Marantz CD6005 y PM6005 a prueba

28 de Noviembre de 2013 Sarte

Armonía democrática

 

Para Marantz, el hecho de que "la música importa" es mucho más que un lema para vender más o  marcar diferencias con sus competidores; se trata de una declaración de principios, una filosofía existencial que la ha acompañado a lo largo de esas seis décadas de fructífera trayectoria empresarial que está celebrando justo este año. Por lo tanto, que en el catálogo de la ilustre firma japonesa –aunque nacida neoyorquina- encontremos una profusa de representación de productos destinados a la escucha de música en la ahora “renacida”  y puesta al día (gracias a Internet) Alta Fidelidad parece lo más normal del mundo. Más singular es el hecho de que en Marantz la búsqueda continua de la armonía a la hora de reproducir la música grabada se produzca a todos los niveles, desde el más exclusivo de la gama Premium hasta el democrático pero riguroso y vibrante que representa la serie Range. Las dos electrónicas de la marca sobre los que hablaremos a continuación son un exponente máximo de esta manera de interpretar el concepto de audio de calidad al alcance de todos. Máquinas realmente bien pensadas que, en este caso concreto, constituyen la penúltima –porque es posible que dentro de unos años aparezca otra- versión de dos grandes clásicos de lo que muchos llamamos High End asequible.

 

La quinta generación de dos clásicos modernos

 

Tanto el CD6005 como el PM6005 son productos sencillos y accesibles. Pero su sencillez no implica que su concepción no esté guiada por la más alta inteligencia que tiene en la consecución de la máxima armonía sonora su objetivo principal. Y así tenemos una construcción rigurosa, con acabados irreprochables, una estética sugerente y, sobre todo, unas ganas tremendas de “hacer música” que consiguen hacerse realidad gracias al uso minuciosamente meditado de soluciones que llevan décadas encandilando a melómanos y audiófilos de todo el mundo. No en vano, hemos definido a los dos “6005” como clásicos modernos. En el caso del CD6005, la diferencia con respecto a su muy galardonado predecesor –el CD6004- la encontramos en primer lugar ¡cómo no! en la sustitución de varios componentes electrónicos críticos en términos de sonido, por otros más "musicales", en su mayoría hechos a medida para Marantz.

A ello hay que sumar una generosa y muy silenciosa fuente de alimentación de nuevo diseño que contribuye poderosamente a optimizar las cualidades dinámicas del reputado “chip” de conversión D/A CS4398 (un diseño de grado audiófilo con arquitectura de 24 bits/192 kHz) que constituye el alma de su sección digital. Como no podía ser de otro modo, en el CD6005 también encontramos un elemento genuinamente Marantz que  marca la diferencia: el amplificador diferencial ejecutado con componentes discretos HDAM-SA2, ubicado en un módulo perfectamente protegido, para que los muy sensibles componentes y circuitos que alberga no sean influidos por factores externos. Incluso la siempre costosa sección mecánica ha sido mejorada, en este caso, con la adición de una placa extra en el chasis que permite mejorar la estabilidad global del conjunto a la vez que evacuar mejor posibles vibraciones susceptibles de afectar el bloque de lectura. Por su parte, una toma USB en el panel frontal constituye la única –y muy discreta- indicación de que el CD6005 está preparado para la era de Internet.

Es precisamente Internet el elemento distintivo fundamental del PM6005, un estilizado amplificador integrado estereofónico que aprovecha –prácticamente sin cambios- la topología circuital purista del PM6004 para añadirle una circuitería –que es completada por las pertinentes tomas digitales- de conversión D/A. Ésta última está basada, al igual que la del CD6005, en el “chip” Crystal Semiconductor CD4398, para aceptar directamente las señales procedentes de un amplio espectro de fuentes de nueva generación (reproductores portátiles, smartphones) y “procesarlas” con una electrónica genuinamente audiófila cuya potencia de salida 45 vatios por canale permite atacar con holgura y autoridad un amplísimo repertorio de cajas acústicas. Y precisamente para reforzar la condición del conjunto “Marantz 6005” como excusa idónea para escuchar música en Alta Fidelidad por un precio competitivo, hemos elegido los monitores M25 de la estadounidense Boston Acoustics para “cerrar” nuestra propuesta.

Muy compacta, bonita, moderna y con un claro toque clásico (como los dos Marantz), la M25 es una caja acústica de dos vías que combina un altavoz de agudos de Banda Pasante Extendida (EWB) con un “midwoofer” con cono de polipropileno y un recinto de bajo Q (traducción: comportamiento mecanoacústico con coloración minimizada), todos ellos exclusivos de Boston Acoustics. El filtro divisor de frecuencias es, pese a la simplicidad formal de la M25 (que, no hay que olvidarlo, pertenece a la gama de sistemas de altavoces de más alto nivel de la firma estadounidense), un perfecto ejemplo de lo que debe ser la integración entre altavoces en un sistema acústico de alta calidad, con componentes de muy alta calidad cuidadosamente seleccionados por sus virtudes sonoras. En suma, el mejor minimalismo audiófilo… como en los Marantz.

 

Redescubriendo el sonido de la música

 

Utilizando “canales” tan sofisticados, asequibles y musicalmente contrastados como son los modelos “The Surf” (interconexión) y “The CS-122 Hybrid” de la holandesa van den Hul, la combinación Marantz/Boston Acoustics nos dejó literalmente sin habla por la minuciosidad de su delineación armónica, la contundencia de sus graves, la distinguida elegancia de sus medios y la precisión y calidez de sus agudos. Y ello tanto con discos compactos como reproduciendo archivos grabados en un iPhone 5. Cierto que las M25 no “llegan” a reproducir con soltura y sin amputaciones un tono de 50 Hz, pero el preciosismo y el equilibrio de su sonido es tal que da la sensación de estar ante un monitor de elite y no ante un sistema de altavoces con una clara orientación democrática.

Por su parte, el PM6005 demuestra la superioridad de las electrónicas de concepción audiófila con respecto a las convencionales hasta el punto de  permitirnos asegurar que es el producto de su precio más musical del momento. Musical y además con unos indiscutibles atributos en términos cualitativos porque la verdad es que sus aparentemente comedidos 45 vatios sobre 8 ohmios dan realmente para mucho, por lo menos en una sala de estar de dimensiones estándar (hasta unos 30 metros cuadrados). En cuanto al CD6005, la sensación que nos provoca es la de una fuente cuyos diseñadores se propusieron exprimir al máximo el potencial del formato CD en términos de musicalidad por un precio altamente competitivo… ¡y lo consiguieron!
¿Qué falta una conexión a Internet? De acuerdo, pero no es el objetivo de la presente propuesta. Quienes la exijan/necesiten tendrán a su disposición otra maravilla que Marantz ha puesto a punto especialmente para ellos y de la que hablaremos con la debida calma en su momento: el reproductor de música en red NA8005. Más info PM 6005>>  Más info CD6005>>

 

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