Transrotor es una compañía que ha conseguido convertir a sus diseños en auténticos objetos de deseo para los puristas de la reproducción musical “analógica” de todo el mundo. Concebidos y construidos sin ningún tipo de compromiso, los modelos de esta muy audiófila y perfeccionista empresa alemana en la que la calidad de los materiales y la fabricación artesanal asistida por las más avanzadas herramientas de mecanización adquieren el rango de dogma permiten explorar los surcos de los discos de los discos de vinilo con una capacidad de análisis y un sentido del equilibrio difíciles de superar. Otra constante de Transrotor es el empleo de brazos de lectura construidos a medida -siguiendo estrictas especificaciones dictadas por la firma alemana- por fabricantes de renombre mundial, aunque todos los modelos están disponibles sin brazo. Todo ello se apoya en una sofisticación conceptual en la que se ha tenido en cuenta la influencia de los aparentemente más insignificantes elementos mecánicos con el fin de garantizar una rotación absolutamente estable y la total inmunidad frente a los efectos de vibraciones tanto de origen mecánico como acústico. A ello se suma un diseño que combina elementos clásicos con la vanguardia más radical y, por encima de todo, ese sentido del lujo y la opulencia que caracteriza a los productos de auténtica referencia que han sido pensados para ofrecer unas prestaciones irreprochables durante décadas.
La materialización suprema de la filosofía de Transrotor la tenemos en el monumental Artus, sin lugar a dudas el mejor giradiscos jamás creado y una auténtica obra maestra de la ingeniería mecánica que eleva a un nivel superior el concepto mismo de Alta Fidelidad en la reproducción de la música grabada. |