Marantz KI-RUBY a prueba

21 de Septiembre de 2018 Sarte

Productos destinados a crear su propia leyenda

Para Ken Ishiwata, el carismático “Brand Ambassador” de Marantz y una de las leyendas vivas de la Alta Fidelidad, siempre hay un motivo para refinar un producto que en su momento parecía insuperable y mejorar así su sonido. Y, de vez en cuando, para poner a punto realizaciones excepcionales con el fin de celebrar la vigencia de una relación profesional –y en cierto modo también emocional- que ha dado muchas alegrías a miles y miles de entusiastas de la reproducción sonora de alta calidad de todo el mundo.

Es el caso del reproductor digital SA-KI Ruby y el amplificador integrado estereofónico PM-KI Ruby, presentados oficiosamente en Múnich el pasado mes de mayo y oficialmente a finales de agosto. Dos máquinas dignas del mejor espíritu de la Serie 10, actual no va más de Marantz en estereofonía, y que, como no podía ser de otro modo, nos han seducido por la deslumbrante naturalidad de su sonido y la perfección de su ingeniería.

 

Ken Ishiwata: Pasión infinita por la música 

Es un japonés singular: elegante, refinado y con un llamativo punto individualista muy a la occidental para proceder de uno de los países en los que lo colectivo manda. Pero gracias a ello y al hecho de haber desarrollado una parte sustancial de su trayectoria profesional en Occidente Ken Ishiwata ha tenido la oportunidad de expresar su creatividad en la forma de productos, muchos de ellos ya legendarios, cuando no auténticos objetos de coleccionista destinados a honrar la que sin duda es una de sus pasiones reconocidas: la música.

Unos productos a veces asequibles y otras no tanto pero en todos los casos profundamente honestos que llevan su firma –“signature”- para indicar que en su diseño se han utilizado una serie de elementos –componentes, diseño de los circuitos- personalísimos encaminados a refinar su sonido, un objetivo que, llevamos comprobándolo desde hace muchos años, se logra siempre con nota. Que una marca con el prestigio de Marantz haya confiado en el talento de Ken Ishiwata durante nada menos que 40 añosla colaboración empezó en 1978- indica hasta qué punto el brillante ingeniero japonés se compromete con los productos en cuya creación colabora.

 

Democratizando el espíritu de la Serie 10

Los pudimos escuchar a puerta cerrada en Múnich en compañía de Ken Ishiwata en persona, aunque su presentación “oficial” se llevó a cabo en una de las salas del emblemático Concertgebouw de Amsterdam, una de los espacios dedicados a la música más prestigiosos del mundo.

Se trata del reproductor de CD/SACD SA-KI Ruby y el amplificador integrado estereofónico PM-KI Ruby, de los que se sólo fabricarán 1.000 unidades de cada para todo el mundo. Distinguidos con la firma de Ken Ishiwata grabada al láser y un motivo “Ruby” en sus paneles frontales, ambos componentes han sido diseñados y afinados por un equipo capitaneado por el icónico ingeniero japonés. Es interesante recordar que fue Ken Ishiwata quien introdujo la idea del afinado “Special Edition”, adoptando un determinado producto e incorporando al mismo componentes de calidad superior para mejorar todavía más sus prestaciones. La Serie KI-Ruby es una nueva aportación de Ken Ishiwata a Marantz en la forma de dos productos diseñados partiendo desde cero que se aprovechan no sólo de varias décadas de experiencia en el ámbito de los reproductores de discos ópticos, los DAC’s y los amplificadores, sino también del trabajo realizado para desarrollar el SA-10 y el PM-10, actuales modelos de referencia de la firma japonesa.

 

Un lector con mecánica de transporte y conversión únicas

Lo primero que hay que destacar de la fuente digital KI Ruby es que incorpora el sofisticado bloque de transporte SACDM-3, específicamente creado por Marantz para aplicaciones de audio y que puede leer no sólo CD’s y SACD’s sino también  compilaciones de música grabadas en discos CD-ROM o DVD-ROM. El SA-KI Ruby también incluye una entrada USB asíncrona que le permite manejar archivos digitales codificados en PCM/DXD hasta 32 bits/384 kHz y en DSD hasta DSD256 (frecuencia de muestreo de 11’2 MHz).

Más relevante aún es la presencia del exclusivo esquema Marantz Musical Mastering-Stream, que remuestrea todas las señales digitales entrantes a DSD256 para incrementar su precisión y su pureza, permitiendo además suministrar la señal analógica de salida mediante una sencilla etapa de filtrado paso bajo. La parte digital se completa con el revolucionario esquema de conversión D/A monobit Marantz Musical Mastering, desarrollado por Marantz para superar las limitaciones impuestas por los convertidores D/A convencionales y optimizar de este modo todo el potencial sonoro del SA-KI Ruby.

Asimismo, todas las entradas digitales están aisladas para bloquear el ruido procedente de las fuentes conectadas al mismo, a la vez que la etapa de salida analógica –que utiliza un diseño de baja impedancia de última generación- está ejecutada con componentes de muy alta calidad entre los que sobresalen los reputados módulos HDAM-SA2 que, recordémoslo, son amplificadores diferenciales ejecutados con componentes discretos –en vez de simples y generalmente mucho más baratos “chips”- montados en una placa de circuito impreso separada.

 

Amplificación de altísimo nivel con etapas separadas

Del amplificador integrado PM-KI Ruby, lo primero que se debe subrayar es que se aprovecha de las más de seis décadas de experiencia de Marantz en diseño de electrónicas de amplificación –primero a válvulas y después a transistores- y, al igual que el SA-KI Ruby, ha sido concebido partiendo desde cero y afinado por un equipo encabezado por Ken Ishiwata.

Utiliza una configuración basada en dos etapas ejecutadas íntegramente con componentes discretos que combina una sección de preamplificación de alta resolución equipada con módulos HDAM de Marantz y su propio transformador toroidal dedicado y una circuitería de amplificación de potencia a conmutación (Clase D) capaz de entregar 100 vatios continuos por canal sobre 8 ohmios o 200 vatios continuos por canal sobre 4 ohmios. Además de varias entradas de línea, el PM-KI Ruby incorpora la innovadora circuitería de fono Marantz Musical Premium Phono EQ, derivada de la utilizada en el PM-10 y diseñada para explotar al máximo las posibilidades de las cápsulas fonocaptoras de imán móvil (MM) y bobina móvil (MC) más modernas.

Por otro lado, la combinación de una topología circuital de realimentación de corriente con una nueva circuitería de amplia banda pasante, el uso de módulos HDAM-SA3 y un nuevo control de volumen lineal accionado eléctricamente aseguran una claridad y una dinámica óptimas.

Todo ello sin olvidar un amplificador de auriculares dedicado con capacidad para excitar holgadamente los diseños más “difíciles”, es decir aquellos con impedancias elevadas (300 ohmios o más).

 

Un sonido que brilla por su naturalidad y transparencia

Hemos probado los dos KI Ruby –las primeras unidades que han llegado a nuestras instalaciones- en compañía de un giradiscos Pro-Ject The Classic con cápsula de bobina móvil Ortofon Quitet Bronze (nivel de salida de 0’3 mV) y una pareja de cajas acústicas Sonus Faber Sonetto V, todo ello cableado con Transparent Super.

Incluso con menos rodaje del que sería de desear, los KI Ruby exhiben desde el primer momento un sonido pletórico de claridad y riqueza armónica, virtudes ambas acompañados de una pegada sobresaliente y una dinámica que con ciertas grabaciones digitales se nos antoja casi colosal como consecuencia de la virtual ausencia de ruido de fondo cortesía de un diseño extremadamente cuidado. También la sección de fono merece los máximos elogios por, de nuevo, un muy bajo ruido de fondo que conecta con la mejor tradición japonesa en diseño electrónico para fuentes analógicas. Y es que con los 0’3 mV, una salida ya bastante baja, de la cápsula utilizada se consigue una dinámica casi “digital”, amén de la calidez y la resolución habituales en Marantz.

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