Bautizada en honor al célebre compositor estadounidense Aaron Copland, esta compañía fundada por el danés Olé Möller en 1986 después de haber trabajado en Ortofon como especialista en el diseño de cápsulas fonocaptoras es el fruto de una profunda reflexión sobre las interioridades del diseño electrónico y la influencia que tiene en los mismos la selección de los componentes clave que los constituyen cuando de reproducir música con su máxima expresividad se trata. Basándose en esta filosofía, Copland inició su trayectoria empresarial con la comercialización de un delicioso amplificador integrado basado en un diseño a válvulas de Ortofon originario de los años 60 que respondía a la denominación KS 601 y que hizo auténtico furor entre los entusiastas de la época por su capacidad para recrear escenas sonoras extraordinariamente creíbles a partir de una potencia de salida moderada. Fue a principios de la década de los 90 cuando Copland empezó a ser conocida a escala mundial con modelos como el CTA 401 y el CTA 501, inmediatamente elogiados por la crítica especializada por sus excepcionales cualidades sonoras. En 1992, Copland propone una solución compuesta por el preamplificador CTA 301 y la etapa de potencia CTA 504 en la que se utilizan triodos y tetrodos mientras que en 1993 entra en escena otro de los modelos de mayor éxito de la marca: el amplificador integrado híbrido CSA 14, que combina la dulzura de las válvulas de vacío con la rapidez y capacidad de entrega de corriente que caracterizan a los dispositivos de estado sólido.
El actual catálogo de Copland está compuesto en buena medida por los descendientes –tecnológicamente actualizados, por supuesto- de unos modelos que todavía hoy batirían a muchas realizaciones menos cuidadas y más caras. Este es el caso, por ejemplo, del reproductor de discos compactos CDA 823, del amplificador integrado híbrido (válvulas/transistores) CSA 29 o su homólogo cien por cien a válvulas CTA 405 (uno de los productos de su clase más musicales jamás creados) o de la etapa de potencia estereofónica en Clase A CTA 520. También los amantes del sonido multicanal pueden disfrutar de la característica personalidad sonora de Copland en la forma del previo/procesador CVA 306 y la etapa de potencia multicanal CVA 535, mientras que el exclusivo ecualizador digital DRC 205 permite conseguir una fácil adaptación de los sistemas más complejos a las particularidades acústicas de cada sala.
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