por las elegantísimas cajas acústicas Sonus Faber Stradivari G2. Recordemos que McIntosh y Sonus Faber pertenecen al McIntosh Group, una asociación que se refleja en elementos de ingeniería compartidos cuya máxima expresión se constató por todo lo alto en una espectacular presentación celebrada en un lujoso hotel situado a las afueras del M.O.C. Hablamos del monumental equipo protagonizado por el increíble “pack” de cajas acústicas Suprema (constituido por cuatro bloques) de la compañía de Arcugnano y las etapas de potencia monofónicas (tres bloques cada una) MC2.1KW de su homóloga de Binghamton, que, por cierto, tuvo su puesta de largo durante el pasado CES de Las Vegas (enero de este año).
En el mismo espacio se mostró al completo la nueva “colección” Sonetto G2 de Sonus Faber, sin duda una de las propuestas en relación calidad/precio más acertadas del fabricante transalpino.En Múnich vimos y oímos igualmente lo último de las británicas Quad, LEAK, Mission (con una interesante gama de electrónicas de la que hablaremos en su momento) y Wharfedale, esta última con sesiones conducidas por Peter Comeau, su respetado diseñador.

En cuanto a la suiza Boenicke corroboro que el perfeccionismo helvético existe por algo, brindándonos una de las audiciones más brillantes de este año. En exposición estaba la siempre deslumbrante, en el sentido literal de la palabra, propuesta en giradiscos de la alemana Transrotor, seguida de la de In-Akustik y Primare (que compartían espacio) o Shunyata. Finalmente, Ortofon desveló su flamante serie de cápsulas de imán móvil Concorde Music (puesta al día de un superventas de la compañía danesa), mientras que Vienna Acoustics y Electrocompaniet pusieron en valor sus últimos modelos en combinaciones optimizadas.
Esperamos que esta apretada reseña y el extenso reportaje fotográfico que la acompaña permita a nuestros lectores, amigos y aficionados en general experimentar y disfrutar con un poco de detalle lo que nos ha brindado este Múnich High End 2024.
Añadir nuevo comentario