Sarte Audio Elite en la feria High End de Munich

 

Salvo algunas excepciones, puede decirse que allí estaba todo el mundo tanto en lo que respecta a fabricantes e importadores, como a tiendas y prensa especializada internacional. Muy concentrado en la parte dedicada al sonido en su máxima expresión –y, por tanto, volviendo un poco a sus orígenes pese a la lógica potenciación del vídeo y el Cine en Casa, ya muy maduros y, por ello, teóricamente dignos de formar parte de un evento de esta calibre- el certamen alemán cubrió una vez más las expectativas que en él habían depositado sus organizadores (la poderosa asociación alemana “High End Society”), una noticia que cabe celebrar por todo lo alto por cuanto la crisis económica que está golpeando con tanta fuerza a nuestro país también se deja sentir con mayor o menor intensidad en otros mercados (algunos de ellos mucho más importantes que el nuestro). La realidad fue que tanto la presencia de visitantes como la de empresas superó incluso –aunque por muy poco- la del 2009, a la vez que el número de novedades presentadas estuvo en línea con lo habitual en un sector que siempre ha destacado –sobre todo en Alemania- por su carácter conservador.

Algunos de los productos más relevantes que se dieron a conocer en Munich estuvieron firmados por marcas representadas por Sarte Audio Elite. Productos que fueron presentados bien individualmente, bien en sistemas perfectamente configurados y optimizados, a la vez que algunos de ellos –los menos- se dieron a conocer a puerta cerrada directamente por los fabricantes. Este es el caso de la tercera edición de la celebrada caja acústica Sophia de la prestigiosa Wilson Audio, que añade a la versión 2 de la misma las últimas innovaciones tecnológicas de la legendaria firma estadounidense en elementos tan incluyentes en el sonido final como son la topología del filtro divisor de frecuencias o la composición de los paneles que constituyen el recinto. Al igual que el año pasado con las excepcionales Sasha W/P, las Sophia 3 demostraron que son dignas de la estirpe a la que pertenecen, aportando mejoras perceptibles a una presentación sonora ya de por sí muy depurada. Pero el que sin duda fue el producto más sensacional de los presentados en Munich por nuestras representadas fue el nuevo preamplificador de referencia absoluta de Audio Research: el “Reference Anniversary Edition”. Algunos se preguntarán cómo es posible, después de cuatro décadas de apuesta continuada por la excelencia, crear un producto que constituya un “más difícil todavía” con respecto a diseños que ya establecieron en su momento unos baremos de excelencia aparentemente insuperables. La más legendaria de las firmas del High End estadounidense en lo que a electrónicas se refiere -de hecho la responsable en su momento del renacer de las válvulas de vacío en el mundo de la Alta Fidelidad- se ha superado a sí misma con una soberbia máquina formada por dos chasis separados –alimentación+audio- en la que todo, absolutamente todo, constituye una revisión en profundidad de lo hecho hasta ahora con el fin de alcanzar unas cotas de precisión, dinámica, profundidad y equilibrio tonal sin precedentes.

Otro producto que impactó por la audacia de su diseño, la calidad de su construcción y sus acabados y, sobre todo, el trabajo de fondo realizado en su circuitería, es el reproductor de discos compactos CDA825 de la sueca Copland, que puede considerarse, sin reservas, como la fuente digital de más alto nivel jamás creada por la marca, a la vez que una contundente demostración de capacidad tecnológica. En el CDA825 se ha profundizado en los subsistemas de alimentación, la reducción (en realidad la virtual eliminación) del “jitter” (combinando etapas separadoras con relojes de alta precisión) o la precisión del esquema de conversión D/A empleado, todo ello sin olvidar la crítica mecánica de transporte y la pertinente minimización de los errores de lectura.

Igualmente espectacular en su diseño, siempre manteniendo el porte aristocrático que caracteriza a las cajas acústicas de referencia absoluta de Tannoy, fue el revolucionario sistema de altavoces Kingdom, en el que, una estética externo absolutamente rompedora con respecto a la de todos los modelos de la serie Prestige de la veteranísima firma británica comercializados hasta la fecha se combina con innovaciones tecnológicas tan significativas –por su sofisticación- como, entre otras, el uso de un recinto acústico fabricado en varios materiales (concepto DMT), un filtro divisor de frecuencias tratado criogénicamente, un supertweeter con diafragma de magnesio revestido de cerámica o la versión más avanzada del mítico sistema de altavoces coaxiales “Dual Concentric”.

Otro de los grandes mitos del High End, la estadounidense Krell, dio a conocer las últimas incorporaciones a su extensa gama de electrónicas Evolution (alias EVO), cuyas etapas de potencia han sido totalmente remodeladas en la forma de los modelos “Evolution e”. Entre las novedades presentadas por Krell en Munich habría que destacar varias etapas de potencia ultracompactas para instalaciones a medida y fuentes de audio y vídeo de muy alta calidad, brillando con luz propia entre estas últimas el imponente reproductor de Blu-ray Disc Evolution 555 y el lector de CD/DVD de concepción modular Evolution S-350, todo ello sin olvidar los sofisticados sistemas de altavoces Modulari, que se pudieron escuchar en una sala preparada para ello.

Otra de nuestras representadas, la sueca Primare, presentó una nueva etapa de potencia multicanal específicamente preparada para las instalaciones de Cine en Casa “HD” de última generación, el modelo A 30.7, mientras que la prestigiosa Sonus Faber mostró las nuevas y atractivas terminaciones desarrolladas para los modelos de su popular gama Toy. Mucha imaginación se dejó ver en el “stand” de la británica IsoTek, que demostró una vez más su condición de líder europeo indiscutido en el complejo y cada vez más respetado campo del tratamiento de las señales procedentes de la red eléctrica. Así lo avalan las nuevas realizaciones de la marca –alguna de ellas verdaderamente espectacular por la audacia de su diseño- por cuanto utilizan tecnologías de reciente desarrollo que permiten inmunizar los más potentes y delicados componentes de audio y vídeo frente a los transitorios y parásitos más potencialmente dañinos para sus prestaciones.

Fiel a su espíritu creativo, la austriaca Pro-Ject presentó una nueva generación de sus seductoras y asequibles electrónicas “Box” para demostrar que es posible establecer un nexo de unión realmente efectivo entre el High End actual y el que posiblemente sea –por lo menos una parte sustancial del mismo- del futuro. Una elegante y muy visual sala de escucha de la que formaban parte un ordenador portátil, un Apple iPhone y un giradiscos se encargó de corroborar la validez de una filosofía que ha convertido a Pro-Ject en uno de los fabricantes de componentes de audio con más perspectiva y visión de futuro del mercado mundial. Otra de nuestras representadas, la alemana Brinkmann, continuó apostando por su particular apuesta por la excelencia mecánica, la originalidad de las soluciones tecnológicas y la inteligente combinación de lo más avanzado del presente con lo más contrastado del pasado (uso de válvulas de vacío en sus fuentes de alimentación separadas de referencia). El nuevo modelo Bardo resume a la perfección esta manera de pensar y actuar gracias a un combinado único de refinamientos que lo convierten en un genuino representante del mejor High End alemán.

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