Definitive Technology D11

11 de Junio de 2018 Sarte

Un monitor compacto que seduce

Es el buque insignia de una nueva gama de cajas acústicas compuesta por tres monitores compactos de singular diseño, pese a su aspecto tradicional, destinadas prioritariamente a la Alta Fidelidad estereofónica de toda la vida. La Demand 11 suena muy bien, con clase, exhibiendo una calidez y una definición que hace pensar en productos más ostentosos.

Y también unos graves precisos, calculadamente extendidos, sin coloraciones, gracias a una configuración electroacústica muy original, que bebe de la reconocida experiencia de Definitive Technology en el ámbito de los sistemas de altavoces bipolares y el Cine en Casa. En definitiva, una propuesta más que acertada en sonido de alta calidad a precio competitivo.

 

La importancia del pedigrí 

Definitive Technology es una marca estadounidense. Fue fundada en 1990 y es actualmente el número uno en ventas en su categoria/precio. La gama de sistemas de altavoces para Alta Fidelidad y sobre todo Cine en Casa es una de las más completas del mercado mundial. Es importante insistir en ese “sobre todo”, porque hablamos de una compañía cuya razón de ser inicial fue la puesta a punto de cajas acústicas capaces de crear la presentación sonora tridimensional inherente a las mejores producciones cinematográficas sin necesidad de tener una sala dedicada.

Y además lograr esa pequeña proeza manteniendo bajo control el factor precio. ¿Cómo lo hizo? Pues empleándose a fondo en el diseño de cajas acústicas basadas en lo que se conoce como “emisión sonora bipolar”, materializada en la presencia de altavoces en los paneles frontal y posterior de dichas cajas. Altavoces que emiten exactamente el mismo sonido –es decir, en fase, contrariamente a lo que sucede con los sistemas dipolares, que proponen un enfoque diferente- y que, con la correspondiente caja acústica debidamente posicionada, permiten disponer de un punto de escucha óptimo de generosas dimensiones, facilitando de este modo la experiencia sonora tridimensional. A ello Definitive Technology añadió de manera sistemática el uso de altavoces pasivos para extender la respuesta en graves sin necesidad de incrementar el volumen de la caja acústica. Pues bien: todas estas propuestas pueden aprovecharse para potenciar el efecto estereofónico, y esto es exactamente lo que la firma estadounidense ha hecho con su más reciente propuesta: la gama de monitores compactos Demand.

 

Estética clásica y, a la vez, diferente

La D11 es el modelo de más alto nivel de la Serie Demand y el protagonista del presente Blog. Su estética, aunque de corte esencialmente clásico, tiene particularidades importantes reflejadas en un elegante recinto del que destaca un panel frontal formado por tres capas, escogidas para que sea acústicamente inerte y proporcione así una plataforma perfecta para los altavoces utilizados.

Un recinto montado y terminado a mano para que se integre a la perfección en cualquier espacio doméstico y del que destaca también la tela acústicamente transparente de su parte superior, de la que hablaremos más adelante. Por su parte, la rejilla protectora se fija al recinto magnéticamente. Asimismo, en la zona inferior del recinto se han dispuesto varios orificios roscados para montar el soporte de pie dedicado ST1 (disponible opcionalmente), cuya adición a la D11 recomendamos imperativamente a la vista de las mejoras que aporta en términos de control de la respuesta en graves y precisión sonora general.

 

El tweeter: equilibrando precisión, transparencia y apertura

La singular presencia de la D11 no debe empañar el hecho de que el elemento más destacable de la Demand D11 es la tecnología empleada en los altavoces, y además tanto en lo que respecta a cada transductor en sí como a su disposición en el recinto. En lo que concierne al tweeter, se utiliza un diseño equipado con una cúpula de aluminio de 25 mm de diámetro, montado de forma descentrada en un pequeño receso para lograr una imagen estereofónica central más precisa mediante la eliminación de difracciones simétricas no deseadas presentes en las esquinas del panel frontal. A ello hay que añadir otra innovación técnica de gran calado: la nueva “20/20 Wave Alignment Lens”, que alinea y suaviza las frecuencias altas emitidas fuera del eje de simetría del tweeter para mejorar la dispersión y proporcionar de este modo una experiencia de escucha rica y equilibrada a lo largo de toda la sala. Puede decirse sin dudarlo que estamos ante una aplicación inteligente de las lecciones aprendidas en el ámbito del sonido multicanal,  porque permite ganar en espaciosidad sin tocar la naturalidad tonal ni la definición.

 

Graves: un sistema activo/pasivo con una configuración inusual

Igual de interesante es la solución adoptada por los ingenieros de Definitive Technology para lograr que, pese a lo relativamente limitado de su recinto, la D11 exhiba una respuesta en graves que haga innecesaria la adición de un subwoofer. Lo que tenemos en primer lugar es un “midwoofer” con cono de polipropileno de 165 mm de diámetro, que se beneficia de una serie de tecnologías exclusivas que lo hacen único entre las realizaciones de su clase. No cabe la menor duda de que la más significativa de dichas tecnologías es una ingeniosa y elaborada suspensión periférica doble (BDSS o “Balanced Double Surround System”), que permite obtener mayores desplazamientos del cono y niveles de presión sonora más elevados, manteniendo a la vez controlada la distorsión. Gracias a ello, se gana en nivel de detalle en la zona media y se obtiene una mayor pegada en graves en comparación con transductores de dimensiones similares. La BDSS se complementa con otra tecnología patentada por Definitive Technology: la guía de onda “Linear Response Waveguide”, que extiende la curva de respuesta en frecuencia tanto dentro como fuera del eje de simetría, mejorando simultáneamente la dispersión para conseguir unos timbres más naturales en la crítica zona media y una imagen sonora más precisa. Como corresponde a una caja acústica diseñada para ofrecer una reproducción sonora lo más natural posible, la D11 incluye un filtro divisor de frecuencias ejecutado con componentes de grado audiófilo, que garantiza la perfecta integración de los altavoces utilizados. Unos altavoces a los que se añade un tercero situado nada menos que en la zona superior del recinto: un radiador de subgraves pasivo que extiende la respuesta a las frecuencias hasta un nivel que permite a la D1 exhibir una curva de respuesta en frecuencia subjetiva impresionante.

 

Un sonido muy “liquido” que gusta de inmediato

Tanto la sensibilidad (90 dB/W/m) como la impedancia nominal (8 ohmios) de la D11 dan mucha libertad a la hora de elegir la electrónica asociada. En nuestro caso, optamos por un amplificador integrado estereofónico Marantz PM8006, una “multifuente” digital ND8006 de la misma marca y un giradiscos Pro-Ject Debut Carbon (con cápsula Ortofon 2M red), todo ello interconectado con In-Akustik. Y, por supuesto, con las D11 montadas en su soporte de suelo dedicado ST1.
Del sonido de las D11 puede decirse que es preciso y precioso desde el primer momento. Precioso porque desde el principio y con cualquier contenido impresiona por la placidez que proporciona una curva de respuesta en frecuencia subjetiva que se mantiene incluso a niveles de presión sonora elevados, algo no especialmente habitual en un monitor compacto y menos aún de precio razonable. Es evidente que el funcionamiento combinado de los elementos de afinado espacial y los transductores propiamente dichos, con el apoyo impagable del radiador de graves superior, obra maravillas y el resultado es demoledor. Una gran caja.

Fabricantes: