Nuestra tercera y última crónica muniquesa intentará, como no podía ser de otro modo en un certamen rebosante de novedades y productos excitantes, resumir para todos ustedes lo mejor que hemos podido ver y escuchar relacionado con nuestras representadas.

En primer lugar nos gustaría completar nuestra información del primer día sobre los espléndidos componentes estereofónicos de la nueva gama “Premium 10” de Marantz porque después de haber visto los prototipos expuestos en el pertinente “stand” finalmente logramos asistir a una de las hiperconcurridas y generosas “demos” presentadas por el infatigable y siempre entusiasta “Brand Ambassador” de Marantz:

Ken Ishiwata. Una sala muy espaciosa ha servido, en compañía de una pareja de cajas acústicas realmente espectaculares que, por lo poco que nos han comentado al respecto, fueron diseñadas a medida para Marantz por un “freelance” experto en la materia, para demostrar –mediante la funcionalidad DAC del reproductor SA-10 controlada desde el iPhone de Mr. Ishiwata- las posibilidades de unas electrónicas de las que lo mínimo que podemos decir es que aúnan fuerza y resolución –amén de la calidad constructiva que cabe esperar de dos productos genuinamente nipones fabricados en Japón- en grado sumo. La ecléctica –como acostumbra a ser- selección de música utilizada en la demostración –inaugurada con una contundente pieza de Igor Stravinsky- nos permitió llegar a la previsible conclusión de que, en efecto, cada vez que Marantz lanza al mercado nuevos productos “premium” es porque tiene algo tangible que aportar.

Otra marca que cada año nos sorprende con su capacidad de innovación y, a la vez, el soberbio refinamiento de sus propuestas es la japonesa Final, que después de presentar, en la edición de 2015, sus fabulosos auriculares circumaurales Sonorous VIII y X –para nosotros, y no somos los únicos que lo piensan, el mejor producto de su clase actualmente disponible en el mercado mundial- este año nos han impresionado con un par de propuestas pensadas para los usuarios de auriculares intraaurales: los diminutos y ultraligeros –pesan unos pocos gramos- F7200 por un lago y los increíbles –de hecho, auténticas joyas- Lab 2. De los primeros adelantaremos que utilizan una versión miniaturizada del sistema de transducción “Balanced Armature” de Final y que han sido diseñados para colocarse bien en la entrada del canal auditivo, bien en la parte central del mismo con el fin de optimizar, ajustando la hermeticidad, la respuesta en graves. Y hay más: el cable de conexión es un diseño transparente que en teoría parece haber sido seleccionado más para aportar un toque de lujo y exclusividad que otra cosa. Pues nada más lejos de la realidad, porque al buscar los ingenieros de Final un producto idóneo para reproducir grabaciones en alta resolución, se utiliza el mismo cable que se encarga de las transmisiones de datos internas –hablamos de kilómetros de cables- de uno de los superordenadores más potentes jamás creados: el espectacular “K-Computer”, desarrollado conjuntamente por Fujitsu e Hitachi. Por su parte, el Lab 2 entra ya directamente en la categoría de joya absoluta del audio porque aparte de ser un producto realmente exclusivo, su estructura interna es tan compleja.

Incorpora un ecualizador mecánico- que para su fabricación se ha utilizado una tecnología de impresión 3D por láser tan avanzada que ahora mismo sólo puede ser realizada por una única máquina que, obviamente, está en Japón. Por lo demás, el sonido de los Lab 2 es absolutamente impresionante, con unos graves, una transparencia y unos niveles de presión sonora comparables a los de los mejores diseños circumaurales y supraaurales. Cerramos nuestra crónica de este Múnich High End 2016 – sin dejar de lado novedades de marcas como IsoTek, Electrocompaniet o Primare de las que hablaremos en su momento- destacando el exquisito, por su naturalidad y expresividad, sonido de las formidables MartinLogan Neolith por un lado y las más asequibles, aunque igualmente soberbias, Renaissance de nueva generación de la misma marca. En ambos casos estamos hablando de diseños híbridos con subwoofer electrodinámico en la base y panel electrostático curvilíneo superior, una receta que ha permitido a MartinLogan convertirse en un referente por su longevidad y polivalencia. Volviendo a las joyas compactas, otra de las maravillas de este Munich High End 2016 es el grabador de alta resolución de Astell & Kern, que completa la que en nuestra opinión es la familia de componentes de audio digital portátil más atractiva, sofisticada y musical del mercado. En el mismo –y siempre muy concurrido- stand de esta exquisita firma surcoreana también pudimos escuchar el futurista sistema de audio con conexión a redes AK500 en compañía de una pareja de Sonus Faber Amati Futura: una maravilla, la verdad, por la combinación de diseño, funcionalidad y, por supuesto, calidad sonora que pudimos percibir. Por lo demás, no nos gustaría despedirnos sin destacar la presencia más que notable de cajas acústicas de Wilson Audio –con preferencia para las Alexia y las Sasha 2- en los “stands” de competidores ilustres, entre ellos la española Wadax –que está triunfando en Asia- y que confirma el status de referencia de una marca cuyos diseños son sinónimo de musicalidad al más alto nivel.
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